Revelaciones
¿Qué dijo Nadia Beller luego de recibir cuatro disparos y salvar su vida? Lea aquí la entrevista completa
Desde la cama de un hospital y visiblemente nerviosa, la activista Nadia Beller aseguró que el asesor presidencial Fernando Cerimedo está detrás del ataque armado en su contra, en un intento por acallarla porque conoce hechos de corrupción en los que estaría involucrada su pareja y la familia de la esposa del presidente Rodrigo Paz, María Elena Urquidi.
En una entrevista en vivo con la red DTV, Beller advirtió que teme por su vida y que desconfía del Gobierno y del presidente Paz, porque, según afirmó, quien maneja Bolivia es Cerimedo, ahora en celdas policiales en la ciudad de Santa Cruz, a la espera de que declare tras su aprehensión a consecuencia del ataque armado, justamente, contra su pareja.
Denunció que existen hechos de corrupción relacionados con combustible, oro y seguros.
A continuación, la transcripción íntegra de la entrevista a Beller:
Nadia Beller (NB): He solicitado la presencia de DTV para hacer una declaración en vivo, porque intentaron silenciarme. Tengo la plena certeza de que hasta que yo no hable de cara pueblo boliviano, van a terminar lo que intentaron hacer, terminar de acabar con mi vida. Yo comencé una relación con Fernando Cerimedo después de que me convocaran para realizar el paquetazo de leyes, que de entrada yo les dije que era inconstitucional. Estuve trabajando con ellos, les hice ver todas las arbitrariedades e ilegalidades que habían cometido en ese paquetazo de leyes, en la (decreto) 5503, y posteriormente comenzamos una relación.
En ese momento yo me aparto parcialmente del gobierno, solamente iba a requerimiento por algunas situaciones de decretos y colaboraba en cuestiones jurídicas. En ese tiempo pude constatar ilegalidades, pero además fui testigo -por mi relación con Fernando Cerimero- de los negociados que hace el gobierno de Rodrigo Paz, la esposa de Rodrigo Paz, la familia de la esposa de Rodrigo Paz, con él, como operador, y otras personas como Goffre y compañía, negociados con la gasolina, con el diésel, con el oro. De hecho, a él no le pagan sueldo ni es empleado del gobierno porque las empresas como Futura le pagan un sobresueldo a él, a su socio, para que estén presentes en países como Bolivia y otros donde él hace campañas políticas. Su pago es a través de contratos que negocian con empresas grandes.
Hubo un incidente en el que yo me di cuenta de que él me mentía en su relación con su expareja, inicialmente me dijo que ella le engañó, le puso los cuernos y que cuando estaba embarazada tuvo que hacer hasta un ADN y que hace cuatro años no la tocaba. Entonces, en abril yo descubrí que ellos tenían conversaciones románticas y le encaré, esa fue la primera vez que según él -para intentar neutralizarme- me ahorcó.
Ella no me contestó si era verdad o era mentira de que mantenían una relación y él me dijo que era (el contacto) solamente porque empezó a sospechar sobre mí y que intentó engañarla para que no venga a Bolivia, para que no pregunte, de hecho, ella nunca vino a Bolivia.
Ella maneja el tancaje de combustible para Futura en la Argentina.
Periodista (P): ¿Quién es ella?
Natalia Basil, que supuestamente me dijo que también era agente de la CIA, pero no me consta. Me lo dijo: ella maneja el tancaje de combustible en la Argentina con su socio Vicente para Futura. También está Brad Parscale, el que hizo la campaña de (Donald) Trump en Estados Unidos, que también es agente de la CIA. Fui descubriendo estas situaciones, entonces yo sospecho que ellos tuvieron un contubernio para deshacerse de mí.
Él mantuvo una relación conmigo todo este tiempo, hasta que le descubrí otra infidelidad con Magy Trigo, la jefa del gabinete de planificación, por lo que me golpea. Contacto (al periodista) John Arandia y le muestro la tentativa de feminicidio porque me ahorcó y manda policías, fiscales y contacta al servicio de protección a la mujer de la alcaldía. Arandia mandó periodistas y demás, por eso es que llega la fiscalía, llega la policía, todo, el ministro (de Gobierno, Marco Antonio) Tuco Oviedo en persona, Medinacelli y Mauricio, el asesor del presidente y otros operadores del gobierno, se encargaron de tapar ese hecho, para que no salga a la luz.
Pese a que corrieron varios rumores, inclusive yo, pensando que John no iba a mandar gente, porque se tardó mucho, le mandé foto de uno de los cajones llenos de billetes que tenía él de los hechos de corrupción.
P: ¿Quién es él?
NB: Fernando Cerimedo. El resto del dinero lo maneja su testaferro, que se llama Iván, que vive en el mismo edificio en La Paz, que no sé qué apellida.
P: ¿Qué edificio?
NB: En la residencia La Alboreda.
P: ¿Eso es la zona sur?
Hasta ahí llegó la Policía y la Fiscalía. Y lo taparon absolutamente todo, no quedó ningún rastro. El periodista John Arandia tampoco habló, pero -a decir verdad- él me pidió que niegue de que había sucedido eso y que solamente diga que fue una discusión. En esa oportunidad él me dijo que se iba a suicidar, si lo mandaba a la cárcel.
P: ¿Quién le dijo eso?
NB: Fernando. De tal manera que yo, ante ese chantaje, no abrí la puerta a la Policía y a la Fiscalía, porque me dijo que se iba a suicidar inmediatamente. Pasado ese hecho de violencia él...
P: ¿Cuándo fue eso?
NB: Hace un par de meses. Cuando la prensa empezó a sacarlo...
P: O sea, llegó la Policía, llegó la Fiscalía hasta...
NB: Llegó la Policía, la Fiscalía, y Tuco Oviedo en persona, el comandante de la Policía, Medinaceli…
P: ¿El departamental o el nacional?
NB: El nacional (general Mirko Sokol), Medinaceli, Mauricio, que es el otro asesor del presidente, se encargaron de taparlo. Es más, me hicieron atender porque tenía lesiones en el cuello, no podía tragar y me dificultaba hablar. Me hicieron atender con el médico personal del presidente, quien también tapó todo y no dio orden de nada.
Yo le hice saber este extremo a la jefa de gabinete de Rodrigo y tampoco dijo nada. O sea, hay un contubernio de todo el gobierno. La Policía no va a actuar en contra de este señor (Cerimedo) porque maneja a la Policía. Aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo, y lo van a cubrir absolutamente.
Él maneja un grupo de la Policía que, supuestamente, operan a la vuelta del hotel donde me hizo ir (atentado contra su vida). ¿Por qué fui a ese hotel? Porque, como activista, me mandan muchísimas denuncias sobre distintas cosas y me citaron, supuestamente, para darme un caso de Evo Morales de violación a una niña de 13 años que hubiera fallecido.
Eso fue de este sábado el anterior. Me citaron con ese pretexto.
P: ¿Quién la llamó?
NB: Me escribieron un mensaje. Nunca me quisieron decir quién le dio mi número. Me dijeron que tenían miedo, me hicieron ir a ese hotel. En ese momento yo le dije a él (Cerimedo) y me pidió el número, para constatar si es una persona real. Nunca me dio resultado de eso.
Voy el día y la hora acordada para que me entreguen esa información. Él, antes, no sé si es que habló con Tuco o simuló una llamada con Tuco días antes, en mi delante, habló de este caso. Aparentemente, ya que no salió a la prensa, es un caso inventado. Entonces, no sé si lo coordinó con Tuco Oviedo, con el ministro de Gobierno, o él fingió la llamada, pero yo le escuché hablar de ese caso de la niña, donde él le pedía pruebas y le decían que no podían conseguirlo. Entonces, él me exigió de que yo vaya y consiga esas pruebas. Él estaba en Estados Unidos.
Entonces me dijo: por favor, ayúdame. Tuco me dijo que no hay nada sólido contra Evo y lo van a soltar. Y, básicamente, esa fue la razón por la cual yo fui al hotel, fue la primera vez. Él me mandó con dos custodios, supuestamente.
Y la persona con la que tenía que encontrarme me dijo: nos ha fallado doctora, ¿qué es esa una trampa? ¿Por qué vino con la Policía? Mi hijo lo ha identificado a su compañero, que era policía. Me dice eso en mensaje.
Y yo le digo: Fernando, hiciste que me pillen. Hiciste que se den cuenta que eran policías. Y Fernando me dice: ah. Le digo: si le pregunta (al policía), porque yo me negué con el hombre de que yo había ido con ellos, que le diga que habían ido a acompañarlo a un ministro.
Al día siguiente me dice, le preguntó (al policía) y él le dijo al policía, que habían ido a acompañar a un compañero de trabajo.
Esa fue su respuesta. O sea que, si es que él no mandó los sicarios, él sabe quiénes son los sicarios. Porque él me dio esa respuesta de la gente de la policía que él maneja, que es un grupo de élite, que supuestamente iban a entrar en una semana a agarrarlo a Evo Morales. Ese grupo de élite es el que él comanda y maneja, y no responde órdenes absolutamente de nadie, solamente de él.
P: ¿Usted habló con Cerimedo estos días, ayer?
DB: Hablé hasta un segundo antes de salir del hotel. Le dije: ya llegué
P: O sea, usted estaba adentro
NB: Yo estaba adentro. Ellos se retrasaron (su contacto de la denuncia contra Morales). Entonces, aproveché de pedir algo para comer.
Y le dije: ya llegó. Y me salí y me dijo Cerimedo: No te preocupes, no va a pasar nada porque es un lugar público, es un hotel, nadie se va atrever a hacer nada. O sea, él me dio la confianza para que yo vaya y él me mintió de que me había mandado con escolta. Los sicarios se tardaron un rato antes de irse y nunca hubo una escolta.
P: O sea, usted fue ahí y él le dijo que le iba a mandar escoltas
DB: Él me dijo que yo estaba escoltada, de que había policías que me estaban escoltando, lo cual es falso porque me dispararon, fingí que mataron, me tiré al piso. Me quedé ahí como media hora sin moverme y uno de los sicarios titubeó sí se acercaba y me remataba o no, y el otro le dijo ya está vamos, pero se tardaron.
Y nunca hubo intercambio de fuego, nunca los persiguieron, nada. Él me mintió que me había mandado con escolta, claramente querían deshacerse de mí. Lo primero que hicieron fue retirarme del celular donde yo tenía pruebas no solamente de la agresión física que había recibido de su parte y de la tentativa de feminicidio anterior, sino que además tenía pruebas de hechos de corrupción, como lo del combustible que se filtró, que yo lo pasé, donde él charla con Viviana Urquidi, esposa del presidente, sobre la gente que estaban metiendo y que cobran un boliviano por litro de combustible para dar los cupos. Entonces, yo filtré eso hace un par de días y tenía otras pruebas de otras situaciones, como el tema del oro y demás, como el tema del tancaje de su expareja.
P: ¿De Futura?
DB: Con Futura, sí. El tema del tancaje y demás. Y tenía pruebas de todo eso porque yo al descubrir sus engaños no sabía qué me podía esperar y siempre le dije: vos sos capaz de cualquier cosa, entonces, yo empecé a tomar precauciones.
Y de charlas de él con sus operadores del narcotráfico, de las avionetas del Beni cómo las van liberando
P: ¿Quién charlaba de eso?
DB: Fernando. Y su excusa fue que las liberaban para poner radares. O sea, las liberaban por radares, para que luego las bajen. Él nunca me aceptó de que recibía dinero por corruptos, sino que lo hacía de manera simulada para ponerles radares y luego bajarlas, y deshacerse de narcotraficantes.
P: ¿Y ahora usted teme por su vida?
DB: Estoy segura que, si yo no doy esta declaración, porque él lo que quiere es callarme, van a venir y me van a rematar.
Es muy fácil entrar al hospital. Quiero que sepan que solamente me pusieron una escolta mujer y que la gente entra y sale, no les hacen la más mínima revisión.
Quiero, por favor, que se me dé protección de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) porque el gobierno es el principal interesado en callarme. Rodrigo Paz, su mujer, la familia de su mujer, hacen los más grandes negociados con los Brokers, con todos los seguros de todas las empresas del estado. Son ellos los que negocian la comisión de los Brokers.
P: ¿Usted tiene pruebas de todo eso?
DB: Tengo pruebas de muchos de los extremos. Ellos solamente se pudieron llevar uno de mis celulares pensando que el otro celular estaba en mi cartera (…) Tengo pruebas de muchos de esos extremos.
P: ¿Ahora usted ya declaró ante la fiscalía?
DB: Hay una situación bastante curiosa. He tenido que, como medida de presión, negarme a recibir atención médica porque el hospital no deja que entre ni la prensa, ni la fiscalía, ni mi abogado, nadie. Y entonces les dije que nadie me iba a tocar ni me iba a poner ningún remedio hasta que usted (periodista) venga.
P: ¿Qué le pide usted al presidente?
No le puedo pedir nada porque él (Paz) es su operador. Él no gobierna. Rodrigo Paz no gobierna, él es el que le administra todos sus negocios. No le puedo pedir nada. Hay cuerpos de la Policía con los que ellos no trabajan y al comandante de la Policía sí le pido que haga su trabajo.
No es dable que, teniendo sicarios profesionales, me tenga una policía mujer afuera (del hospital) y ni siquiera en la puerta (de la habitación) de un hospital donde cualquiera entra y sale. En cualquier momento van a entrar y me van a rematar, si lo van a hacer por lo menos me voy con la conciencia tranquila de que le dije al pueblo boliviano cuál es la situación que estamos viviendo.
P: Ahora, ¿usted era pareja del señor Cerimedo? Porque ya empieza a decirse mucho respecto a que usted en algún momento estuvo vinculada al MAS. ¿Qué le dice a toda esa gente? ¿Usted fue pareja? ¿Usted vivió? (15:28) ¿Usted dormía? ¿Despertaba con él?
DB: Vivimos juntos en el mismo condominio.
P: ¿De eso pueden dar fe los guardias (del condominio)?
DB: Sí, claro que sí.
Y tengo cuatro semanas de embarazo.
P: ¿Está embarazada usted?
DB: Sí.
P: ¿De quién? ¿De él?
DB: Sí.
P: ¿Y él sabía?
DB: Sí, estuvo conmigo un día antes aquí, en el hospital, porque me descompensé a raíz de las discusiones con él. Me acompañó, hicimos ecografías, todo.
P: ¿Y qué le decía?
DB: Nada, se despidió conmigo con un beso al día siguiente.
P: ¿Eso son cuántos disparos recibió? ¿Tres impactos? ¿Dos llegaron y uno...?
DB: El médico dice que fueron más de cuatro. Por lo menos tengo cuatro impactos de balas.
P: ¿Eso que tiene en el pecho (curaciones) es donde le han sacado las balas?
DB: Sí.
P: O sea, ¿son...?
DB: Sí, brazos, pecho y una costilla. Si es que yo no fingía mi muerte, me iban a rematar. (16:26)
P: Gracias, Nadia. No sé si tiene algo más que decir
NB: Sí, de que la mayoría de la prensa está pagada por él. Y que probablemente no vayan a replicar esto como no replicaron el tema de la violencia y cómo tapan tantas otras cosas del gobierno…Baja línea para que se tape.
No confío en la prensa, por eso es que solicité que usted, que es un medio más imparcial, haga esta transmisión al vivo. No confío en la prensa, en la Policía, que son los principales interesados en deshacerse de mí. El único que se ha portado hasta ahorita bien conmigo ha sido el fiscal, porque es el que me ha dado las garantías para que tenga una mediana seguridad coordinando con los médicos, pero no tengo ni siquiera seguridad policial.