domingo 5 de abril de 2026

Superclásico 299

Sergio Luna: “Es la chance que tiene The Strongest de achicar la diferencia”

El emblemático futbolista cree que el club aurinegro es el más necesitado en el partido de este domingo. De su época de jugador se acuerda del día en que hizo “la visera”.
Sergio Luna en 1989, el año que llegó a The Strongest. A la derecha, la icónica imagen de "la visera".
Sergio Luna en 1989, el año que llegó a The Strongest. A la derecha, la icónica imagen de "la visera".

Sports 360 / La Paz

Sergio Óscar Luna, ídolo de todos los tiempos de The Strongest, estuvo vinculado al club entre 1989 y 1994. Ganó los títulos de 1989 y de 1993 y, aunque han pasado 30 años de su despedida, la gente lo recuerda con mucho cariño.

Las nuevas generaciones, aunque no lo vieron jugar, saben que fue uno de los grandes jugadores que pasaron por el club, por eso siempre llevó la “10”.

Desde que se fue, aunque le ha tocado volver en varias oportunidades a La Paz, lleva al Tigre en su corazón.

Desde Buenos Aires, donde radica, cuenta que está al tanto de la actualidad del fútbol boliviano, pero sigue con mayor interés lo que le pasa a The Strongest. Sabe que este domingo se juega un nuevo superclásico nacional —el 299 del profesionalismo— y, desde su óptica, el Tigre es el más urgido por ganar.

No recuerda el número exacto de los superclásicos que jugó, hace los cálculos y no pasaron de los 30 oficiales. Seis fueron por Copa Libertadores (1989 y 1994) y está seguro de que el primero fue por el torneo internacional (17 de febrero de 1989).

De todos los partidos que le tocó jugar frente a Bolívar, recuerda uno en especial y en esta entrevista le vamos a contar el motivo.

¿Cómo ves este nuevo clásico con Bolívar de líder y The Strongest muy cerca en la tabla?

Yo creo que es un partido clave para las pretensiones de The Strongest, para recortar la ventaja que le lleva Bolívar, aunque tiene un partido pendiente. Es la chance que tiene de achicar la diferencia y ponerse a punto porque Bolívar tiene una pequeña ventaja, porque incluso el empate también le conviene.

¿Te acuerdas cuántos clásicos jugaste?

No, no recuerdo. Yo estuve seis años, eran dos torneos al año, cuatro clásicos al año. También jugué clásicos por Copa Libertadores. Apenas llegué (en 1989), jugué dos seguidos por el torneo internacional.

De todos los clásicos que te tocó jugar, ¿alguno que recuerdes más?

Me acuerdo de uno que creo que ganamos 2-1 (13 de mayo de 1990). Yo hice el primer gol con un remate de bolea, cruzado, entrando de derecha a izquierda. Y el clásico que todos conocen, sacamos un buen resultado (1-3), me parece que no veníamos bien y me paré arriba de la pelota cuando faltaban cinco minutos (24 de octubre de 1993). Fue el 92 o 93, ya estaba Jhonny Villarroel, quien hizo los tres goles.

¿Venían mal?

Lo de siempre en The Strongest, teníamos problemas económicos. Fue un clásico que lo sacamos de la galera, porque el resultado fue muy bueno. Me salió instintivamente pararme arriba de la pelota y hacer la visera, pero fue algo impensado.

Tan icónico fue que los hinchas te hicieron una bandera o un trapo, como dicen ahora, con esa imagen.

A mí me emocionó mucho. Los hinchas que vinieron para el partido con Estudiantes de La Plata (9 de abril) me contaron lo que hicieron y, a partir de eso, tuvieron que explicar a las nuevas generaciones, a la gente joven que no me vio jugar, qué significaba la bandera porque no sabían. Les traje suerte porque cada vez que la pusieron, ganaron y hasta ahora no perdieron.