Amenazan
La presión de octubre: cívicos cruceños ratifican plazo al Gobierno antes de iniciar protestas y evistas confirman movilizaciones
La presión crece contra el Gobierno de Rodrigo Paz en octubre. Los cívicos cruceños le recordaron, al cumplir 11 meses en el poder, que tiene hasta el 10 de este mes para atender las demandas del 50-50 y resolver el conflicto de los combustibles, que incluye la liberación de los impuestos con el fin de bajar los precios al consumidor final.
También tiene la amenaza de protestas de los sectores afines al expresidente Evo Morales, que resolvieron iniciar medidas de fuerza después del 13 de octubre si sus demandas, como retroceder en la anulación de la subvención al diésel, no son atendidas. A estas se sumó el pedido de liberación del dirigente recientemente detenido, Nelson Virreira.
Así transcurren los primeros días de este mes, que tienen un simbolismo de conflictividad por la crisis de octubre de 2003, que acabó con la dimisión del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, y las protestas político-cívicas de 2019, que terminaron provocando la dimisión de Morales, tras 14 años en el poder.
La dirigencia del Comité Pro Santa Cruz se reunió este jueves para hacer una evaluación del curso de sus demandas al Gobierno. “Tenemos que esperar hasta el día 10, porque es el plazo. Hoy esta reunión ha sido para ver los avances hasta la fecha, los cuales, repito, no son en nada satisfactorios”, anticipó el dirigente cívico Stello Cochamanidis.
No quiso adelantar qué medidas inmediatas se asumirán; sin embargo, adelantó que las protestas serán escalonadas hasta llegar a un cabildo, que es el mecanismo de máxima decisión cruceña con participación de la población en pleno.
De la cita participó el gobernador Juan Pablo Velasco, quien, de entrada, apoyó a la dirigencia cívica y recordó que el Gobierno debe incorporar en el presupuesto de 2027 a las gobernaciones en la coparticipación tributaria y viabilizar la elección de autoridades departamentales, como las de la Fiscalía y del Instituto Nacional de Reforma Agraria.
La administración gubernamental retiró la subvención al diésel y fijó su precio inicial en Bs 17,95, lo que fue rechazado por el sector agropecuario por sus efectos. Los cívicos piden la liberalización completa de la importación y anular los impuestos para que el combustible llegue a menor precio al consumidor final.
Mientras tanto, en la política del 50-50 empezó un proceso que, hasta el momento, no logró materializarse.
Paralelamente, los sectores afines a Morales alistan protestas después del próximo 13 de octubre, porque también ven que no fueron atendidas sus demandas. Rechazan las políticas de ajuste económico y el retiro de la subvención al diésel por sus efectos multiplicadores en la economía.
El dirigente campesino evista Vicente Choque aseguró el miércoles que se mantiene la decisión de iniciar movilizaciones después del 13 de octubre y no descartó una marcha hacia la ciudad de La Paz, pese a la vigencia del estado de excepción.
"Estamos firmes"
“Estamos firmes, no hay un solo paso que hayamos dado atrás, al margen de que el Gobierno ha demostrado la dictadura total (…) Estamos luchando por la necesidad del pueblo, vamos a estar en las carreteras y movilizaciones a partir del 13 de octubre”, advirtió en DTV.
Este panorama de conflictividad social se prepara en medio del estado de excepción que, si bien no restringe las protestas, prohíbe el bloqueo de caminos.
Ante estas amenazas, Paz aseguró el lunes que este será un "Octubre Negro" contra las mafias y los corruptos, y "no de los bloqueadores".
"Este mes tiene que ser de esperanza; no el de los bloqueadores, sino un mes de esperanza para todos los bolivianos. Reitero, son momentos difíciles, pero Dios nos puso ahora, en este momento, para transformar la patria", advirtió.