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Alcalde Dockweiler: consultores del BID detectan deficiencias en los rellenos sanitarios de Alpacoma y Saka Churu
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, informó hoy que consultores externos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detectaron varias deficiencias en los rellenos sanitarios de Alpacoma y Saka Churu, que se encuentran ubicados en el Distrito 6 del municipio de Achocalla.
Este informe se da en una coyuntura de crisis que enfrenta el municipio de La Paz, debido a que hoy se cumplen 14 días en los que los desechos sólidos permanecen en las calles y avenidas, debido a la suspensión del servicio de la empresa La Paz Limpia, encargada de ese trabajo en la zona metropolitana de la ciudad.
El alcalde también advirtió que la empresa encargada del manejo, tratamiento y compactación de residuos en el complejo de Saka Churu, Colina S.R.L., no cumple con las especificaciones del contrato, lo que deriva en una pérdida de hasta el 15% de la capacidad por la falta de compactación de los residuos sólidos.
La Paz Limpia, la empresa Tratamiento de Residuos de Bolivia S.A. (Trébol), que se encarga de la limpieza en la ladera este y los municipios rurales, y Colina S.R.L. forman parte del mismo grupo empresarial.
La autoridad sostuvo que el informe pone en evidencia varios factores que son de preocupación, como el que el relleno sanitario de Saka Churu solo tiene capacidad de recibir residuos sólidos hasta octubre venidero, por lo que el municipio ejecuta acciones inmediatas para remediar ese extremo, informa una nota de prensa.
“Es un informe que hace y pone en evidencia varios elementos realmente preocupantes. El relleno sanitario solo tiene capacidad hasta el mes de octubre de este año, lo que significa que tenemos que asumir medidas inmediatas”, manifestó.
Explicó que el informe identifica, además, la presencia de factores geodinámicos que representan un riesgo potencial para la estabilidad del lugar. Si bien no se trata de un peligro inmediato, los especialistas advierten sobre la existencia de condiciones que podrían derivar, eventualmente, en un nuevo deslizamiento, como el ocurrido en 2019.
A ello se suma otro elemento crítico: las piscinas de lixiviados no cuentan con la capacidad suficiente para responder adecuadamente a la operación actual del relleno sanitario, lo que constituye un factor adicional que debe ser atendido con carácter prioritario, precisó.
Dijo que, ante este escenario, se ha determinado que no existe margen para postergar decisiones; anunció que una de las primeras acciones será iniciar de manera inmediata los procesos de contratación y planificación necesarios para habilitar un nuevo espacio de disposición final de residuos sólidos.
“En primer lugar, tenemos que asumir acciones de manera inmediata. Tenemos que iniciar procesos de contratación también de manera inmediata para buscar otro espacio y tener dónde vamos a llevar los residuos sólidos”, sostuvo.
Dockweiler informó que se analizan dos alternativas: una solución de corto plazo, con una capacidad aproximada de cuatro a cinco meses; y otra alternativa con una proyección de alrededor de dos años y medio. Paralelamente, se continuará trabajando en el proyecto de la planta industrializadora de residuos sólidos, concebida como una solución estructural para el manejo de los residuos de la ciudad.
La autoridad sostuvo que la información presentada por los consultores permitirá establecer una hoja de ruta con acciones concretas, priorizando la seguridad de la población, la continuidad del servicio y una solución sostenible para la gestión de residuos sólidos.
El relleno sanitario de Alpacoma entró en operaciones en 2004 como un botadero o área de emergencia tras el cierre del botadero de Mallasa. Operó durante aproximadamente 13 a 15 años hasta su cierre definitivo el 21 de agosto de 2019, tras un colapso de celdas a inicios de ese año, después de casi 15 años recibiendo los residuos sólidos de la ciudad de La Paz.
A la fecha, lo único que se mantiene en el predio son las tareas obligatorias de cierre técnico permanente, las cuales constan del tratamiento y monitoreo controlado de líquidos lixiviados (residuos líquidos de la descomposición) y gases para evitar desastres ambientales.
El botadero de Saka Churu se construyó justo al frente (al lado oeste) del viejo relleno sanitario de Alpacoma. Ambos terrenos se encuentran ubicados dentro del Distrito 6 de Alpacoma, compartiendo la misma cabecera de valle.