Financiamiento
Recursos del FMI deben destinarse a apuntalar las reservas y estabilizar el tipo de cambio del dólar, afirman economistas
El miércoles, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que el Gobierno se encuentra en la etapa final para concretar un financiamiento de 2.800 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los economistas Antonio Saravia y Fernando Romero señalaron que parte de ese monto debe inyectarse al sistema financiero para estabilizar el tipo de cambio del dólar y otra parte destinarse a inversiones y proyectos. Además, calificaron el préstamo como un “rescate financiero” y un “fondo de salvataje” ante la crisis económica que atraviesa el país.
“Teóricamente van a llegar 2,800, que tendrían que ser de libre disponibilidad, esto significa que se debería utilizar para apuntalar las reservas internacionales y estabilizar el tipo de cambio”, sostuvo Saravia, en contacto con Visión 360.
En tanto, Romero apuntó que “una parte, aunque no se sabe cuánto, debe ir al mercado cambiario y el Banco Central va a inyectar recursos a través del sistema financiero a la economía boliviana para evitar que siga subiendo el precio del dólar y se establezca por un tiempo determinado”.
Dicha recomendación surge luego de que el precio del dólar subiera Bs 1,35 desde la flexibilización del tipo de cambio, a fines de junio.
Para Saravia, cerca de 1.000 millones de dólares de los 2.800 deberían destinarse a la banca, debido a que el Estado le adeuda alrededor de 2.000 millones de dólares, situación que, según afirmó, provocó que las entidades financieras tengan “un corralito porque no te devuelve todos los dólares que tiene, debido a esa deuda”.
“Si el BCB cuando llegue la plata del fondo destina 1,000 millones a la banca, con eso pone paños fríos a la gente, la gente dice bueno ya están los dólares y entonces eso va a traer certidumbre y otra vez confianza en el sistema financiero, eso va a hacer que el tipo de cambio disminuya, que no haya una presión muy alta por dólares”, recomendó Saravia.
Además, indicó que el monto restante debería utilizarse para crear un colchón financiero que permita continuar con las reformas que tiene previstas el Gobierno.
A su vez, Romero indicó que esos recursos también deben ser canalizados “a proyectos y obras que deberían ser de alto impacto económico-social y lo idóneo sería que se canalicen actividades productivas y económicas que te generen dólares, porque son con los dólares que vas a pagar tus créditos”.
Un rescate, un salvataje
El miércoles, el Gobierno anunció que se encuentra en la etapa final para acceder a un crédito de 2.800 millones de dólares del FMI, pese a que inicialmente había solicitado 5.000 millones. Para los economistas, esto representa un rescate financiero y un fondo de salvataje para la economía del país.
“Implica un rescate financiero, no es un préstamo normal. Uno llega al FMI cuando ya no hay otra opción, cuando el país ha caído en el abismo profundo de la crisis y no hay nada que lo salve, ese es el tipo de acuerdo que vamos a conseguir, es un rescate financiero”, indicó el economista Saravia.
Para Romero, esos 2.800 millones de dólares significan para el país “una especie de fondo de salvataje, un fondo de estabilización, que el Gobierno ha negociado hace meses atrás, y que el primer paso de este preacuerdo ha sido, la devaluación de la moneda a través del régimen flexible, que ha hecho que actualmente el dólar se cotice a 11 bolivianos con 13 centavos. Significa un salvataje, como una transfusión de sangre o una oxigenación”.
Sin embargo, ambos coincidieron en que este financiamiento representa un incremento de la deuda externa, aunque lo consideran necesario debido a la gravedad de la crisis económica que enfrenta el país.
“Aquí no hay nada que celebrar, esto es un rescate, sí, pero es uno al que se llega después de haber tenido muchos años de irresponsabilidad y la economía ni lachas”, indicó Saravia.