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Las organizaciones criminales PCC y Comando Vermelho empezaron a reclutar a bolivianos; el Gobierno promete desarticularlas
Las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) empezaron a instalarse “desde hace mucho tiempo” en las zonas de frontera y ahora pasaron a reclutar a bolivianos para sentar mayor presencia con sus actividades ilícitas, reveló el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
En el pasado inmediato se hablaba de la presencia exclusiva de “emisarios” de estas organizaciones, vinculadas con actividades ilícitas como el narcotráfico y el sicariato por ajustes de cuentas o disputas por el control de territorio, como ocurrió en la fronteriza San Ignacio de Velasco, donde en dos días fueron acribilladas cuatro personas, entre ellas dos jóvenes.
“La presencia de clanes delictivos, de organizaciones tan peligrosas como son las brasileñas, el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital, viene dándose con una instalación permanente y continua desde hace mucho tiempo atrás. Lo que estamos haciendo ahora es desarticularlas”, afirmó en el Legislativo, durante el debate de ampliación del estado de excepción.
De hecho, en San Ignacio de Velasco, en medio del recrudecimiento de la violencia, aparecieron grafitis en portugués en algunos muros de viviendas, vinculados con la organización delictiva Comando Vermelho. "CV só tem bala Bolivia" es uno de ellos, que traducido al castellano significa: "El Comando Vermelho solo tiene balas en Bolivia".
La madrugada del domingo fueron asesinadas en ese municipio fronterizo dos personas en sus domicilios: una de ellas, un conocido empresario ganadero, y la otra, un joven de 22 años. Horas después, el lunes, corrieron similar suerte otras dos personas, una de 17 años y otra de 24, quienes recibieron varios impactos de bala.
“Están empezando a reclutar estas organizaciones criminales a compatriotas nuestros”, afirmó, y anunció que el Gobierno trabaja para desarticular la instalación de estas organizaciones en Bolivia con la cooperación de la estadounidense DEA, la Policía Federal de Brasil, la Unión Europea y sus organismos policiales, y la UNODC.
Tras la violencia en San Ignacio de Velasco, la medida inmediata fue reforzar la presencia militar con grupos de élite, como el F-10. El comandante de la Octava División del Ejército en Santa Cruz, general Rider Calzadilla, afirmó que los militares destinados a la zona de violencia tienen órdenes estrictas de ejecutar operativos: “No estamos yendo a conversar ni a dialogar con aquellas personas involucradas con el crimen organizado”.
También reveló la presencia de un grupo irregular vinculado al Comando Vermelho en un tramo de la carretera de Santa Rosa con Montevideo y la frontera con Brasil en Pando. “Se encuentra tomada por parte del Comando Vermelho, están armados con fusiles y exigen pagos por el paso de mercadería a nuestros compatriotas”, denunció el ministro.
Oviedo espera contar “con resultados en corto tiempo” en la lucha contra las organizaciones delictivas que operan en las zonas de frontera.