sábado 25 de abril de 2026

La Policía desarticuló tres clanes, pero los casos aumentan

Jaladores atacan en villas y laderas, hay al menos 40 casos

Hasta el 10 de julio, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen tenía cuatro denuncias formales. Una investigación de Visión 360 identificó al menos 40 casos hechos públicos por los vecinos y las RRSS.
Foto: Juan Quisbert
Foto: Juan Quisbert
lunes 22 de julio de 2024

Desde noviembre de 2023, la Policía Boliviana desarticuló tres “clanes de jaladores” que operaban en El Alto y La Paz. Pese a ello, los casos van en aumento. Solo entre noviembre y los primeros días de julio, Visión 360 identificó al menos 40 casos que fueron denunciados por redes sociales o reportados por los vecinos; sin embargo, la Policía solo tenía cuatro denuncias formales.

“Las últimas denuncias fueron en Vino Tinto, pero hay casos en Achachicala, Miraflores y otras zonas. Acá tenemos cuatro denuncias formales (hechas hasta el 10 de julio) que están siendo investigadas, pero no son las únicas; nuestra unidad de ciberpatrullaje identificó otros casos en los que también actuamos de oficio”, explicó el jefe de la División de Propiedades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Antonio Rocha.

La autoridad explicó que los jaladores operan entre dos y hasta cuatro personas, en autos o motos. Desde estos vehículos en movimiento se acercan a sus víctimas para arrebatarles celulares, mochilas, carteras, morrales u otros objetos. Tras el ataque las víctimas suelen presentar lesiones leves o muy graves.

Más frecuente y violento

Eran las 23.35 del 22 de mayo de 2024. Carla (nombre convencional en resguardo de su identidad) llegaba del trabajo a casa, en el Macrodistrito Periférica. Caminaba por la acera, pegada  a la pared, con el morral colgado al lado contrario de la vía.

Cerca de una curva escuchó el sonido de un motor que aceleraba y luego vio las luces de un auto que se subía a la acera. Una silueta negra se abalanzó encima de ella desde una de las ventanas y tras levantar las manos en símbolo de desarme, solo sintió un jalón que la tumbó al suelo.

Una víctima de los jaladores es arrastrada en una calle angosta.   Foto: Captura RRSS

Sintió un golpe seco en el lado izquierdo de la cabeza y que el cordel del morral, enganchado en su brazo y su cuello, era usado para arrastrarla desde el auto. Sintió asfixiarse, cada que el ladrón, aún con medio cuerpo fuera de la ventana, la sacudía para que el morral se desenganchara.

La arrastraron por más de una cuadra, a vista de una moto y un vehículo que pasaba por el lugar. Trató de zafarse mientras veía la llanta girar muy cerca de su rostro y su cuerpo continuaba golpeando contra el piso y el auto. El calvario terminó cuando al fin, ella misma, logró desenredarse del morral y su cuerpo salió disparado contra un costado de la calle, cubierto de tierra, barro y dolor.

21 horas antes, en Miraflores un hombre era víctima de un hecho similar. Solo que en este caso él logró aferrarse al auto y subirse al capó, en el que fue llevado por cuadras hasta que sus gritos de auxilio lograron reunir a varios vecinos que atraparon a uno de los delincuentes, mientras una ambulancia se llevaba  a la víctima.

“El 2 de julio a una señorita le han arrastrado desde un auto blanco. Ha ido a dar al hospital porque estaba muy mal. Su caso salió en las noticias y hasta el viceministro vino”, dice un vecina de Vino Tinto.

La joven, que llegaba de su fuente laboral cuando fue atacada, fue internada en un centro médico donde le sacaron tomografías y radiografías para ver la magnitud del daño en huesos y uno de sus ojos. Sin duda el daño que aún permanece es el emocional.

Tras las denuncias, la Policía realiza controles a los vehículos.  Foto: Policía Boliviana

El caso no es el único. Un mes antes, otra mujer fue víctima del mismo ataque, pero en aquella ocasión desde un auto de color negro.  Como prueba de la violencia conserva un par de zapatos, todos desgastados por el arrastre  y manchados con sangre por las heridas.

“Cada vez son más violentos. Yo me hice al quite; se bajaron, me golpearon y se llevaron mis cosas”, relata otra víctima desde la zona de Miraflores.

Carla confirma la aseveración. Han pasado casi dos meses y por el frío siente dolor en uno de los pies en el que presentó una fisura por el arrastre, en la espalda y cuello donde tuvo varios esguinces, en el ojo izquierdo con el que hasta hoy ve una pequeña mancha que disminuye de a poco. Eso sin contar con el miedo que siente y por el que ya lleva seis sesiones con el psicólogo.

Un delito que se expande

En una revisión de las redes sociales (entre noviembre de 2023 y los primeros días de julio de 2024), y un contacto inicial con las víctimas y las juntas vecinales donde ocurrieron estos hechos, Visión 360 logró identificar al menos 40 casos de jaladores en diferentes villas y laderas de La Paz y El Alto. A los entrevistados, la cifra les parece poca, pues saben que son muchas más las víctimas que no hacen ningún tipo de denuncia.

El Macrodistrito Periférica, con zonas como Vino Tinto, Villa Fátima, Achachicala o Miraflores, son las que más casos presentan. No quedan atrás zonas como Alto Obrajes, Villa Armonía o Villa Victoria.

Por las fechas, los delincuentes parecen empezar en una zona y, al no haber freno, se van expandiendo a otros barrios cercanos. Es así que toda la ladera noreste, del Macrodistrito  Periférica, parece ser la que ahora presenta más casos. Sin embargo, no es posible aseverar esto sin cifras oficiales sobre el delito.

Inforgrafía: Ministerio de Gobierno 

Cuando uno desea hacer la denuncia, este hecho es calificado como un robo agravado. Según el artículo 332 del Código Penal boliviano, este corresponde si el robo fuere cometido con armas o encubriendo la identidad del agente, si fuere cometido por dos o más autores, o si si fuere cometido en lugar despoblado. En estos casos la pena será de presidio de tres a 10 años.

Según el Atlas de Seguridad Ciudadana del Ministerio de  Gobierno, en el municipio de La Paz, en 2022 (última cifra disponible), se recibieron 143 denuncias de robo agravado, mientras que en El Alto fueron 202. El 44,23% de las víctimas son mujeres.

Si bien la cifra corresponde a la tipificación, es difícil saber cuántas corresponden a los denominados jaladores.

Tres clanes desbaratados

Según datos de la Policía, desde finales de 2023 hasta la fecha ya son tres las bandas de jaladores que fueron desarticuladas, cuyos miembros fueron puestos ante la justicia.

En noviembre, luego de las denuncias hechas por redes sociales, por los jaladores de Alto Obrajes, la Policía encontró el vehículo involucrado en la zona de Ciudad Satélite, de El Alto.  Durante más de cinco horas se realizó un allanamiento al domicilio del propietario del motorizado, hasta que finalmente una grúa lo trasladó a dependencias policiales con fines investigativos. Se dio con tres delincuentes que operaban en el vehículo.

En diciembre pasado se aprehendió a los miembros de la banda de jaladores “Los Pomas”, que se dedicaban al robo de pertenencias a bordo de una vagoneta blanca. Entre el 19 de noviembre y el 8 de diciembre, fueron los autores en tres casos.

Clan de jaladores “Hermandad junior”, desarticulado en abril.   Foto: Policía Boliviana

Los delincuentes fueron identificados como Edwin P., sindicado por asesinato en 2015; Jhonny C., procesado por robo de accesorios y tráfico de droga; José Luis P., investigado por delitos de robo e intento de homicidio; y César Marco M., con antecedentes de atropello.

El 19 de noviembre esta banda robó a una persona en la zona Achachicala. Ese mismo día, perpetraron otro asalto a una mujer en Villa Armonía. El 1 de diciembre robaron de forma violenta y arrastraron a la mujer en la zona La Merced de Villa Fátima. El 2 de diciembre, “arrebataron” desde el interior del vehículo la cartera a una mujer en Villa Copacabana.

Pero no son los únicos casos, el comandante departamental de La Paz señaló que en abril hubo dos casos similares en la zona Sur y en La Portada. En ambos la Policía dio con los delincuentes, pero las víctimas no quisieron hacer la denuncia.

En estos casos los delincuentes son arrestados por ocho horas o son dejados en libertad en las audiencias cautelares. Luego vuelven a las calles a delinquir.

Gobierno señala que es una competencia edil

Luminarias, rompemuelles, cámaras de vigilancia y más módulos policiales son parte de las demandas de los vecinos para frenar el avance de la delincuencia. Aunque el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, se reunió con algunas juntas vecinales para escuchar sus demandas, afirma que poco puede hacer al respecto, pues son competencias municipales.

“Hemos llegado hasta Vino Tinto, donde se tuvo el último caso, ante la preocupación de los vecinos por los asaltos que se han estado dando. La joven que fue víctima ya se encuentra estable y recuperándose. Son muchas  las preocupaciones que tienen los vecinos, pero vemos una dejadez desde la instancia edil, porque varias de las demandas que los vecinos hacen están relacionadas con las competencias municipales”, afirmó la autoridad.

Dijo que la falta de cámaras de videovigilancia es una de las demandas. Detalló que Bol 110 tiene cinco cámaras en el sector, pero que solo dos están en funcionamiento.

“Tres no funcionan porque la Alcaldía señala que no cuenta con fibra óptica. Además piden un módulo policial, tenemos uno a dos cuadras,  pero no hay condiciones para que haya más efectivos policiales”, sostuvo.