Provisión
YPFB reporta programación de diésel inferior a la demanda para Santa Cruz: el jueves programó más de medio millón de litros menos
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) empezó este viernes a publicar los datos de programación de diésel y gasolina para el departamento de Santa Cruz. El informe revela que el jueves se programó la entrega de un 79% de diésel, es decir, más de medio millón de litros menos de la demanda diaria proyectada.
La situación de la gasolina es diferente —siempre a partir de los datos de programación—, ya que en el “Reporte de Programación Diaria de Despachos de Combustibles” figura un 109% de volumen programado para su distribución; empero, al igual que ocurre con el diésel, no se especifica qué cantidad fue despachada efectivamente a los diferentes surtidores.
De acuerdo con el informe, se programaron 2.077.000 litros de diésel para una demanda calculada para el jueves de 2.615.385 litros. La diferencia alcanza los 538.385 litros menos respecto a la demanda estimada por el propio YPFB, en medio de una persistente escasez de carburantes no solo en Santa Cruz, sino en el resto de Bolivia.
La publicación de estos datos es consecuencia de un acuerdo alcanzado entre autoridades del Gobierno y la dirigencia del Comité Pro Santa Cruz. El vicepresidente cívico Agustín Zambrana destacó el informe, pero cuestionó que no exista fiabilidad sobre el despacho real del combustible a los surtidores, ya que la programación no siempre coincide con los envíos efectivos.
“Falta un dato necesario e importante… ¿Cuánto fue efectivamente despachado ayer?… para identificar no solo el faltante en la programación, sino también si el combustible despachado llega efectivamente a destino o siguen robándonos”, explicó en un mensaje publicado en su cuenta de X.
El Reporte de Programación Diaria de Despachos de Combustibles se encuentra disponible en la página web de YPFB y, por ahora, no consigna datos del resto de los departamentos. La escasez de diésel genera interminables filas de días de vehículos de transporte de carga y pasajeros en los surtidores.
También hay filas para la gasolina, aunque en este caso son menores.