Pugna
Ley municipal de alivio tributario provoca un nuevo desencuentro entre el alcalde y los concejales
El jueves, el Concejo Municipal de La Paz aprobó la “Ley Municipal Autonómica de Alivio Tributario, Condonación, Regularización y Estabilidad Tributaria”, que provocó un nuevo episodio de desencuentro entre el alcalde César Dockweiler y los concejales de la bancada mayoritaria del órgano legislativo municipal.
La concejal y secretaria del Concejo, Carola Antezana, señaló a Visión 360 que la norma aprobada es “una ley excepcional”, dirigida a “reducir la carga económica” de los contribuyentes del municipio paceño.
“Queremos facilitar la regularización de obligaciones tributarias pendientes y, sobre todo, brindar seguridad jurídica a la ciudadanía. El proyecto establece la condonación del 100% de las deudas tributarias municipales anteriores al primero de enero del 2018 para atrás y también de la gestión 2020, también se está incluyendo el tributo omitido, intereses, multas y sanciones y mantenimientos de valor dentro de los límites legales”, indicó la concejal Antezana.
El artículo 2 establece que la finalidad de esa norma es “promover la reactivación económica del municipio; proteger la economía y patrimonio de las familias, comerciantes, transportistas, gremiales, entre otros sectores; preservar las fuentes de trabajo; otorgar certidumbre, previsibilidad fiscal y seguridad jurídica a sujetos pasivos; evitar incrementos directos o indirectos de la carga tributaria; incentivar la regularización de las obligaciones tributarias; recuperar la cartera tributaria a través de mecanismos en los procedimientos de cobro y promover un administración municipal más eficiente”.
Una vez sancionada la ley, Dockweiler no tardó en expresar su postura. Primero lo hizo mediante la publicación de un comunicado en el que denunció una supuesta vulneración de competencias por parte del Legislativo municipal. “El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a través de su Órgano Ejecutivo denuncia públicamente que el Concejo pretende promover una medida de alivio tributario, incurriendo en una flagrante violación a la ley y usurpando funciones que solo le corresponden al ejecutivo municipal”, se lee en el comunicado.
El documento agrega que la medida adoptada por el Concejo atenta contra la estabilidad financiera de la ciudad, porque afectará la continuidad de los servicios públicos que presta la Alcaldía. Además, durante una conferencia de prensa, Dockweiler señaló que, con la ley aprobada, se está privando al municipio de Bs 750 millones.
“Es muy preocupante porque están promoviendo a título de alivio tributario que la ciudad se quede con 750 millones de bolivianos menos. Eso yo lo califico como un boicot a la ciudad, porque la ciudad tiene que ser reconstruida. Para reconstruir la ciudad necesitamos recursos, para tapar los baches, que son 500.000 baches que tiene la ciudad, necesitamos plata, para seguir haciendo funcionar el Pumarkatari necesitamos dinero, para terminar de construir el hospital de San Antonio necesitamos dinero, para seguir sosteniendo el alimento escolar y la infraestructura de las zonas educativas necesitamos dinero, para hacer mantenimiento de plazas, parques, jardines necesitamos dinero. 750 millones de bolivianos es casi el 50% del presupuesto de la ciudad, es decir, ellos a título de querer engañarle a los ciudadanos”, indicó el alcalde.
En respuesta, Antezana sostuvo que los argumentos expuestos por Dockweiler constituyen una especie de amenaza y condicionamiento para los ciudadanos, porque “les está diciendo de que si no pagan sus impuestos, no habrá obras”.
“El alcalde no puede hacer ese tipo de afirmaciones. Tiene que mostrar todo lo que se ha estado gastando hasta ahora en varias cosas que hizo. Debe mostrar un informe económico al municipio”, indicó la concejal.
Además, la legisladora municipal señaló que este tema abrió otro episodio de pugna entre ambos órganos del municipio paceño.
“Ha abierto la pugna, pero esa pugna está dada desde el 4 de mayo y hemos dicho que eso se va a arreglar en instancias legales”, afirmó.