miércoles 1 de abril de 2026

Discriminación

GV San José corre riesgo que le suspendan el estadio Jesús Bermúdez

La hinchada del cuadro orureño le grito "negro mono de mierda" al defensor Luis Caicedo de los registros de Always Ready. El juez del compromiso hizo constar el hecho en la planilla del encuentro que se jugó el lunes.
El atacante Carlos Lucumí intenta burlar la marca de dos jugadores orureños. Foto: CAR
El atacante Carlos Lucumí intenta burlar la marca de dos jugadores orureños. Foto: CAR

GV San José corre serio riesgo de disputar los siguientes partidos del campeonato Clausura fuera del estadio Jesús Bermúdez o con tribunas vacías por los actos de discriminación que cometió su hinchada, en el partido que perdieron el lunes por la noche frente a Always Ready (1-0); además de acuerdo a la gravedad de los hechos puede hasta perder más puntos que le serían descontados de la tabla acumulada.

El informe del árbitro Edson Canedo es lapidario en contra de los aficionados del conjunto orureño, pero a la vez afectan al organizador del compromiso de la udécima fecha que fue GV San José.

“Al minuto 78 del partido, desde la tribuna de preferencia se escucharon gritos de xenofobia; (negro,mono de mierda), refiriéndose al jugador n°18 Caicedo Valencia Luis del club Always Ready. asimismo hubo sonidos de silbato de la misma tribuna”, menciona el informe de Canedo que se encuentra registrado en la planilla.

Se conoce que en las siguientes horas el juez chuquisaqueño realizará un informe ampliatorio de lo ocurrido.

De acuerdo con el nuevo Código Disciplinario, que fue aprobado por todos los miembros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en el artículo 76 se menciona que el que mediante actos o palabras humille, discrimine o ultraje a una persona o a un grupo de personas en razón de su raza, sexo, color de piel, idioma, credo, posición socioeconómica, orientación sexual u origen de forma será pasible a sanciones

En el numeral 2, inciso a de la norma en cuestión se detalla lo siguiente:

 “Si la hinchada o afición de un equipo comete una de las infracciones mencionadas en el párrafo 1, letra a) se sancionará a la asociación, a la entidad o al club de la hinchada infractora, sin que se le impute una conducta u omisión culpable, con una multa en cuantía no inferior a 15 salarios mínimos nacionales vigentes por una primera vez y con una multa en cuantía no inferior a 30 salarios mínimos nacionales por reincidencia.”, cita.

La multa de 15 salarios ascendería a 37.500 bolivianos.

Sin embargo, la parte más dura del código se encuentra en el inciso b que dice así:

“En el caso de infracciones graves podrán imponerse sanciones suplementarias, tales como la obligación de disputar partidos a puerta cerrada, prohibición de jugar en un estadio determinado, la deducción o pérdida de puntos en relación con el partido, mismos que afectarán al equipo en la tabla valorativa del campeonato en cuestión; la sustracción de puntos de la Tabla General Acumulada o la exclusión de la competición”.

El Tribunal de Disciplina Deportiva recibirá los informes del juez del encuentro y evaluará la gravedad para ver si abre un proceso por los hechos que acontecieron en Oruro.