Conflicto
Sin salida al conflicto, la basura colapsa La Paz y el alcalde deja la última palabra a la Asamblea de la Paceñidad
La basura se acumula en grandes cantidades en calles y avenidas de la ciudad de La Paz y el problema amenaza con extenderse, con los consecuentes riesgos para la salid pública. Ninguno de los prolongados diálogos para resolver este tema derivó en un acuerdo a 10 días del conflicto y el alcalde César Dockweiler endureció su posición, condicionó cualquier nuevo acercamiento a “una ciudad limpia” y ahora se espera la decisión que esta tarde tome sobre este asunto la Asamblea de la Paceñidad, convocada para las 17.00.
Mientras, elrededor de los contenedores de basura en el centro paceño y las laderas hay residuos acumulados que amenazan a la salud pública, sobre todo cerca de los mercados y hospitales. Perros y palomas escarban y esparcen los desechos que fueron arrastrados en parte a los sumideros con las últimas lluvias de esta semana.
Hasta el momento no hay una solución a este problema que terminó estancado ante posiciones encontradas. Dockweiler decidió dejar la negociación que encaminaba con los dirigentes de los trabajadores de La Paz Limpia, porque no condujo a nada concreto y porque quienes son llamados a negociar o conversar son los ejecutivos de la empresa. Los trabajadores mantienen un paro y ahora amenazaron con iniciar una huelga de hambre en caso de que se decida romper el contrato con la empresa.
“No, no, ya no. Se acabó la burla a la ciudad de La Paz. No, nosotros no nos reunimos hasta que la ciudad esté limpia. ¿Y quién tiene que respondernos a nosotros? No son los trabajadores, no son las trabajadoras que están movilizadas, son las empresas”, aseguró Dockweiler el miércoles respecto a la nueva actitud que asumirá frente a este conflicto.
Maquinaria y personal de la alcaldía fueron movilizados y desplazados a diferentes sectores de la ciudad para recoger los desperdicios y mitigar el problema. Sin embargo, ante la gravedad del problema, el gobierno edil puso en marcha el Plan de Emergencia de Gestión del Aseo (PEGA) para que los vecinos con camiones se sumen al recojo a cambio de una compensación económica.
Por presión del paro de los trabajadores, muchos de los cuales están en una vigilia en puertas del Palacio Consistorial, se alcanzó un acuerdo para un reajuste de costos operativos por la subida de los carburantes, en apego al decreto 5660 que establece “efectuar el ajuste de precios en los contratos de servicios para el aseo urbano, considerando únicamente los componentes de combustible diésel oíl y gasolina”.
Sin embargo, los empresarios y los trabajadores decidieron no firmar el acuerdo porque esperan que se modifique el contrato con el argumento de que el aumento del precio del combustible y del salario mínimo a Bs 3.300, tras el retiro de la subvención a los hidrocarburos, elevó sus costos y pone en riesgo sus operaciones.
La Asamblea de la Paceñidad, la máxima instancia de decisión institucional de la ciudad, fue convocada para este jueves en la tarde. Analizará la situación derivada del paro de los trabajadores de La Paz Limpia y de las medidas a ser asumidas.
Mientras tanto, la basura continúa acumulándose y el conflicto no encuentra una salida. “Se acabó el tiempo de estar secuestrados en nuestra propia ciudad y que nos hagan daño a la salud pública”, advirtió el alcalde.