2026-07-15

Homenaje

Paz, Revilla y Dockweiler rindieron su homenaje a la gesta libertaria de Murillo con llamados a la unidad de La Paz

Las tres autoridades hicieron un llamado a la unidad del departamento y a recordar la enseñanza que dejó la revolución protagonizada por Murillo, después de más de 50 días de bloqueo de carreteras que dejaron enormes daños al departamento de La Paz. El primer mandatario y el gobernador del departamento destacaron la participación de los líderes indígenas, entre ellos Julián Apaza, Túpac Katari, Bartolina Sisa y Gregoria Apaza.

Con un llamado a la unidad de la población y la necesidad de recordar la importancia y la enseñanza de la gesta histórica de Pedro Domingo Murillo, el 16 de julio de 1809, que logró instaurar la Junta Tuitiva, el primer Gobierno libre de América Latina, el presidente del Estado, Rodrigo Paz; el gobernador, Luis Revilla; y el alcalde César Dockweiler rindieron su homenaje al 217 aniversario.

Después de casi dos décadas, se celebró el aniversario de la gesta liderada por Murillo, debido a que en los 20 años de gobierno de los expresidentes Evo Morales y Luis Arce hubo un distanciamiento de las autoridades regionales.

El presidente del Estado, Rodrigo Paz, junto al gobernador del departamento, Luis Revilla, y el alcalde de La Paz, César Dockweiler, participaron en varios actos oficiales, entre ellos, el encendido de la tea y la Proclama de la Junta Tuitiva.

Las tres autoridades hicieron un llamado a la unidad del departamento y a recordar la enseñanza que dejó la revolución protagonizada por Murillo, después de más de 50 días de bloqueo de carreteras que dejaron enormes daños al departamento de La Paz. El primer mandatario y el gobernador del departamento destacaron la participación de los líderes indígenas, entre ellos, Julián Apaza, Túpac Katari, Bartolina Sisa y Gregoria Apaza.

El alcalde hizo uso de la palabra, saludó a todos los invitados especiales, pero evitó nombrar al Concejo Municipal y a los concejales. Recordó que hace 217 años en este territorio se logró crear historia, heredar patrimonio y vocación de servicio.

Esa herencia, ese legado que recibimos hace 217 años se puede sintetizar posiblemente en dos hechos fundamentales: primero, 14 hombres que trabajaban unidos, que unieron sus fuerzas, que unieron su convicción para lograr la libertad de este territorio, manifestó.

Dijo que lograron que su población rompa cadenas del yugo que en ese tiempo se vivía por la colonia, proceso que posteriormente concluyó con la liberación de todo un continente; esos 14 hombres que brindaron sus vidas son para nosotros en este tiempo un verdadero legado y ejemplo.

Para este tiempo que nos convoca a trabajar a todos los bolivianos de manera conjunta, pero no solamente a trabajar de manera conjunta, sino también con esa vocación, vocación de servicio hasta el sacrificio, hasta el sacrificio de la propia vida, afirmó.

Precisó que las lecciones heredadas después de los 217 años son el trabajo conjunto, una visión clara de libertades y, además, una vocación de servicio hasta el sacrificio.

Se refirió al significado de la tea, que fue heredada del libertador: “Una tea con un fuego encendido que significa energía, que significa calor, que significa fuerza, que significa convicción”, afirmó.

“No es algo inerte, es algo que tiene vida y que permanece permanentemente en los corazones de cada uno de nosotros, esa herencia después de 217 años, presidente, gobernador, ministros, lo he venido sintiendo en estos días en la ciudad de La Paz”, dijo.

Dockweiler también se refirió a los más de 50 días de bloqueo que sufrió el departamento. “Después de 53 días de haber estado enclaustrados, asfixiados, encerrados, enjaulados en nuestro propio territorio, ese pueblo paceño ha vuelto a revivir esta llama, esa fuerza en su corazón y ha dicho no hay ninguna dificultad que pueda vencer al pueblo paceño y es cierto, no lo hay”.

Dijo que después de la convulsión social que afectó la economía del departamento, ya se está reactivando, y no solo se reactiva la economía, se reactiva su ánimo y no solamente su ánimo, sino también se está reactivando el civismo, el civismo en esta tierra hermosa que nos vio nacer.

Revilla destacó la importancia de la fecha histórica, porque marcó un hito central del movimiento revolucionario paceño en toda la Guerra de la Independencia americana, que tuvo sus albores con los levantamientos indígenas.

Este movimiento fue uno de los pocos que logró incluir a quienes vivían en las ciudades, sino también a quienes habitaban en las áreas rurales, fue un movimiento articulado con los caciques de Omasuyos, de Yungas y del conjunto del territorio de lo que hoy es nuestro departamento, dijo.

Pero además tuvo como fruto ese hermoso documento que es la Proclama de la Junta Tuitiva, que debe ser uno de los más significativos testimonios escritos del proceso revolucionario y de la independencia americana, sostuvo.

Nuestros protomártires, nuestros héroes de la revolución, nos han legado no solamente la libertad, sino un largo legado de sueños para el futuro de los descendientes de la entonces Nuestra Señora de La Paz y que tienen fundamentalmente que ver con los anhelos de libertad, de bienestar, pero también, como dice la proclama, la felicidad, afirmó.

“Este homenaje que rendimos hoy día en la casa de Murillo no solamente debería ser un homenaje simbólico, no debería quedar solamente para los libros de historia, sino es el legado que nos recuerde todos los días esos anhelos por los que luchamos por siempre los paceños. Tener progreso, tener desarrollo y tener libertad”, planteó.

Revilla aseguró que La Paz necesita “unidad, unidad, unidad”, es lo que necesitamos los paceños hoy día: trabajar de manera conjunta con nuestras organizaciones sociales, indígenas, campesinas, las autoridades electas, por supuesto el Gobierno nacional, los gobiernos municipales, teniendo hoy día una oportunidad magnífica de articular un proceso, un proyecto de desarrollo estratégico para nuestro departamento, para su progreso y para las 20 provincias de La Paz.

Paz dijo que se sumaba a las palabras del gobernador y el alcalde, de aprender del pasado para mirar hacia adelante. Conmemoramos un nuevo aniversario del grito libertario del departamento paceño, de una verdadera revolución libertadora, encabezada por Pedro Domingo Murillo y los demás protomártires en una etapa histórica de la construcción permanente de la paceñidad y la bolivianidad. Dijo que ambas tienen que ir de la mano, nunca separadas.

Se refirió a los más de 50 días de bloqueos de carreteras, a los que calificó de “infaustos”, que deben servir de base para una profunda, sana y espero de reflexión colectiva. Decidimos decir nunca más a los bloqueos, porque vimos sus desastrosos resultados, debemos aprender que lo que ha sucedido es que nos bloqueamos a nosotros mismos, afirmó.

Sostuvo que con esas medidas de protesta bloqueamos el potencial creativo, productivo, las aspiraciones departamentales, los anhelos de las 20 provincias, la potencia en crecimiento constante en El Alto, los sueños, las realizaciones de todos los paceños, allí donde se encuentren trabajando y esforzándose todos los días.

También afirmó que “bloqueamos a todos los bolivianos y a todas las bolivianas, ese es el pasado, reitero, ese es el pasado que debemos dejar atrás para recordar ese pasado que nos inspire y nos ilumine, esas enseñanzas que transmite la historia y que están simbolizadas en esta tea libertaria que nos legó Murillo”.

Dijo que este 16 de julio no solamente se recuerda el grito libertario, sino una verdadera revolución popular, libertadora y saben por qué, porque de este impulso patriótico, de esa voluntad indomable de nuestros héroes surgió la Junta Tuitiva, surgió el primer autogobierno de América Latina.

Ese es nuestro honor como bolivianos, el primer autogobierno de América Latina, creando por primera vez un espacio intercontinental, un gobierno autónomo compuesto por criollos, mestizos, aymaras, afrodescendientes, incluso algunos españoles, dijo.

En 1908 fuimos capaces de unirnos todos, sin distinciones de clases, etnias, unidos para gritarle al mundo que queríamos ser independientes, que estábamos decididos a asumir las riendas de nuestro propio destino, que queríamos ser nación soberana, esa que se plasmó 16 años después tras una lucha encarnizada e incesante en nuestra Declaración de Independencia el 6 de agosto de 1825.

“Ese día la tea que encendieron los protomártires brilló más fuerte, esa tea recogía el empuje del alzamiento de 1781 encabezado por Julián Apaza, nuestro héroe Túpac Katari, Bartolina Sisa, Gregoria Apaza, que fueron señalando con valor y su propio sacrificio cómo era el camino de la liberación, cómo era el camino hacia la construcción de la patria”, afirmó.

La Paz debe volver a encontrar su fortaleza en su diversidad, volver a alzarse como una de las conductoras del gran proyecto nacional en marcha, transformamos la patria, salir adelante, nadie debe quedarse atrás.

No solo debemos marchar al norte amazónico, sino también desarrollar el altiplano y los valles. La Paz debe volver a encontrarse en su geografía, con su biodiversidad, con sus innumerables potencialidades productivas que esperan en sus 20 provincias. Las ciudades de El Alto y La Paz deben volverse el corazón estratégico de ese anhelo de desarrollo.

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