La caída de un gigante
25 de julio de 1993: La derrota del “mais grande do mundo”
Este 25 de julio se cumplen 33 años de la gran victoria que consiguió la Selección boliviana frente a Brasil (2-1) en la recordada Eliinatoria de 1993, en partido disputado en el estadio Hernando Siles.
La fiebre por la Selección se había apoderado en la afición. La goleada frente a Venezuela (7-1), hizo que la gente se volcará la semana previa a los puntos de venta de las entradas con un dato para tomar en cuenta: los abonos que habían sido dispuestos por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), fueron los primeros en agotarse. La confianza a la Verde había retornado.
Era La tercera visita de Brasil a nuestro país por una Eliminatoria, en las anteriores dos, le había ido bien a la canarinha con un 2-1 en 1981, en La Paz, y 2-0 en la clasificatoria de 1985, compromiso que se jugó en Santa Cruz. El favorito para quedarse con el triunfo era Brasil, pero al frente tenía una fortalecida Selección boliviana.
La Selección trabajo en tres escenarios antes de jugar con los pentacampeones: por las mañanas lo hacía en Achumani, y en las tardes dividía su tarea entre el estadio de Tembladerani y el Hernando Siles. En una de esas prácticas se presentó el ex presidente Jaime Paz Zamora, que estaba a días de cumplir de entregar el mando a Gonzalo Sánchez de Lozada, el jefe del MIR jugó en su juventud de arquero y no tuvo reparos en ponerse los guantes de Trucco y atajar penales a los seleccionados.
“Somos un país de ganadores y Bolivia llegará al Mundial”, repetía Paz Zamora.
Contrario a lo que sucede en estos días, jugadores de la talla de Carlos Borja, Miltón Melgar, Marco Echeverry, Ramiro Castillo, Erwin Sánchez, William Ramallo o el propio técnico Xabier Azkargorta; se daban tiempo para asistir a las invitaciones de los distintos medios de comunicación. Un día antes del lance con los brasileños, todo el seleccionado llegó a Canal 11 para participar del programa infantil “El Club de Todos”. Los hermanos Castillo bailaron saya, como en su natal Coripata y el Vasco pidió calma y apoyo a la afición para el partido del día siguiente.
El domingo 25 de julio La Paz amaneció soleada, la gente durmió un día antes en las curvas para poder ingresar al partido y el ambiente en las calles aledañas al Siles eran de fiesta.
Las cadenas televisivas del vecino país instalaron sus inmensos camiones en las afueras del Siles para transmitir lo que ellos imaginaban un encuentro de mero trámite. Un periodista de la Red O Globo comenzó a mencionar el tema de la “altitude”. “No puedo respirar en La Paz, pero Brasil no tendrá problemas en conseguir su tercer triunfo en Bolivia. Parreira (el técnico) tiene un equipo de mayor jerarquía que el boliviano”, comentaba en el sector de los mástiles.
Brasil llegó directamente a la sede de gobierno, Bolivia tuvo que salir media hora antes del Hotel Max Inn en San Pedro para llegar a tiempo al escenario miraflorino ya que en todo el trayecto la gente se apostó con banderas y serpentinas para desear suerte al seleccionado. La Paz estaba paralizada por el decisivo compromiso.
Pasadas las 17:00 de ese 25 de julio, el paraguayo Francisco Escobar pito la conclusión del encuentro, que tuvo de todo en la parte final: un penal marrado por Erwin Sánchez, el gol de Etcheverry a Taffarel y el segundo tanto de Alvaro Peña.
Bolivia le había ganado 2-0 a Brasil y rompió el invicto brasileño que llevaba 40 años sin conocer contrastes en Eliminatorias.