Medioambiente
El Gobierno afirma que está tomando precauciones y gestiona recursos externos ante la inminente llegada del Súper Niño
El Gobierno nacional informó hoy que se están tomando precauciones frente a la inminente llegada del fenómeno natural del Súper Niño, que traerá sequías y escasez de agua en el altiplano, y lluvias intensas con riesgos de inundaciones y deslizamientos en el oriente y el norte del país.
El ministro de Planificación y Medioambiente, Fernando Romero, consideró que el fenómeno no solo se presentará en el país, sino a nivel regional, y que, en países como Colombia y Perú, no se han asumido acciones y se habla de la necesidad de cambios de decretos y leyes preventivas para afrontar este fenómeno, del que no se sabe qué efectos traerá.
En el país, el Ministerio de Desarrollo Productivo ya logró un crédito que irá a apoyar todas las medidas de mitigación que pueden ser tomadas con antelación, sostuvo.
“Tenemos también algunos créditos de lo que se llaman desastres naturales, estamos tratando, justamente, el problema de estos créditos (…) que suelen ser activados una vez que el desastre pasa”, explicó.
Debido a ello, se está tratando que estos se activen o parte de ellos se activen para poder realizar acciones de mitigación, esto en defensivos, canalizaciones, en lo que puede ser también trabajo de prevención, en capacitar gente, en capacitar cuadrillas de personas que en algún momento podrían necesitarse ante una eventual emergencia, precisó.
“Desde nuestra parte, lo que estamos anunciando también es parte de esa mitigación del fuego, manejo integral del fuego, las alianzas con los bomberos voluntarios”, entre otras acciones, dijo.
Romero también realizó el lanzamiento oficial del Concurso Público 1/2026 para la Gestión Integral contra Incendios Forestales (GIIF), que tiene el propósito de fortalecer las acciones de prevención, control y respuesta frente a incendios forestales, contribuyendo a la protección de los bosques y ecosistemas naturales del país.
Junto a la directora del Fondo Nacional de Desarrollo Forestal (Fonabosque), Ana Colanzi, recordaron que esa institución cumplió 30 años y realizó un trabajo orientado al manejo y protección de los bosques, que fue un referente por mucho tiempo.
Sin embargo, manifestó que, en los últimos 20 años, en alusión a los gobiernos de los expresidentes Evo Morales y Luis Arce, no se dio importancia al cambio climático, los incendios forestales, la degradación de los ecosistemas y la presión sobre los recursos naturales que tiene Bolivia.
Advirtió que estos cambios ponen en riesgo los medios de vida de miles de familias y comunidades, y para eso se tienen que dar respuestas estructurales, sostenidas y basadas en evidencia científica y, sobre todo, en voluntad política, que es para lo que estamos acá.
Romero anunció el Concurso Público número 1/2026 destinado a financiar proyectos de gestión integral contra incendios forestales, con una inversión de más de Bs 10,7 millones. Estos recursos permitirán fortalecer acciones de prevención, sistemas de alerta temprana, manejo integral del fuego, restauración ecológica y recuperación de áreas afectadas, priorizando a las entidades territoriales autónomas con mayor vulnerabilidad.
Este concurso se complementa con el proyecto del Viceministerio de Medioambiente, que es el Programa de Manejo Integral del Fuego, incluyendo alianzas con los bomberos voluntarios, municipios y gobernaciones.
El Segundo Concurso Público para 2026 tiene una inversión de Bs 12,7 millones, orientado al fortalecimiento del desarrollo productivo forestal, tanto maderable como no maderable, promoviendo la transformación productiva, la generación de valor agregado y el desarrollo de cadenas económicas sostenibles, explicó Romero.
“Los bosques no solo son madera; dentro de la madera hay biodiversidad, dentro de estos bosques hay frutos, hay una cantidad de producción que se puede hacer de forma sostenible y, en complementación a cuidar estos bosques”, afirmó.
El Concurso Público Número 3 de la gestión 2026 busca impulsar la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico para la conservación de los bosques, con una inversión de Bs 2,5 millones, en coordinación con universidades, centros de investigación y entidades públicas de los tres niveles del Estado, sostuvo.
“Estas tres convocatorias hacen una inversión histórica de casi Bs 26 millones, donde se reafirma el compromiso del Gobierno nacional con la protección de nuestros bosques y desarrollo sostenible del país”, dijo.
Sin embargo, lo más importante es que integra autoridades, municipios, universidades y la parte científica, que es fundamental para tener evidencia científica que permita, a lo mejor, traer mayor inversión. Para esto también hay un programa incipiente en la idea, pero, sobre todo, con un potencial: un programa estratégico de recuperación del valor ancestral de los bosques, denominado “Bosques farmacia”.
“Este programa busca integrar el conocimiento ancestral de nuestros pueblos indígenas y originarios, de nuestras comunidades, de nuestros campesinos con la investigación científica moderna para identificar, estudiar y valorar las propiedades medicinales y compuestos bioactivos presentes en nuestras especies forestales nativas”, explicó.
“Nuestro propósito es generar conocimiento, conservar la biodiversidad, fortalecer la economía de las comunidades guardianas del bosque y abrir nuevas oportunidades para el aprovechamiento sostenible de nuevos recursos naturales”, dijo.
“Inicialmente iniciaremos proyectos piloto en tres regiones emblemáticas de Bolivia: la Amazonia, la Chiquitania y el Chaco. Creo que estos primeros pasos nos abrirán la oportunidad de contagiar estas ideas con financiadores internacionales que vengan y apoyen al esfuerzo que está haciendo nuestro país”.
Estas acciones responden al Plan Bolivia, Eje 7, que hace referencia a Bolivia Verde y Sostenible, que es parte del Plan General de Desarrollo Económico y Social (PGDES) 2026-2035 y del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES).
Al respecto, sostuvo que se determinó como un valor fundamental el valor del medioambiente y que desde el Gobierno nacional se promueve un modelo de desarrollo basado en el equilibrio entre el desarrollo económico, la protección ambiental y el fortalecimiento de las capacidades nacionales frente al cambio climático, precisó.
“Nuestro compromiso es claro: planificar con responsabilidad, invertir con eficiencia y trabajar de manera coordinada entre las entidades territoriales autónomas, las universidades, las organizaciones sociales, los pueblos indígenas y la cooperación internacional, para garantizar que nuestros bosques continúen siendo patrimonio de las futuras generaciones”, explicó.