Retorno
El FMI acredita en Bolivia a su representante y restablece las relaciones institucionales tras 19 años de ausencia
El Fondo Monetario Internacional (FMI) retornó institucionalmente a Bolivia después de más de 19 años de haber estado marginado del grupo de acreedores. Martha Spinella fue enviada como representante residente de la oficina del organismo internacional.
Spinella presentó sus cartas credenciales al canciller Héctor Huanca, en el marco de las relaciones institucionales entre Bolivia y el organismo internacional, informó la Cancillería sobre este acto protocolar que da cuenta del retorno del FMI a Bolivia.
La representante residente llega a La Paz poco después de que se oficializara, el 29 de julio, un acuerdo “a nivel técnico” con el organismo multilateral de crédito por 1.900 millones de dólares, para respaldar las reformas económicas del gobierno de Rodrigo Paz.
Paz dio un giro a la política que rigió durante los 19 años de los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, en los cuales se excluyó del grupo de organismos acreedores al FMI, con el argumento de que sus créditos estaban condicionados a reformas con efectos sociales negativos y al achicamiento del Estado.
El organismo retornó durante el corto gobierno de Jeanine Áñez (2019-2020) con un crédito de 327 millones de dólares, pero, ni bien tomó el poder, Luis Arce lo reembolsó en 2021 con el justificativo de que las condiciones establecidas vulneraban la soberanía y los intereses económicos. Los recursos fueron devueltos, incluidos los costos por 24,3 millones de dólares.
De acuerdo con el FMI, el último crédito aprobado a nivel técnico, que deberá ser ratificado por el Directorio, financiará un programa de reformas del gobierno de Paz para restablecer la estabilidad macroeconómica, reconstruir las reservas internacionales, reducir las vulnerabilidades fiscales y externas, fortalecer las redes de protección social y fomentar un crecimiento sostenible impulsado por el sector privado.
“Las autoridades del gobierno boliviano tienen previsto implementar una ambiciosa agenda de reformas estructurales, que incluye medidas para proteger a los hogares más vulnerables, fortalecer la gobernanza y la transparencia, modernizar los marcos monetario y cambiario, y reforzar la resiliencia del sector financiero”, establece una nota del organismo.