Aniversario 100
La Verde cumple 100 años: su primer partido, el gol de Aguilar y la goleada en contra
El inicio del campeonato sudamericano de fútbol despertó emotivas emociones en la afición deportiva. Influyó en el interés del público el movimiento del deporte en Santiago de Chile.
La tarde del 12 de octubre, el campo de juego del Sport de Ñuñoa de la capital chilena fue sede del primer encuentro histórico de la una Selección boliviana a nivel internacional.
Bolivia jugó con una casaca de color blanca, pantalón y medias negras. En el sector izquierdo del pecho, las camisetas tenían bordado el escudo de la reciente Federación Boliviana de Fútbol.
El primer capitán fue Rafael Méndez, atacante cochabambino que en el saludo con su similar chileno (David Arellano), le entregó un ramo de flores en la ceremonia del sorteo.
El terreno de juego de Nuñoa se presentaba en buenas condiciones. De acuerdo con las crónicas de la época, en sus graderías estaban ubicados 15 mil espectadores. En el escenario se encontraba el mandatario chileno Figueroa Larraín, algunos ministros de estado, representantes diplomáticos, funcionarios y varias personalidades del ambiente político.
El primer compromiso fue un 1-7 en contra que mostró las dificultades que tenía Bolivia con un fútbol amateur.
La crónica periodística paceña del día del partido, anotició de la siguiente manera las incidencias del juego:
“A las tres con algunos minutos, hora chilena, ingresaron al campo de juego los bolivianos; quienes fueron ovacionados por el público. Hay un momento expectante, al que sigue una salva de aplausos. Los bolivianos se muestran un tanto nerviosos. Sonríen al público y lanzan un grito de guerra. A las 3 y 9 minutos ingresan a la cancha los chilenos. El público prorrumpe en vítores y aplausos. El momento es emocionante.
Sorteados los puestos y la patada inicial, resulta favorecido el equipo boliviano. A las 3 y treinta minutos empieza el match. Instantes después Rafael Méndez realizó un avance veloz, Bolivia coloca el primer gol que es anulado por el juez principal.
A los seis minutos el puntero Teófilo Aguilar marcó el segundo gol (tanto de la apertura), el público aplaude la jugada. Más adelante el centro delantero chileno Ramírez consiguió empatar el encuentro. Seguidamente el combinado anfitrión convirtió tres goles seguidos por Arellano y Subiabre. Terminó el primer tiempo con el siguiente resultado cuatro goles para Chile y uno para Bolivia.
Comienza el segundo tiempo a las 4 y 30, inmediatamente los chilenos convierten otro gol por intermedio de Moreno. Protestaron los bolivianos por la jugada inválida, pero el juez principal mantiene su decisión. Bermúdez nuevamente interviene acertadamente. En el minuto 39 Arellano consiguió convertir otro gol, el público se muestra entusiasmado. Termino el partido por siete goles a favor de Chile y uno de Bolivia. A pesar de la actuación deslucida, los bolivianos demostraron en todo momento entusiasmo admirable, Jesús Bermúdez hizo cuanto pudo para contener la ofensiva chilena”. (La Razón, 13 de octubre de 1926, p. 1).
Los oncenos del partido
Bolivia: Jesús Bermúdez, Diógenes Lara, Casiano Chavarría;, Eliseo Angulo, Jorge Soto, Renato Sáinz, Teófilo Aguilar, Carlos Soto, Rafael Méndez (capitán), José Bustamante y Mario Alborta.
Chile: Carlos Hill, Leoncio Veloso, Ulises Poirier, Francisco Sánchez, Guillermo Saavedra, Tránsito González, Guillermo Subiabre, Manuel Ramírez, García, David Arellano y Humberto Moreno.
El argentino Luis Celleri fue el árbitro designado para el primer encuentro que tuvo el seleccionado boliviano.