lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

El estadio Siles es mi oxígeno para ser feliz

No se puede matar a una casa de fantasmas que viven en la cabeza de paranoicos innombrables. ¿Vas a matar a mi Siles?

Está bien, cámbienlo, tienen todo el derecho del mundo. Somos injustos con él.

Qué manera de abrazarte, que manera de ser yo cuando me abrazabas, que manera de ser boliviano en tus entrañas, que manera de amar el fútbol en tus arterias, que manera de ser feliz sólo con tu nombre.

Tumba de tiranos, cementerio de elefantes y dictadores…al que no le entiende…¡esto es el Siles. ¿Lo vas a matar después del gol de Etcheverry?, lo vas a matar después del argumento de que “todos tenemos derecho”, vas a matar a una casa de fantasmas que viven en la cabeza de paranoicos innombrables?... Vas a matar a mi Siles? … Nooooo jamaaas, porque aquí somos y aquí seremos.

No sé si viva Bolivia, pero viva el hogar dónde fuimos algo y siempre lo seremos. No soy egoísta ni etnocentrista, sólo amo el lugar donde fui, soy y seré feliz.

El Siles, no solo es mi casa, es oxígeno para ser feliz. Eliminatorias ándate, Libertadores ándate, Sudamericana ándate...Vos Siles no te vayas nunca. Aunque tenga que correr toda mi vida a tu alrededor.

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