Violencia
10 crímenes con armas de fuego en siete meses en Bolivia: el narcotráfico aparece en víctimas y móviles de la mayoría de los casos
Un primer caso se registró a inicios de febrero. El hecho ocurrió en Paso Firme, donde cuatro sujetos emboscaron con escopetas a dos personas. Según el informe del director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Gilmar Valencia, el ataque dejó una persona fallecida y otra herida. De acuerdo con la autoridad policial, el hecho se produjo “por negocios a la explotación de minerales o de minas”.
El 29 de marzo ocurrió el segundo caso. Una mujer, identificada como Filomena Michel Orellana, fue secuestrada en el municipio de Entre Ríos (Cochabamba) por sujetos encapuchados. Dos días después de su búsqueda, la mujer, que tenía antecedentes por narcotráfico, fue hallada sin vida por agentes policiales.
Un tercer caso ocurrió ese mismo mes, el 31 de marzo, en Villa Montes. Sujetos acribillaron a un hombre que se encontraba dentro de una camioneta junto a su pareja. Tras las investigaciones de la Policía Boliviana, se reveló que el fallecido presuntamente tenía múltiples identidades con documentos de Perú, Bolivia y Argentina. Además, se presume que tenía vínculos con actividades de narcotráfico.
Un cuarto crimen se registró el 25 de abril. El ciudadano brasileño Elwis Arantes Tobal fue asesinado con disparos de arma de fuego en Puerto Quijarro. Según informó el fiscal departamental, Alberto Zeballos, Arantes tenía antecedentes desde 2008 en su país por tráfico de sustancias controladas. En el hecho, una mujer que atendía el lugar donde el brasileño consumía bebidas alcohólicas resultó herida.
Un quinto caso ocurrió ese mismo día (25 de abril). Mientras se desarrollaba un campeonato de fútbol en el municipio de San Matías, sujetos abrieron fuego contra un hombre identificado como Douglas Quiroz, quien falleció en el ataque. Según el informe policial, la víctima tenía antecedentes por delitos vinculados al narcotráfico.
Un sexto hecho se reportó la noche del viernes 1 de mayo, cuando un hombre fue acribillado en inmediaciones del estadio Fabián Tintilay, en el municipio de Bermejo, Tarija. De acuerdo con el fiscal de materia, Carlos Franz Laime, la víctima, de aproximadamente 30 años, recibió varios disparos efectuados por sicarios que se movilizaban a bordo de una motocicleta. La víctima fue identificada como Paulino Gabriel Cruz.
Esa misma noche ocurrió un séptimo hecho. El magistrado del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, murió tras recibir cuatro disparos de arma de fuego cuando se encontraba dentro de su vehículo, según la autopsia médico-legal. Entre las hipótesis iniciales, se investiga un posible vínculo con un conflicto de tierras.
El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, detalló que los proyectiles impactaron contra los pulmones de la víctima y que uno de ellos llegó al corazón.
Un octavo hecho ocurrió el 2 de mayo, cuando Santa Cruz volvió a registrar otro hecho de sangre. Sicarios a bordo de una motocicleta abrieron fuego contra dos personas que se encontraban en una discoteca ubicada en el cuarto anillo y canal Isuto. La víctima fue identificada como un ciudadano colombiano y también se reportó un herido. En este caso, los móviles aún no fueron esclarecidos.
Un noveno caso con similares características ocurrió en el municipio de San Matías. El hecho se registró el 27 de mayo y dejó como saldo un ciudadano brasileño fallecido, identificado como Fabio Mora de Brito, y otros dos heridos de gravedad. La Policía y la Fiscalía investigan el caso bajo la hipótesis de un ajuste de cuentas y posibles nexos con el narcotráfico o con facciones criminales como el Primer Comando Capital (PCC).
El décimo caso ocurrió durante este fin de semana de julio, cuando dos hombres fallecieron en un galpón del barrio San Miguel, en el municipio de San Ignacio de Velasco. Según sus familiares, ambos se dedicaban a la ganadería. El hecho ocurrió cerca de las 23:00 del sábado.
Desde el Comando Departamental de Santa Cruz se informó que este caso estaría vinculado a un ajuste de cuentas por narcotráfico, relacionado con facciones como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).
"La hipótesis fundamental que estamos manejando sería por ajuste de cuentas por temas de narcotráfico y sería una venganza por estas dos facciones criminales tanto del PCC y del Comando Vermelho", declaró el jefe policial cruceño, David Gómez.