martes 16 de julio de 2024

Eurocopa 2024

De la mano de Kroos y Musiala, la selección alemana golea y se presenta como candidata al título

Se impuso por 5-1 ante una débil Escocia que solo limitó a defenderse. Los germanos se adueñaron de todo el partido con una gran exhibición
Los jugadores germanos celebran uno de los tantos convertidos. Foto: UEFA Eurocopa.
Los jugadores germanos celebran uno de los tantos convertidos. Foto: UEFA Eurocopa.
viernes 14 de junio de 2024

Múnich / EFE

Al borde de la excelencia, con el arquitecto Toni Kroos al frente y con la electricidad de Jamal Musiala, Floriant Wirtz y Kai Havertz, Alemania presentó sus credenciales como candidata al título tras pasar el rodillo ante Escocia (5-1), ganadora en el duelo de aficiones y arrasada en su estreno en la Eurocopa por una selección cautivadora.

El combinado germano vivió este viernes una jornada perfecta en el Allianz Arena. Los hombres de Julian Nagelsmann andaban preocupados por la falta de calor de su público, completamente superado por la efusividad de la afición escocesa en las calles y cervecerías de Múnich.

Nagelsmann no ha tenido mucho tiempo para armar un bloque después de sustituir hace meses a Hansi Flick en el banquillo de Alemania. Algo fallaba en el conjunto germano, errático y con poca identidad. Una de las soluciones la encontró en una llamada telefónica a Toni Kroos. Convenció al ya exjugador del Real Madrid y todo cambió. La pausa que imprime el centrocampista alemán era clave. El problema es que sólo durará unos partidos más, los que tarde en Alemania en caer eliminada o, si tiene suerte, en ganar la Eurocopa el próximo 14 de julio.

Cada golpeo de Kroos es un lujo que se va perder en breve. El aficionado alemán así lo apreció y aplaudió cada toque de su particular cirujano, que por fin dio sentido al juego de su selección. Equilibró por completó a Alemania e hizo lo que quiso con los escoceses. Kroos exhibió todo su repertorio, lleno de pases en corto precisos y de balones en largo quirúrgicos. Y, Nagelsmann, consciente de esa virtud, ha sabido rodear a Kroos de jugadores perfectos para su juego. A su lado, Andrich, un correcaminos, aporta el músculo que no tiene Kroos; en las bandas, dos puñales jovencísimos: Wirtz y Musiala, con unos insultantes 21 años; de enganche el siempre efectivo Gündogan; y arriba, el mordisco de Havertz.

El partido

Con esos mimbres nada podía fallar y Alemania se puso manos a la obra desde el primer segundo. Presionó de forma asfixiante a los escoceses, incapaces de generar nada, con McTominay, McGee y Robertson completamente superados por la situación. Y Kroos, en modo ejecutor, inició la jugada del primer tanto con un cambio de juego milimétrico de banda a banda que recogió Kimmich. El lateral del Bayern puso la pelota en el borde del área, donde apareció Wirtz para batir a Gunn con un golpeo de primeras.

Era el minuto 10 y Alemania ya estaba por delante. Las gaitas escocesas de la grada se silenciaron para siempre. Las gargantas germanas pidieron más sangre. Y otra vez Kroos, como no, se la concedió. Poco después, en el minuto 20, filtró un pase magnífico a Gündogan. El jugador del Barcelona cedió la pelota a Havertz y éste, a su vez, se la dio a Musiala, que finiquitó la acción fusilando a Gunn con un disparo desde dentro del área.

Alemania, con su segundo tanto, irradiaba una felicidad plena. Nada ni nadie podía frenar un estreno perfecto que aún no había terminado. Podía levantar el pie del acelerador o pisarlo más fuerte. Apostó por la segunda opción y obtuvo un tercer premio en forma de penalti que transformó Havertz: 3-0 y a la caseta con la expulsión de Porteous por su entrada temeraria sobre Gündogan (46’).

El alemán Musiala (10) convierte el segundo gol de su selección. Foto: EFE.

 

Dominio

En el vestuario, Nagelsmann no ordenó contención y sus jugadores, algo más pausados, controlaron el resto del choque sin sobresaltos. Amasaron la pelota en la zona escocesa durante casi todo lo que quedaba de partido. Kroos se erigió como el director de todas y cada una de las acciones. Llevó el tempo del choque como le dio la gana y Alemania se acercó al cuarto con un disparo de Rüdiger que repelió Gunn y con un lanzamiento de Wirtz que rozó el larguero.

Mención especial para Musiala, un regateador nato de los que casi han desaparecido por completo. Por la banda izquierda desquició en la primera parte a Porteus y después a Ralston. Casi todas las jugadas gobernadas por Kroos terminaron con las acciones del jugador del Bayern y entre los dos cimentaron una victoria que redondearon Füllkrug (68’) y Emre Can (93’) en el último tramo y que coloreó Rüdiger con un tanto en propia meta (87’) para alegría escocesa, que montó una fiesta con el acierto del zaguero del Real Madrid.

Pero la historia era otra y al final el Allianz Arena terminó por rendirse a la evidencia y coreó un 'Toni, Toni' en cada falta o córner que sacaba su jugador. Luego fue ovacionado al ser sustituido por Emre Can. La pregunta sigue en el aire: ¿de verdad se va a retirar Kroos? Nunca antes jugó mejor. El fútbol, sin duda, llorará su perdida. Y mientras se despide por los estadios de su país, Alemania sonríe porque ya es una candidata oficial al título.