miércoles 22 de abril de 2026

Donación

En La Paz, la cooperación japonesa es diversa y llega desde la salud hasta la mecánica

Una de las colaboraciones más antiguas comenzó hace 45 años, con el Instituto de Gastroenterología Boliviano - Japonés (IGBJ). 
Médicos trabajan en uno de los ambientes del Instituto Gastroenterológico. Foto: Wara Arteaga / Visión 360.
Médicos trabajan en uno de los ambientes del Instituto Gastroenterológico. Foto: Wara Arteaga / Visión 360.
jueves 12 de diciembre de 2024

“Sean waskiris (estudiosos). Espero verlos en el futuro, cuando sean presidentes de una fábrica de automóviles”, fue con ese deseo que el embajador de Japón en Bolivia, Hiroshi Onomura, entregó un paquete de maquinaria a los estudiantes de mecánica automotriz del instituto “Jach’a Omasuyos”, del municipio de Achacachi, en el departamento de La Paz. 

Vestido de poncho, chulo (gorro) y adornado de flores, el diplomático saludó a los estudiantes en aymara y les explicó que la industria automotriz es un pilar para su país. También, frente a los 176 estudiantes de mecánica, relató historias de éxito de las más afamadas marcas de vehículos japoneses. 

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Esos 21 equipos, valuados en 79.101 dólares, son solo parte del apoyo que Japón otorgó al departamento de La Paz. Una de las colaboraciones más antiguas comenzó hace 45 años, con el Instituto de Gastroenterología Boliviano - Japonés (IGBJ). 

Además de la infraestructura, Japón llevó a médicos becados hasta el país oriental y trajo expertos a Bolivia. El equipamiento también fue importante para el hospital de tercer nivel, pues el 80% de los equipos son producto de la cooperación, según explicó el director del nosocomio, Ariel Tapia. 

El subdirector médico del IGBJ, Ernesto Loza, destacó que la cooperación japonesa apoyó al gastroenterológico desde la inauguración del hospital, en 1979. Durante estos años, el apoyo se ha desplazado a otros departamentos, con la creación de institutos médicos en Sucre (1980) y Cochabamba (1981).  

En el área de la educación, la cooperación japonesa incentivó la enseñanza de matemática, con becas a docentes. Dos de los beneficiarios son la profesora Claudia Pilco, y Hugo Colque, el director de la Unidad Educativa Copacabana “A”. 

“Cuando llegué acá (a asumir la dirección) solicité el apoyo de un voluntario japonés, quien llegó el año pasado. Ahora estamos trabajando con Masataka Hirashima. Él nos colabora básicamente con la parte técnica de mejoramiento de la práctica docente y con el aprendizaje de los estudiantes. Estamos en el afán de querer mejorar el aprendizaje de los estudiantes, se quiere trabajar principalmente en lo que es matemática”, destacó Colque.

De Japón se rescata el trabajo en equipos de estudiantes y la participación activa de ellos. “Queremos lograr que los estudiantes piensen por sí mismos, que tengan sus ideas, que tengan clases compartidas. Que no sea simplemente una copia del libro”. 

El establecimiento educativo también fue beneficiado el año 2002, luego de que La Paz fuera afectada por una granizada que provocó daños en la infraestructura e incluso la pérdida de vidas. En ese entonces, la cooperación japonesa refaccionó nueve escuelas, entre ellas la Unidad Educativa Copacabana.

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