Pronunciamiento
CAO y Cainco advierten que la economía real ya no puede esperar al Estado
El sector productivo de Santa Cruz exige acelerar las medidas para garantizar el combustible, reactivar la inversión y atender las secuelas de los 50 días de bloqueos. Advierten que la demora de las decisiones económicas tendrá un costo mayor para el país.
Mediante un comunicado público difundido este 14 de agosto, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) advirtieron este viernes que Bolivia enfrenta una creciente distancia entre los tiempos de la economía real y los del Estado, mientras persisten problemas de abastecimiento de combustible, falta de divisas, incertidumbre normativa y las consecuencias de los 50 días de bloqueos registrados en el país.
“Bolivia vive con dos relojes que marcan horas distintas”, señalaron. Explicaron que mientras para los sectores productivos cada hora de paralización representa pérdidas, el Estado continúa demorando reglamentos, resoluciones y el tratamiento de leyes consideradas necesarias para enfrentar la crisis.
Las entidades empresariales sostuvieron que el diagnóstico de la situación económica es conocido desde hace más de nueve meses y que, por tanto, “lo que falta no es información, lo que falta es velocidad”.
Uno de los principales reclamos está relacionado con el abastecimiento de diésel. Según el pronunciamiento, los surtidores de Santa Cruz reciben actualmente apenas el 30% del combustible que requiere el departamento.
El sector productivo recordó que el campo consume alrededor del 16% del diésel y genera el 77% de los alimentos que necesita Bolivia. Por ello, alertó que las dificultades para acceder oportunamente al combustible pueden afectar directamente el calendario agrícola y la provisión futura de alimentos.
“Garantizar el abastecimiento es una obligación del Estado, no una concesión”, afirmaron, al reclamar que se simplifique el circuito de autorizaciones y que se publiquen los volúmenes de combustible despachados por región y por día.
CAO y Cainco también plantearon acelerar una política de biocombustibles. Señalaron que Bolivia importa aproximadamente nueve de cada diez litros de diésel y destacaron que cada litro de etanol utilizado en mezclas representa un menor volumen de combustible que debe ser adquirido en el exterior.
Los bloqueos todavía generan pérdidas
Las organizaciones empresariales remarcaron que las consecuencias de los 50 días de bloqueos no han sido superadas. Según su evaluación, todavía existen capitales que no retornaron, contratos perdidos, mercados que fueron ocupados por competidores y empresas que redujeron su personal.
“El golpe de los cincuenta días de bloqueos no está superado”, señalaron, al advertir que el impacto es especialmente duro para los pequeños empresarios, que tienen menor capacidad para absorber varios meses de pérdidas.
En su criterio, las estadísticas mensuales todavía no reflejan completamente ese daño acumulado en la economía nacional.
Cuestionan demora en la Ley de Inversiones
Otro de los puntos observados es el tratamiento de la Ley de Inversiones. Las cámaras indicaron que el proyecto ingresó a la Asamblea Legislativa, pero compite con otros tres proyectos, todavía no fue radicado en una comisión y no cuenta con una fecha definida para su debate.
CAO y Cainco afirmaron haber analizado los 103 artículos de la propuesta y detectado “vicios” que consideran necesario corregir antes de su aprobación.
Aunque respaldaron la necesidad de contar con una norma para promover las inversiones, advirtieron que la urgencia no debe derivar en improvisación.
“Una norma aprobada con problemas previsibles y luego discutida en tribunales devolvería al país a la misma incertidumbre que busca cerrar”, sostuvieron.
El pronunciamiento también incluyó como asuntos pendientes las reformas en hidrocarburos, minería y electricidad. Las entidades señalaron que una reforma energética puede tardar al menos cinco años en mostrar resultados y una década en contribuir a estabilizar la producción.
Por ello, demandaron a la Asamblea Legislativa establecer un calendario y cumplirlo, dejando de lado las disputas políticas.
“Las pugnas políticas no pueden seguir postergando las decisiones de un país que ya no tiene margen para pagar ese costo”, enfatizaron.
Piden condiciones para producir e invertir
Las cámaras empresariales consideraron que una nueva legislación, por sí sola, no será suficiente para atraer capitales. Señalaron que los inversionistas necesitan un país que funcione de manera sostenida, con combustible, dólares, carreteras transitables y reglas claras.
En esa línea, destacaron que el aparato productivo tiene capacidad para incrementar la producción y generar mayores divisas para Bolivia, incluso sin ampliar la superficie cultivada.
El sector productivo cerró su pronunciamiento con un llamado a la unidad entre industria, comercio y agro y aseguró que continuará produciendo e invirtiendo pese a las dificultades.
“La unidad del aparato productivo es la señal más útil que Bolivia puede dar hoy”, señalaron.
El reclamo central, sin embargo, está dirigido al Estado: que sus decisiones avancen al mismo ritmo que las necesidades de la economía.
“Falta que el Estado ponga su reloj a la hora del país. Y que lo haga ahora, porque el tiempo que se pierde no vuelve”, concluyeron.