2026-08-04

Investigación

“Se sabe que acá (Guayaramerín) se vive del narcotráfico”: reportaje revela pasos ilegales y falta de control

El reportaje periodístico mostró en un primer episodio un paso ilegal entre Guayaramerín y Guajará-Mirim y la inexistencia de control fluvial.

El río Mamoré es la frontera natural entre Bolivia y Brasil, a la altura de Guayaramerín y Guajará-Mirim. No existe control en ambos lados de la frontera y cualquier persona puede cruzar de un lado a otro llevando lo que sea y sin mayores problemas, de acuerdo con un reportaje periodístico de una cadena brasileña titulado “PCC y CV: Tráfico en la frontera”.

“Ahora, claro que también se sabe que acá se vive del narcotráfico, ¿no?” y “Para los que no trafican drogas, es una preocupación. Por nuestras familias, todo aquello”, son dos testimonios de personas entrevistadas en el lado boliviano que develan la presencia del problema del narcotráfico operado por las organizaciones delictivas PCC y CV.

El reportaje de la cadena Brasil Urgente comienza en Porto Velho y muestra el recorrido por tierra hasta la frontera con Bolivia, en Guajará-Mirim. El periodista toma contacto con personas que prestan el servicio de embarcaciones y una de ellas lo guía por un sendero de tierra hasta la orilla del río para abordar un bote de madera y cruzar, en cuestión de minutos, al lado boliviano.

“Debemos ir a la izquierda, a un lugar bien escondido, un camino de tierra, y acercarnos a una canoa que nos va a cruzar hasta el lado boliviano, sin ningún tipo de aduana de la Policía Federal, sin ningún tipo de revisión”, describe el periodista en la traducción no oficial del portugués al castellano. Acto seguido, en una embarcación con motor fuera de borda, comienza a navegar hacia el lado boliviano.

La situación no es diferente: no hay ningún tipo de control. “Si yo estuviera cargando drogas, armas, podría entrar a Bolivia sin ningún tipo de problema”, asegura el periodista y afirma que este paso ilegal de un país a otro es una “ruta” para el traslado de hoja de coca, materia prima para la fabricación de cocaína.

Las organizaciones delictivas brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) tienen presencia en suelo boliviano y se disputan el control territorial, como ocurrió en el municipio boliviano de San Matías, donde fueron asesinados cuatro civiles y un oficial de la Policía como parte de esas disputas de poder, según la Policía.

La red brasileña difundió la primera parte del reportaje sobre las organizaciones delictivas y sus operaciones en ambos países.

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A orillas del río Mamoré se encuentra una instalación de la Armada Boliviana; sin embargo, tampoco ejerce ningún control. Camino a la plaza principal de Guayaramerín, en el departamento del Beni, el periodista muestra varios vehículos de alta gama sin placa, como ocurre en otros municipios fronterizos bolivianos.

“Ahora, claro que también se sabe que acá se vive del narcotráfico, ¿no?”, respondió una de las entrevistadas cerca de la plaza principal, mientras otra denunció la presencia de personas armadas y la falta de seguridad en comparación con lo que ocurre en Brasil.

“Para los que no trafican drogas, es una preocupación. Por nuestras familias, todo aquello. Muchos maleantes agarran armas, todo. Es una preocupación para nosotros y nuestra seguridad en Bolivia no sirve”, denunció la entrevistada, de quien no se dio a conocer el nombre.

Bolivia y Brasil comparten una extensa frontera, lo que hace complejo su control terrestre y fluvial, como ocurre entre Guayaramerín y Guajará-Mirim.

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