Posición
Gobierno activa negociaciones para evitar protestas, descarta anular el fin de la subvención y ofrece conversión de buses al GNV
El Gobierno de Rodrigo Paz inició en Santa Cruz un proceso de negociación con la dirigencia del autotransporte para frenar eventuales medidas de presión ante el levantamiento de la subvención al diésel. De entrada, el Ejecutivo descartó cualquier posibilidad de retroceder en la medida de ajuste y planteó un plan ágil para convertir la flota urbana de diésel a Gas Natural Vehicular (GNV), evitando un incremento en las tarifas del servicio público.
Tras el anuncio oficial de la eliminación del subsidio emitido la noche del viernes, el sector transporte advirtió que el primer impacto se trasladaría a los precios del pasaje urbano y a los fletes del transporte de carga. Sin embargo, debido a que ningún municipio ha autorizado un reajuste tarifario, varios propietarios comenzaron a replegar sus unidades.
Este domingo, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y el portavoz presidencial, José Luis Gálvez, arribaron a Santa Cruz y se reuniron con los dirigentes del sector. "Es un reto que no solo corresponde al Gobierno, sino que representa un problema real del cual saldremos todos los bolivianos», afirmó Gálvez.
Entre tanto, en La Paz, las líneas de microbuses a diésel que cubren la ruta interurbana con El Alto suspendieron sus operaciones y replegaron sus vehículos. Los transportistas señalaron que el litro de diésel pasó de Bs 9,80 a Bs 17,95, por lo que la tarifa actual de Bs 2,50 resulta insuficiente para cubrir sus costos operativos.
Como solución para el parque automotor cruceño —donde operan cerca de 2.000 micros a diésel—, el Gobierno propuso un programa acelerado de reconversión a GNV, como lo hará para el resto del país. "Hemos presentado una propuesta concreta al sector para evitar el alza de tarifas. Consiste en transformar a GNV los buses que hoy funcionan a diésel. Los dirigentes socializarán la medida con sus bases y trabajaremos de inmediato en la implementación", anunció Zamora.
Por su parte, el transporte sindicalizado de La Paz convocó a un ampliado de emergencia para este lunes, instancia en la que evaluará el impacto del ajuste y definirá medidas de fuerza si el Ejecutivo no da marcha atrás.
No obstante, Gálvez ratificó que el Gobierno no revisará la decisión, al señalar que se trata de un sinceramiento necesario de la economía y de erradicación de las redes ilegales de contrabando.
"Es una realidad que debemos afrontar. No se puede comprar caro y vender barato pretendiendo que eso sea sostenible en el tiempo», enfatizó el vocero sobre la medida que es uno de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del crédito de $us 1.900 millones.
Zamora informó que los choferes también podrán acceder a crédito y renovar el parque automotor.