Norma
¿Qué hacer con el decreto 5676: se lo debe abrogar o mantener? Esto dicen los expertos
Pasaron 10 días desde que el Gobierno puso en vigencia el Decreto Supremo (DS) 5676, que eleva a Bs 18 el precio del diésel para los grandes consumidores. La medida cayó mal en distintos sectores, que exigen su pronta abrogación. ¿Qué hacer con el DS 5676: hay que abrogarlo o mantenerlo? El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos indicó que se debe mantener porque es un paso parcial para eliminar la subvención de los carburantes. En tanto, el experto hidrocarburífero Fernando Rodríguez prevé que la norma dejará de estar vigente debido a que fue improvisada.
Ríos, exministro durante la gestión de Carlos Mesa, señaló que su posición es que el Gobierno debe terminar con la subvención que aún está vigente para los combustibles. Agregó que la administración de Rodrigo Paz dio un paso con la promulgación del DS 5676.
“Se debería mantener y en un corto leve plazo más deberíamos terminar de quitar los subsidios totalmente; o sea, flotar el precio de la gasolina con el diésel para que, pues, estemos abastecidos. Esto tiene que ocurrir para que el país se abastezca porque si subimos los precios y el país no está abastecido, pues, tendremos un problema serio”, indicó Ríos a Visión 360.
Agregó que su posición siempre fue la de eliminar la subvención que existe a los carburantes y que, más allá de que no le guste esta gestión, “debe apoyar la medida” que asumió el Gobierno, porque fue “una medida parcial para eliminar los subsidios”.
Fernando Rodríguez, experto energético y químico industrial, sostuvo que la norma promulgada hace 10 días “no pasa” de este fin de semana, porque fue pensada de “manera improvisada”.
“Desde mi punto de vista, yo creo que ese decreto no pasa del fin de semana para su abrogación, porque no tiene pies ni cabeza. Es un decreto supremo improvisado, desesperado, en función al problema de abastecimiento, que no va a solucionarse, (al contrario) se ha empeorado… Una diferencia en el precio de 8 bolivianos con 20 centavos en el litro de diésel, no solamente que atrae el tema del contrabando, sino que ya el negociado interno se produce en mayor escala, en la medida en que hay 8 bolivianos con 20 centavos de diferencia en el precio entre los grandes consumidores y los consumidores transportistas. Entonces, es más rentable para un transportista de un carro, que carga 500 litros, ganar 4 mil bolivianos de un saque por hacer cola y dormir en el surtidor, que trabajar con el camión”, indicó Rodríguez.
Insistió en que la medida es completamente improvisada porque “no tiene ni pies ni cabeza” y, por ello, agregó que debería ir a la “papelera de reciclaje”. Además, indicó que una autoridad estatal propuso su abrogación en una reunión con sectores y que fue desautorizada por otro componente del gabinete presidencial.
“Es que el propio viceministro (Hernán) Paredes va y ofrece la abrogatoria del decreto en una reunión con sectores, vuelve a La Paz y es desautorizado por otra autoridad. Es decir, no hay ni siquiera conexión, no hay ni siquiera una política de comunicación en las decisiones gubernamentales”, dijo.
El hecho al que se refiere el experto es la declaración del viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, quien durante una reunión con pobladores de Yapacaní, el pasado martes, sugirió que la norma debería ser modificada, ajustada o modificada. Sin embargo, horas después, el ministro de Gobierno, Fernando Aramayo, negó toda posibilidad de abrogar la norma.
Tras la promulgación de la norma, sectores como la Cámara Agropecuaria del Oriente, productores de Yapacaní, productores del norte de Santa Cruz, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, gremiales, cañeros, arroceros y sectores del Trópico de Cochabamba exigieron su abrogación. De lo contrario, advirtieron con iniciar movilizaciones.