2026-08-03

Medida

La UEFA comunica a la FIFA posibles acciones legales por la filial FFE y pide que guarde su documentación

El ente matriz del fútbol mundial tenía el proyecto de vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial que pretendía crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización

Madrid / EFE

La UEFA ha comunicado formalmente a la FIFA que está considerando activamente emprender acciones legales por su plan de crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE), abierta a capital privado para comercializar sus competiciones, y la ha requerido que conserve todos los documentos relativos al mismo.

La comunicación dirigida a Infantino, con fecha de 31 de julio, a la que tuvo acceso EFE, traslada a este la idea de la UEFA de denunciar la iniciativa ante las autoridades reguladoras o emprender proyectos de arbitraje ante el proyecto conocido el pasado 28 de julio, aunque la FIFA desistió del mismo por el rechazo generado.

El documento requiere a Infantino y a la FIFA a adoptar medidas de forma inmediata para conservar toda la documentación relativa al proyecto almacenada, física o electrónicamente, que esté en posesión del organismo y pide que suspenda la destrucción de la misma, con advertencia de posibles consecuencias por ello.

Entre el material que la UEFA exige que se conserve menciona los documentos relativos al plan, su comunicación, el mecanismo de pago a las asociaciones nacionales, el plazo límite de aceptación el próximo 19 de septiembre, así como las comunicaciones con miembros del Consejo de la FIFA al respecto.

También alude a la conservación de documentación que puedan tener, entre otros, una decena de empleados de FIFA, como su director de operaciones, Kevin Lamour, quien el pasado 31 de julio denunció que la administración del organismo había sido engañada con la iniciativa de abrir el Mundial a inversores privados, “que es el proyecto de una sola persona” y que “no debe seguir adelante”, en su opinión.

La UEFA recuerda su rechazo frontal a la idea de la FIFA, por ser incompatible con la buena gobernanza del fútbol, y prevé razonable el inicio de procedimientos ante la oposición también de otras confederaciones, asociaciones miembro de la FIFA y partes interesadas del fútbol.

El no de las confederaciones

La postura en contra de confederaciones como la UEFA, Asia y la CONCACAF fue determinante para que la FIFA desistiera de su iniciativa, tres días después de confirmar oficialmente su proyecto. “Ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente”, dijo Infantino al anunciar el paso atrás.

La UEFA fue la primera confederación que mostró su rechazo total a la idea, desvelada en prensa antes de que el organismo lo hiciera oficial y lo trasladara a sus federaciones miembro. De forma unánime las 55 federaciones europeas anunciaron que no iban a participar en las competiciones de la FIFA si la idea seguía adelante.

El proyecto contemplaba vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial que pretendía crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial de fútbol.

Planeaba una captación inicial de capital de hasta 4.200 millones de dólares, con una valoración de 20.000 millones, mediante inversores a largo plazo con participaciones minoritarias.

La FIFA rechazó que el Mundial estuviera en venta y dijo que la iniciativa solo se implantaría si la mayoría de sus 211 asociaciones lo querían. Afirmó que los fondos de FFE se repartirían a las federaciones mediante el programa de desarrollo FIFA Forward ya existente, que aumentaría de ocho millones por federación en el ciclo 2023-2026 a 20 millones en el de 2027-2030.

En este programa se crearía una nueva opción, FIFA Fast Forward (FFFP), por el que cada federación accedería a 20 millones adicionales de 2027 a 2030. Para el ciclo 2031-2034 la partida del programa FIFA Forward será de 22 millones y para 2035-2038 de 24 millones. En total sumaría de 86 millones con ambos durante 12 años.

Thrive Eternal, una sociedad de cartera de capital permanente, entre cuyos fundadores está un cuñado de la hija Donald Trump, iba a liderar el grupo de inversores propuesto, en un proceso en el que también colaboraría J.P. Morgan.

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