lunes 6 de abril de 2026

Eurocopa 2024

Hungría alcanza un inesperado tercer puesto en el minuto 100 y mantiene chances de clasificación

El triunfo ante Escocia se recibió con alegría, aunque existe preocupación por Barnabás Varga, quien fue retirado del estadio inconsciente
Jugadores de Hungría festejan el  gol del triunfo ante Escocia convertido en tiempo de descuento. Foto: EFE
Jugadores de Hungría festejan el gol del triunfo ante Escocia convertido en tiempo de descuento. Foto: EFE

Dusseldorf, Alemania / EFE

Entre la alarma por Barnabás Varga, evacuado del campo en camilla tras una caída en el minuto 74, en la que quedó aparentemente inconsciente, Hungría alcanzó de repente la tercera posición del grupo A con tres puntos y una victoria a última hora, en el décimo minuto del añadido, en la penúltima jugada, por medio de Csoboth (0-1).

Hasta minutos antes, hasta que no le quedó otra que atacar, con un remate al poste incluido, Hungría no se lanzó de verdad a por un triunfo indispensable, que recibió con emoción, pero también dentro de la preocupación derivada del suceso del partido, cuando Varga fue retirado del campo, entre lonas, a la espera de su diagnóstico.

Su imagen en el suelo, inconsciente, desató la alerta sobre el campo en el minuto 68. Sus compañeros se dieron rápidamente cuenta, reclamaron las asistencias, giraron el cuerpo de su compañero para facilitar su respiración y fue atendido sobre el césped durante unos minutos, cubierto el lugar con unas lonas que recordaron tragedias anteriores, como aquel drama de Christian Eriksen en 2021 cuando se desvaneció sobre el terreno.

 

Aplaudido

Finalmente, el delantero fue evacuado del campo en camilla, entre los aplausos del público, tras la revisión de un penal que el árbitro no concedió. El encuentro continuó. Quizá la mejor señal de que el estado del atacante no era tan comprometido como para detener definitivamente el choque. En cualquier caso, fue reemplazado, a la espera de las noticias médicas que informen del estado del futbolista.

Después, su equipo ganó de pronto. No había hecho méritos hasta el tramo final, hasta que se lanzó a por la victoria. Hasta entonces jugó en el cansino ritmo del empate. Es su primer triunfo en los últimos nueve partidos de la fase final de la Eurocopa. No ganaba en esta competición desde el 14 de junio de 2016. Tres victorias en toda su historia.

Hungría deberá espera ahora que pasa en los otros grupos y si los tres puntos le alcanzan para avanzar a octavos de final como uno de los mejores terceros.

Escocia es pura lucha. Un equipo que va al contacto, salta cada balón, pugna como si fuera la última pelota, la más decisiva del encuentro, en cada lance, pero se queda ahí. En una sucesión de esfuerzos físicos a los que les falta fútbol, criterio, técnica, imaginación y, sobre todo, lo más difícil del fútbol: la precisión que exige cualquier rival, más aún en la Eurocopa.

 

Síntesis

Escocia: Gunn; Ralston (Mclean, m. 83), Hendry, Hanley, McKenna, Robertson; McGinn (Armstrong, m. 76), Gilmour (Christie, m. 83), McGregor, McTominay; Adams (Shankland, m. 76).

Hungría: Gulácsi; Bolla (Csoboth, m. 86), Botka, Orban, Dárdai (Szallai, m. 74), Kerkez (Z. Nagy, m, 86); Styles (Nagy, m. 61), Schäfer; Sallai, Szoboszlai, B. Varga (Martin Adam, m. 74).

Árbitro: Facundo Tello (Argentina).