2026-09-13

Guerra en Irán

El miedo a la pobreza gana terreno en Irán frente al temor a nuevos bombardeos

Muchos iraníes temen ahora más al empobrecimiento que a la guerra mientras Estados Unidos ha intensificado las sanciones y mantiene el bloqueo naval a Irán para aislar financieramente al país.

EFE / Teherán / Irán

Muchos iraníes temen ahora más al empobrecimiento que a la guerra mientras Estados Unidos ha intensificado las sanciones y mantiene el bloqueo naval a Irán para aislar financieramente al país, lo que ha agravado una crisis económica que ya golpea con fuerza a las familias.

En las calles de la capital, el temor a una posible reanudación de los bombardeos contra Teherán parece quedar en segundo plano ante la preocupación por el deterioro constante de la situación económica, con la inflación interanual situada en el 89 % y la moneda nacional desplomándose día a día hasta cotizarse por encima de los 2.300.000 riales por dólar.

"La economía ya es una pesadilla para mí y muchos otros", cuenta a EFE Alí, un vecino del norte de Teherán de 45 años que pasea por el bazar de Tajrish para llegar a la estación de metro.

El obrero de la construcción dice que trabaja casi 12 horas al día y que el salario que recibe, de unos 400 millones de riales mensuales (152 euros), no le alcanza para llegar a fin de mes.

"Mi situación es especialmente delicada porque mi esposa sufrió un infarto hace dos años y desde entonces no puede trabajar", agrega.

Con el aumento acelerado de la inflación, muchos iraníes han perdido su poder adquisitivo, con los alimentos registrando un alza de precios del 127,5 % respecto a agosto de 2025, mientras que el transporte y la salud y atención médica cuestan, respectivamente, un 104 % y un 87 % más a la población.

"A mí lo que más me preocupa es la alimentación de mi familia y de mis hijos de 8 y 13 años. Por ejemplo, en las últimas semanas, por el alza de los precios, no les he podido comprar frutas", cuenta Negin, secretaria de un consultorio médico.

La mujer de 42 años relata que, a pesar de que su esposo también trabaja en el sector logístico de una empresa privada, no les alcanza para "comer como debe de ser o como lo hacíamos hace un año".

"Gastamos el dinero solo en lo esencial. En Irán la mayoría no trabaja para vivir, sino para sobrevivir. La situación ha ido de mal en peor con la guerra, las nuevas sanciones y el bloqueo naval", lamentó.

Una economía bajo asedio

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, admitió recientemente en el Foro Económico de los BRICS, en Nueva Delhi, que la situación del país ha entrado en "una fase mucho más difícil y peligrosa" por más de seis meses de guerra, la operación 'Paria Económica' de Estados Unidos lanzada a finales de agosto contra Irán y el bloqueo naval.

Este domingo, Pezeshkian volvió a denunciar el impacto del cerco económico y naval estadounidense sobre la población iraní y afirmó que Washington está bloqueando el acceso de los ciudadanos a "alimentos y medicamentos".

El mandatario iraní había informado anteriormente de que las exportaciones e importaciones del país persa se habían reducido un 35 %.

Ante la crisis, el diputado y presidente de la Comisión de Presupuesto y Planificación del Parlamento iraní, Golamreza Tajgardun, dijo que "la población debe mostrar más paciencia", ya que "la resistencia de Irán frente a las presiones externas y la guerra tiene un coste".

Economía, "debilidad" de la República Islámica

Para el presidente de la Cámara de Comercio Irán-China, Mayidreza Hariri, la economía ha sido la "debilidad" de la República Islámica desde su establecimiento hace más de 47 años.

En una entrevista con EghtesadNews, Hariri dijo que la corrupción tiene mucho que ver con la crisis financiera iraní, indicando que desde 2018 unos 85.000 millones de dólares en divisas no han regresado al circuito oficial de la economía.

Sin embargo, reconoció que la crisis se ha agudizado tras el conflicto militar con EE.UU. e Israel, pero sobre todo después de la "guerra económica" de Washington.

"Irán lleva unos 15 años comerciando en condiciones extremadamente difíciles, de una manera similar a la de los contrabandistas, y nos hemos acostumbrado a las sanciones. Pero un bloqueo económico es una situación diferente y puede tener un impacto mucho mayor en la economía del país", alertó el comerciante.

Hariri considera que poner fin al "asedio económico" debe ser una prioridad y advierte de que, mientras en una guerra ambas partes pueden causarse daños, en un bloqueo marítimo "la economía iraní es la única que resulta perjudicada".

Así, la guerra en Teherán se ha convertido en una amenaza que convive con otra más silenciosa: la de no poder mantener el nivel de vida de ayer y sumergirse cada vez más en la pobreza.

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