domingo 5 de abril de 2026

Marca Personal

Zago nos decepcionó, pero también todos somos culpables

El técnico Zago todavía no ha encontrado el lugar de lo que significa ser el entrenador para la Selección. Nosotros necesitamos un DT con visión desde el aspecto formativo, sabemos que al jugador boliviano le faltan muchas cosas.

Cerrada la participación de la Selección boliviana en la Copa América de Estados Unidos, sin puntos y con un solo gol a favor, hay conclusiones que la gente del fútbol y todo el país saca, producto de una mala actuación del equipo.

El técnico Antonio Carlos Zago nos ha decepcionado a todos. Es fuerte el criterio, pero es verdad. Improvisó mucho. Del aspecto logístico no opino nada porque no estuve cerca del plantel.

No se ha visto el armado de una idea de juego, un sistema para afrontar los partidos.

Como entrenador ha quedado muy distante con las muchas variantes que hizo en las formaciones para cada partido. Es cierto, para jugar con Panamá hubo un solo cambio, pero ya era el último. La Selección no merecía eso.

Con anteriores técnicos perdimos también, pero había una base de equipo. Ahora se vio que en un partido cambias cuatro jugadores y luego siete.

Zago todavía no ha encontrado el lugar de lo que significa ser el entrenador para la Selección. Nosotros necesitamos un DT con visión desde el aspecto formativo, sabemos que al jugador boliviano le faltan muchas cosas.

La Copa América nos ha dejado muchas dudas y pocas certezas respecto al trabajo desarrollado en la Selección.

Con la postura del técnico de calificar como objetivo central las eliminatorias al Mundial 2026, echamos a perder una Copa América, un torneo que para nosotros es como ir al Mundial, porque al margen de las eliminatorias rara vez enfrentamos a los mejores jugadores del mundo.

Sería bueno conocer en profundidad y en detalle los objetivos planteados por el técnico ante la FBF y lo que quiere para el equipo. Con el retorno de las eliminatorias veremos si estará a la altura de la selección.

Pero no solo es apuntar a alguien, sino hay que sumar. El técnico no es el único culpable, quizás todos deberíamos sentirnos culpables: dirigentes, clubes, asociaciones, técnicos y periodistas. Apuntar a un sola persona no es correcto, porque el fútbol es de conjunto dentro de la cancha y de una estructura fuera de ella.

Cada uno de los involucrados se tendrá que preguntar desde su lugar cómo puedo ayudar al fútbol, qué me toca aportar para cambiar este momento triste y complicado. Siempre tiene que haber un proceso. Estamos en la obligación de buscar la unidad del fútbol boliviano.

Deberíamos organizar y participar en un congreso y decidir si vamos a apuntar a uno u otro lugar y, después de sacar las conclusiones, el apoyo será fundamental para avanzar.

También hay que fijarse tiempos y cosechas en el mediano y largo plazo. Pienso para los próximos diez a 15 años.

Admitamos que hoy estamos en la lona, como se dice en el boxeo. Entonces lo que viene es levantarnos unidos y en un solo criterio que es Bolivia.

Este no es un asunto político, aquí no hay si me gusta o no el presidente de la federación o de mi club o tal dirigente.

Sabemos la receta, hay que trabajar y mucho en las divisiones menores, que los clubes de la División Profesional tengan la obligación de dar atención especial a la formación de jugadores y darles competencia y en un futuro a mediano y largo plazo ver a nuestros futbolistas en otras Ligas del mundo más potentes.

Que no sea obligación para los clubes poner jugadores Sub-20, sino que ingresen por su capacidad. A eso se llegará cuando los chicos tengan competencias en las etapas previas.

Hoy el fútbol formativo está en sentido contrario a lo que indico más antes. No se aplica el significado de formación.

Hay escuelas que apuntan solamente a ganar campeonatos departamentales; pero eso no es el proceso, hay que seguir el camino de la formación integral  generando, desde pequeños, buenas personas y buenos deportistas, que en el largo plazo nos representarán con dignidad.

El camino hay que avanzar comenzando con la Sub-13 hasta la Sub-19, etapa en la que los más destacados y talentosos deberían debutar en el fútbol profesional.

Seguir ejemplos de otros países no es malo. Venezuela empezó una aventura de transformación de su fútbol hace unos 20 años y hoy nos está dando lecciones lindas. Es la sensación de la Copa América al ganar su grupo  invicta con nueve puntos. En las eliminatorias para el próximo Mundial está en zona de clasificación. Falta mucho por jugar, pero puede clasificarse por su fútbol.

Repito, no solo es apuntar, sino hay que sumar. Los que estamos vinculados al fútbol tenemos mucho por colaborar.

Hay que volcar la página y trabajar todos unidos en busca de un beneficio que nos  dará satisfacciones.