Liga de Naciones
Olise le da la victoria a Francia sobre Bélgica en el final sin la presencia de Mbappé
Madrid / EFE
Un golazo de Michael Olise en el minuto 88, por el control, la conducción, la elaboración y la precisión con la batió por raso a Lammens, se inventó de repente la victoria de Francia contra Bélgica por la Liga de Naciones en el estadio Rey Balduino, donde extrañó hasta entonces a Kylian Mbappé (0-1).
Hasta el minuto 77 no recurrió Zinedine Zidane al fantástico centrocampista ofensivo del Bayern Múnich, al que le bastó un momento de inspiración para deshacer el 0-0 y desnivelar un partido que, por entonces, vislumbraba con sumas dificultades, incluso con riesgo de derrota.
No fue un caudal de ocasiones cuantioso de Francia en todo el encuentro, ni mucho menos, incluso por debajo de la media que habitúa la selección francesa, tampoco fue una superioridad suficientemente expresiva sobre su rival, pero sí hubo suficientes remates y momentos como para tener la sensación de que, si alguno de ellas hubiera sido por medio de Mbappé, el gol del triunfo hubiera sido bastante antes.
El método Zinedine Zidane asume rotaciones y oportunidades. Más allá de la ausencia de Mbappé, de vuelta a Madrid por una dolencia en la rodilla que debe limitar su periodo fuera a entre 10 o 12 días, el técnico modificó ocho de las 10 posiciones restantes de su alineación para la exigente visita al estadio Rey Balduino de Bruselas.
El partido
No marcó en el primer tiempo Doué, con un derechazo contra el larguero. Ni tampoco Akliouche, con un lanzamiento de falta directo despejado a duras penas por Lammens, nada que ver con la seguridad de Thibaut Courtois. También dispuso de la suya Kevin de Bruyne, siempre vigente en los Diablos Rojos. Su derechazo rozó el poste. Un aviso.
Nadie alteró el marcador al descanso, también por la intervención de Lavia cerca de la línea con Lammens superado en uno de los cinco remates a portería franceses en la primera parte del choque, que aumentaron en el segundo tiempo: el primero de la reanudación fue un derechazo de Da Cunha que se estrelló contra la base del palo.
Se lamentaba Zidane en el banquillo, aún sin recurrir a nadie de los suplentes, mientras crecía la ofensiva dentro del campo, más insistente Francia, pero poco clarividente y más expuesta también al contragolpe local. Lo sabía Maignan, cada vez más adelantado para intervenir ante cualquier balón belga a la espalda de la defensa de ‘Les Bleus’.
Otro derechazo de Doué exigió aún más a Lammens. El rechace lo remató fuera Lepaul. Cada vez más cerca del gol Francia, también dio margen de maniobra en ataque a Bélgica, replegada por momentos en su área, atrevida por momentos al contraataque, como un disparo fuera de Moreira, cambiado por Lukebakio. Vanaken entró por De Bruyne.
Complemento
Sobrepasada la hora de encuentro, con el 0-0, ni un solo cambio en Francia. Hasta el minuto 68 no recurrió Zidane a sus recursos en el banquillo. El primero fue Ousmane Dembélé, el vigente Balón de Oro por el que se postulan ahora Lamine Yamal y Mbappé. El partido lo pedía. Francia necesitaba mucho más. Más velocidad, más desborde… Y el gol.
Pero, en cambio, demostró que también tiene un portero soberbio: Maignan evitó el gol a Lukebakio. La advertencia definitiva para Francia, salvador también después Lacroix desde el suelo, entre los regates inacabados de Barcola -sustituido-, los intentos de Doué y la apuesta final por Cherki y Olise, que creó una victoria de la nada con el 0-1 en el minuto 88. Incluso, sin Mbappé.