Alemania
Merz pedirá un voto de confianza de la cúpula de su partido el domingo, según medios
EFE / Berlín
El canciller alemán, Friedrich Merz, pedirá el domingo un voto de confianza a la cúpula de su partido -la Unión Cristianodemócrata (CDU), coincidiendo con las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania (noreste de Alemania) y de la ciudad estado de Berlín, según el portal de noticias especializado "Table-Briefings".
En Mecklemburgo-Antepomerania, las encuestas le dan a la CDU sólo un 7 %, lo que sería el peor resultado de la historia de la formación en unas elecciones regionales, mientras que en Berlín los cristianodemócratas luchan con La Izquierda por el primer lugar, pero todo apunta a que tendrán dificultades para formar Gobierno.
Según "Table-Briefings", en el momento en que se conozcan los sondeos de pie de urna, Merz quiere poner a los miembros de la cúpula ante la alternativa de ratificar el respaldo al canciller y los planes de reforma -pese a que se espera que los datos de las urnas no sean positivos- o decir con claridad quién puede ser su sucesor.
Según la revista "Stern", ya hay una convocatoria para la cúpula de la CDU, que deberá reunirse en la sede del partido en Berlín el domingo a las 17:00 horas, una hora antes de que se conozcan públicamente los primeros sondeos a pie de urna.
Merz planea presentar además una serie de puntos que le gustaría discutir con el Partido Socialdemócrata (SPD), su socio de coalición. Lo más destacado es el deseo de un alivio fiscal más claro que el acordado dentro de la coalición y medidas para detener el alza de los precios de los combustibles.
Ante todo, Merz quiere asegurarse el respaldo de barones regionales influyentes, como los primeros ministros de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst, del estado de Schleswig-Holstein, Daniel Günther, y de Hesse, Boris Rhein.
De acuerdo con la revista "Focus", dentro del grupo parlamentario conjunto de la CDU y la Unión Socialcristiana (CSU) hay un grupo de 30 diputados, de un total de 208, que se plantea la posibilidad de un cambio de canciller y también de una ruptura de la actual coalición para formar un Gobierno de minoría.
No obstante, los políticos de la primera fila de la CDU han rechazado esa posibilidad y han procurado acallar esos debates sobre el futuro de Merz, que se intensificaron tras la apabullante derrota a manos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en las regionales de Sajonia-Anhalt (este del país).
Para la CDU la situación es especialmente difícil en Mecklemburgo-Antepomerania, donde ha habido una polarización entre el SPD; de la primera ministra Manuela Schwesig, y la AfD, que libran una lucha por el primer lugar.
El líder de la CDU en Mecklemburgo-Antepomerania, Daniel Peters, ha hablado incluso de que el partido en ese estado federado corre un riesgo existencial, y hay temores incluso de que se quede por debajo del umbral del 5,0 % y, con ello, sin representación en el parlamento regional.
Schwesig gobierna desde 2017 al frente de una coalición entre su partido y La Izquierda y en su campaña ha procurado concentrarse en temas regionales y marcar distancias frente a la política federal.
En Berlín, las encuestas apuntan a que puede haber dos coaliciones posibles, una presidida por La Izquierda y con Los Verdes y el SPD como socios minoritarios, u otra encabezada por la CDU pero con los mismos socios.