2026-07-22

Cochabamba

Un disparo de un arma artesanal desató una tragedia en Shinahota

El hecho luctuoso ocurrió el domingo, cuando perdió la vida el pastor Edwin Mollo. Al día siguiente, el principal sospechoso del crimen fue linchado por pobladores de esa localidad de Cochabamba.

“Mi hermano no era una persona normal, tenía trastornos mentales”, señaló la hermana de Yomer Pachacopa Chambi, a quien se acusó de disparar el domingo contra el pastor evangélico de la Iglesia Misión Boliviana, Edwin Mollo. El disparo, que provino de un arma artesanal, desató una tragedia en el municipio de Shinahota, Cochabamba.

Las pesquisas dan cuenta de que la noche del domingo Pachacopa, más conocido como el “payasito 13”, se habría dirigido hasta la sede de esa congregación, donde consumó el crimen contra Mollo con un arma de fabricación artesanal.

“En horas de la noche del 19 de julio, el pastor estaba en el lugar de oración. Ahí habría acudido el agresor con un arma tipo artesanal y habría apuntado a la cabeza y este le habría disparado con un proyectil de escopeta”, dijo el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina.

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Los miembros de la iglesia auxiliaron al pastor y lo trasladaron de inmediato al Hospital San Martín de Porres de Shinahota; sin embargo, no resistió y falleció poco después a causa de la herida provocada por el disparo. La víctima tenía 53 años y dirigió la congregación durante más de 20 años.

El arma, según las investigaciones policiales, fue elaborada con piezas metálicas y mecanismos rudimentarios. “El arma de fuego es hechiza, fabricada de manera artesanal, arma de fuego que ha sido preparada con un cañón de una cañería de fierro galvanizada, un mecanismo de percusión con resorte de alta tensión y un percutor que ha sido fabricado con un clavo o un perno. La empuñadura que ha sido hecho con un bastidor o un guardamonte. El autor del hecho habría actuado de esta manera por una llamada de atención que le hizo el pastor días antes por la sustracción de aparatos de sonido”, indicó el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Erick Peralta.

Después de que el disparo saliera del arma artesanal, la noche del 19 de julio, comenzó la búsqueda del agresor, que había huido del lugar, pero nadie imaginó que también perdería la vida a causa del linchamiento perpetrado por un grupo de pobladores.

El lunes, la Policía Boliviana inició la búsqueda del principal sospechoso, quien también era buscado por pobladores de la zona. En horas de la noche se conoció que Pachacopa fue aprehendido por efectivos, quienes lo trasladaron a la Estación Policial Integral (EPI) de Shinahota.

Sin embargo, los pobladores, convencidos de la responsabilidad del acusado, lo sacaron de las celdas de la EPI, lo trasladaron hasta el cementerio del lugar, lo ataron a un poste de energía eléctrica y comenzaron a golpearlo para, posteriormente, prenderle fuego.

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Pachacopa, o “payasito 13”, perdió la vida la madrugada del martes 21 de julio de 2026, mientras era trasladado desde Shinahota hasta el Hospital Viedma de Cochabamba, debido a las graves quemaduras y lesiones que sufrió tras ser golpeado y quemado por una turba.

“Los pobladores impiden que la Policía y el Ministerio Público logren retener al sindicado, por lo que son rebasados, lo sacan del lugar (de la EPI) y lo llevan al cementerio de la comunidad, es roseado con un combustible líquido y le prenden fuego. Minutos más adelante se logra rescatar el cuerpo de la víctima aún con vida, pero, minutos después llega a fallecer. Llama la atención la violencia generada dentro de los antecedentes de hechos”, indicó Tejerina.

La mañana del domingo, antes de que ocurriera el asesinato del pastor, Pachacopa almorzó junto a su familia y luego se dirigió a la feria para vender dulces.

“Yo hice el almuerzo. Nos dijo que iba a vender sus dulces, pero yo ya no le vi llegar. No sabemos bien, pero me comentaron que había tenido discusiones con el pastor, pero no sé porqué lo hizo. Mi hermano no estaba sano, ha tenido trastornos mentales que hace mucho tiempo le pasó. Él asistía a la iglesia donde paso ese incidente”, relató su hermana, según un reporte de Bolivisión.

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