2026-08-26

México

Sinaloa, dolor de cabeza y moneda de cambio de Sheinbaum frente a las presiones de EE.UU.

La presidenta mexicana pidió este lunes que el reemplazo de Rubén Rocha Moya, de su mismo partido, al frente del Gobierno de Sinaloa tenga “capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo”, al subrayar que "ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación".

EFE / Ciudad de México

El estado mexicano de Sinaloa tiene desde este semana nueva gobernadora, Graciela Domínguez, en una prolongada crisis política desatada por la segunda renuncia de Rubén Rocha Moya, acusado de nexos con el crimen organizado, y la sospecha de que la presidenta, Claudia Sheinbaum, negociaría su extradición a Estados Unidos.

Sheinbaum pidió este lunes que el reemplazo de Rubén Rocha Moya, de su mismo partido, al frente del Gobierno de Sinaloa tenga “capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo”, al subrayar que "ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación".

“Yo me enteré por la publicación del propio gobernador. No tuve ningún conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad no me parecía pertinente, por decirlo menos”, señaló la mandataria.

El gobernador, separado de su cargo por las acusaciones de EE.UU. sobre sus presuntos nexos con el Cartel de Sinaloa, regresó el pasado 21 de agosto por "miedo" a que la mandataria mexicana utilizara su posible extradición como moneda de cambio y finalmente lo pusiera a disposición de las autoridades estadounidenses.

"Rocha Moya calculó que una medida de compensación habría sido su cabeza", asegura a EFE David Saucedo, experto en seguridad.

Ante tal panorama, Rocha Moya, allegado a López Obrador, decidió retomar de manera "unilateral" el cargo para obtener fuero, una protección legal que impide que los gobernadores "sean investigados, detenidos o llamados a comparecer", recordó.

Al tomar esta decisión, el afiliado al partido oficialista recibió, además de un aislamiento político por parte de Morena y la presidenta, a emisarios que, según Saucedo, le comunicaron que "si no presentaba su dimisión a la gobernatura, lanzarían un juicio de desafuero en su contra desde el Congreso federal, así como una investigación penal y su posible extradición".

"Rocha Moya acepta su segunda salida de la gobernatura a cambio de no ser extraditado, lo que no se negoció fue la sucesión", afirma el especialista.

Sin embargo, sostiene que el Gobierno federal busca con Graciela Dominguez un nuevo perfil para la gubernatura interina, a diferencia de lo ocurrido con la gestión de Yeraldine Bonilla Valverde, quien fungió como mano derecha de Rocha Moya al asumir el cargo a inicios de mayo, cuando el gobernador pidió licencia por primera vez.

"Lo que busca el Gobierno es desmantelar todo el dominio político, empresarial y caciquil de Rocha Moya en Sinaloa", apuntó Saucedo sobre el político, quien, desde el presunto secuestro y detención del narcotraficante Ismael ‘El Mayo’ Zambada en 2024, está en la mira de las autoridades estadounidenses por su supuesta colaboración con el Cartel de Sinaloa.

Sinaloa, en el noroeste de México, registra una persistente crisis de violencia impulsada por la pugna interna entre facciones de este grupo del crimen organizado, con miles de homicidios y desapariciones acumulados desde que inició el conflicto a finales de 2024.

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