martes 24 de febrero de 2026

La Tribuna

El mal inicio del año de The Strongest

Los futbolistas no tienen parte en este lío. Lo suyo es entrenarse y hacer las cosas bien en la cancha. Pero cuando la cabeza no da señales ciertas, el equipo es el primero en sentir los efectos y ello se refleja en los partidos.

"Lo que mal comienza, mal acaba” dice un refrán y eso tranquilamente puede pasarle a The Strongest por su presente, sumido en una crisis dirigencial entre Ronald Crespo, el presidente con aval de la Comisión Electoral de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), y Héctor Montes, quien reclama el cargo amparado en una resolución del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).

A comienzo de año, cuando el club debería estar anunciando refuerzos y a su nuevo director técnico, sus principales autoridades están preocupadas en saber si seguirán al frente.

El debut del plantel en la Copa Libertadores de América contra Bahía de Brasil está a la vuelta de la esquina, se realizará el 18 de febrero. El aspecto deportivo está relegado a segundo plano, en una señal que preocupa mucho.

El viernes comenzó la pretemporada bajo el mando técnico interino de Juan Carlos Paz García, quien, en su calidad de funcionario del club, acudió al llamado  para salvar la emergencia.

Los futbolistas no tienen parte en este lío. Lo suyo es entrenarse y  hacer las cosas bien en la cancha. Pero cuando la cabeza no da señales ciertas, el equipo es el primero en sentir los efectos y ello se refleja en los partidos.

Para los clubes bolivianos el ingreso más fuerte es para los que se clasifican a torneos internacionales. El Tigre solo tiene asegurado el bono de la segunda fase de la Copa Libertadores de América, que si se repite lo del año pasado es de 500 mil dólares, más la taquilla del partido de local.

Falta completar la estructura del plantel, pero las señales que da Ronald Crespo son parecidas a la apuesta de 2022, al configurar un equipo que parecía con pocas posibilidades, pero su panorama terminó favorable.

Está de buen tamaño la cantaleta de elecciones en el club. Parece que el mismo The Strongest no quiere.

¿Qué ha hecho la dirigencia por hacer realidad el proceso electoral? No basta con enviar a la Federación Boliviana de Fútbol su estatuto modificado y esperar de brazos cruzados la respuesta.

Mínimamente debería insistir y diseñar el camino que concluya con un nuevo presidente.

Con actitud pasiva hace tiempo que la directiva ha caído mal ante  el socio y el hincha. Su accionar solo refleja un afán de querer seguir al mando.