Situación
El presidente Paz ve necesaria la presencia militar para "salvar a la patria del crimen organizado"
Durante el aniversario de la Escuela Naval Militar, el presidente Rodrigo Paz demandó a las Fuerzas Armadas que sean parte de las tareas para «salvar a la patria del crimen organizado» y convertir los ríos en corredores de integración y desarrollo, y no del narcotráfico.
«Si queremos producir o desarrollarnos, nuestras Fuerzas Armadas también tienen que ser parte de la construcción de la seguridad para salvar a la patria del crimen organizado; ese crimen organizado que quiere romper nuestra democracia», afirmó.
En sus últimos discursos, Paz ha puesto especial atención en los problemas de inseguridad que golpean principalmente al departamento de Santa Cruz, donde la Policía descubrió vinculaciones entre el narcotráfico y las organizaciones delictivas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV).
Su intervención en el aniversario de la institución militar —cuya presencia se extiende por la red fluvial del país— no fue la excepción. Advirtió sobre el riesgo de que estas organizaciones criminales «puedan generar, con el crimen organizado internacional, un espacio de desarrollo de ese delito en Bolivia».
Precisamente, el renovado Consejo Supremo de Defensa del Estado Plurinacional (Cosdep) elaboró un paquete de cuatro anteproyectos de ley para fortalecer la seguridad y enfrentar al crimen organizado y al narcoterrorismo. Una de estas normas regula la participación militar en la lucha contra la delincuencia.
El mandatario también recordó los golpes asestados por las fuerzas de seguridad al narcotráfico, como la captura del narcotraficante Sebastián Marset para su posterior extradición a Estados Unidos, así como la expulsión y entrega a Brasil de otros «capos» del PCC y del CV.
Para Paz, las organizaciones delictivas buscan «romper nuestra Constitución y pervertir nuestras instituciones» con la finalidad de consolidar y extender sus actividades ilícitas, por lo que insistió en la importancia de articular una alianza contra la criminalidad.
Considerando que la Armada Boliviana tiene sus zonas de operaciones en los diferentes ríos del país, se plantean desafíos para fortalecer la vigilancia de sus unidades de élite, de modo que los cauces fluviales se mantengan como «rutas de integración y desarrollo, no como corredores del narcotráfico».
«Las mismas vías navegables que sirven al comercio y a las comunidades también pueden ser utilizadas para transportar drogas, armas y mercancías ilícitas. La Armada ya tiene experiencia en esta lucha; los Diablos Azules han participado activamente en operaciones contra el narcotráfico», recordó.
La captura del exfiscal general Roger Mariaca puso de manifiesto las denuncias sobre la presunta infiltración de la delincuencia en una institución encargada de combatir el delito. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó este martes que la estructura de Mariaca abarcaba desde la recepción de denuncias hasta casos de muertes no esclarecidas.
Paz consideró que se deben consolidar las condiciones para generar desarrollo y hacer de Bolivia un país seguro y un nexo para el comercio regional.
«Soberanía y producción van de la mano para construir la patria, y este Gobierno se ha empeñado en tomar decisiones que generen orden. No es fácil, pero estos son los momentos que Dios nos dio», afirmó en el acto desarrollado en instalaciones militares de Cochabamba.