Panorama
¿Qué cambios deben implementarse en el Ministerio Público ahora que hay fiscal general? Esto dicen los analistas
El lunes, José Urioste Viera fue posesionado como fiscal general del Estado interino y anunció cambios dentro del Ministerio Público. El jurista Arturo Yáñez señaló que Urioste debe devolverle la institucionalidad a la Fiscalía, convocar por mérito a la elección de fiscales departamentales y desmontar la estructura que dejaron autoridades anteriores. En tanto, el analista Paúl Coca indicó que se debe “sacar” a todos los fiscales con indicios de corrupción y garantizar la independencia del Ministerio Público.
Urioste fue elegido por la Asamblea Legislativa Plurinacional la madrugada del sábado, luego de que los legisladores destituyeran a Roger Mariaca, quien ostentaba el cargo, a través de la modificación de la Ley 260. Tras la designación, el lunes fue posesionado como fiscal general del Estado por el vicepresidente.
Yáñez señaló que la tarea que debe enfrentar Urioste es “difícil”, pero subrayó que, si asumió el cargo, debe hacerlo con responsabilidad y devolverle la institucionalidad a la Fiscalía General del Estado.
“Él estará hasta que se designe a otra autoridad y eso es más complicado todavía para él porque tiene que recuperar la institucionalidad del Ministerio Público. Esa es una tarea que debe hacer y encaminar”, indicó en contacto con Visión 360.
Agregó que, para lograr el objetivo de devolver la institucionalidad a la Fiscalía, Urioste debe realizar dos trabajos inmediatos. El primero es convocar a un concurso de méritos para elegir a los fiscales departamentales sin favoritismos y dejar de lado el “dedazo”. “Uno, debe llamar a un concurso de méritos para fiscales departamentales como la ley le obliga no nombrar a dedo y también debe llamar a un concurso de méritos para fiscales superiores como la ley le obliga y con ese resultado él procede a leer porque es interino, pero tiene esas facultades”, señaló.
La segunda tarea que tiene es desmontar la “fétida” institución que dejó el MAS. “Después, paralelamente, tiene que empezar realmente a desmontar esa estructura fétida que ha habido y lo veo bien complicado porque las estructuras que hacen funcionar el Ministerio Público, los fiscales de materia, ellos en gran medida están institucionalizados, pero muchos de ellos obedecen a esa estructura que le ha hecho quedar a la Fiscalía. Entonces, la va a tener bien complicada, pero pues tendría que morir en el intento. Debe recuperar la confianza de la población”, indicó Yáñez.
Sostuvo que Urioste tiene que marcar “una diferencia enorme con sus antecesores porque es el garante de legalidad del Estado, no es el vulnerador de la legalidad del Estado como ha sido Ramiro Guerrero, Juan Lanchipa y Mariaca”.
Por su lado, Coca manifestó que el nuevo fiscal general tiene que realizar trabajos a corto, mediano y largo plazo. A corto plazo, indicó que debe sacar a los fiscales que tengan indicios de corrupción y también al personal cercano a dichas autoridades. “A corto plazo, todos los fiscales con indicios y procesos de corrupción, no deberían estar ejerciendo sus cargos, por lo que la primera medida es cambiar el personal, a efectos no solamente de dar una nueva imagen, sino que, lo más importante, permitir que profesionales probos ejerzan la función fiscal”, aseveró.
A mediano plazo, según Coca, debe cambiar el sistema que continúa funcionando dentro del Ministerio Público e instaurar otro que otorgue resultados y transparencia hacia la población. “A mediano plazo, debe cambiarse el sistema, a efectos de que este sistema cuestionado en todo sentido, no sea el que opere e impere sobre los profesionales abogados que desempeñan funciones fiscales; el sistema debe permitir aspectos como gestión por resultados; mayor transparencia, profesionalidad en todo sentido, y, sobre todo, debe verse el tema presupuestario, puesto que una de las situaciones existentes en Bolivia, es el tema económico-financiero para el correcto andamiaje de una institución”, manifestó.
Y, a largo plazo, indicó el analista, Urioste debe “garantizar la independencia del poder político en el accionar del Ministerio Público”, buscar un trabajo armónico “con recursos suficientes con la Policía Boliviana, que está a la cabeza de la Fiscalía en las investigaciones”.
Además, coincidió con Yáñez en que se debe “desmontar” la estructura que funciona dentro del Ministerio Público, porque, si no se lo hace, no habrá cambios. También dijo que se deben realizar auditorías a la institución.
“Debe buscar el cambio del sistema. De mantenerse el sistema actual, no se verán buenos cambios. Y por sistema no nos referimos al procedimiento de accionar legalmente establecido, a los sistemas que posee el Ministerio Público (manual y/o informático), sino a la corrupción como tal; a la injerencia política; a que los casos en que personas buscan enriquecerse. Asimismo, debe hacerse auditoría especializada, para ver cuántos casos, y de quiénes, están estancados en las etapas de investigaciones, porque la sobrecarga procesal es elevada, y la población percibe que sus casos no tienen movimiento alguno”, señaló Coca.