2026-07-31

Visita

OEA ratifica su apoyo a Paz, pide a sectores respetar el mandato de las urnas y recomienda construir consensos para las nuevas leyes

Una Misión de Alto Nivel cumplió actividades en Bolivia los días 29 y 30 de julio. Se reunió con autoridades y representantes de distintos sectores.

Tras las actividades que llevó adelante en Bolivia la Misión de Alto Nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el secretario general de ese organismo, Albert R. Ramdin, expresó el respaldo de la entidad al presidente Rodrigo Paz, pidió a los sectores movilizados que respeten el mandato de las urnas y llamó al Ejecutivo a construir las nuevas leyes por consenso.

“Quiero destacar que hoy estamos unidos en la OEA en defensa de la democracia y los derechos humanos. Cuando el pueblo decide, los resultados electorales deben ser respetados y aceptados por todos. Por eso, quiero reiterar nuestro respaldo al gobierno constitucional y legítimamente electo de Bolivia, bajo el liderazgo del Presidente Paz”, expresó Ramdin al concluir la visita de la misión.

La misión cumplió actividades en Bolivia los días 29 y 30 de julio. Sostuvo una serie de reuniones con autoridades del Gobierno, representantes de los órganos del Estado, del Tribunal Constitucional Plurinacional y de la Fiscalía General del Estado. Además, tuvo encuentros con representantes de sectores sociales, productivos, empresariales, del transporte, de los medios de comunicación y otros actores de la sociedad civil.

La misión, además de Ramdin, estuvo integrada por el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha; el secretario de Relaciones Exteriores de Argentina, Juan Manuel Navarro; la jefa de la Oficina para Bolivia de Canadá, Laurie Rogers; el director de la División de América del Sur del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Fernando Velasco; el subsecretario adjunto de Estado para la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Michael Hankey; el embajador ante la OEA de Perú, Rodolfo Coronado; y el embajador ante la OEA de Uruguay, Edison Lanza.

Ramdin, en su discurso al finalizar la visita, manifestó que la metodología adoptada por la delegación fue “escuchar profundamente” al Gobierno y a los representantes de los distintos sectores de la sociedad civil.

Durante 53 días, entre mayo y junio, sectores campesinos, junto con evistas y cobistas, llevaron adelante un bloqueo de carreteras que provocó una aguda escasez de alimentos, medicinas, insumos y combustibles, además de generar decesos. La medida comenzó en el departamento de La Paz, pero se extendió a otros seis departamentos en su momento más álgido.

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Los movilizados exigieron la renuncia de Paz, quien, cuando comenzaron los cortes de vías, cumplía seis meses en la Presidencia. La protesta menguó después de que el Gobierno firmara un acuerdo con la Central Obrera Boliviana y dictara el estado de excepción, medida que provocó el repliegue de los movilizados que aún resistían.

Ramdin sostuvo que, en una sociedad democrática, corresponde que todos, sin excepción, respeten las reglas y los principios de la democracia, y remarcó que “nadie” puede atribuirse el derecho de actuar fuera de la ley.

“Lamentamos lo que vivieron en mayo y junio. Hemos visto las imágenes de los bloqueos, amenazas a la infraestructura y disrupción a servicios esenciales, pero esa no es la Bolivia que conocemos. Tras las conversaciones de ayer y hoy, sabemos que nadie quiere que esas imágenes se repitan, porque el costo social, económico, financiero, personal y reputacional para Bolivia ha sido muy alto, y tomará tiempo repararlo”, manifestó.

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Ramdin reconoció que, en la actual coyuntura mundial, “no siempre es fácil conseguir resultados a corto plazo”, pero subrayó que Bolivia tiene “oportunidades únicas”, expresadas en un pueblo que trabaja duro, una rica diversidad cultural, un sector privado potente y el apoyo de la comunidad financiera internacional.

“Por eso, las grandes reformas en favor de todo el pueblo de Bolivia son tan necesarias como posibles. Y una gran reforma necesita un gran diálogo. Por ejemplo, si se requiere acordar nuevas leyes, será necesario construir consensos entre tantas miradas distintas que hemos podido escuchar ayer y hoy”, manifestó.

Ramdin convocó a los actores institucionales a abrir las puertas a los movimientos sociales, al sector privado, a la academia, a la sociedad civil y a todas las posiciones políticas, para así “construir juntos” los caminos hacia el desarrollo. “De la misma forma, esperamos que cada movimiento respete la Constitución y los resultados de las elecciones democráticas”, indicó.

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