martes 24 de febrero de 2026

Cómo equipar tecnológicamente a los escolares

Acceso a internet y ofimática, lo básico para el retorno a clases

De acuerdo con la economía de cada familia se puede optar por un celular, una tableta o un ordenador. El tiempo en pantalla debe ser acordado entre padres e hijos.
Los dispositivos pueden ser aprovechados en el aula para mejorar el aprendizaje.  Foto: Fundación Internet Bolivia
Los dispositivos pueden ser aprovechados en el aula para mejorar el aprendizaje. Foto: Fundación Internet Bolivia
lunes 27 de enero de 2025

Ancho de banda y aplicaciones de ofimática son dos características básicas que debe tener el equipo tecnológico con el que los estudiantes vuelvan a clases. De acuerdo con la economía de cada familia, este puede ir desde un celular inteligente de gama media, hasta una tableta o una computadora de escritorio, que no necesariamente debe ser de última generación.

“Dependiendo de los ciclos educativos, podrían ser útiles desde los teléfonos celulares básicos, pasando por las tabletas hasta las computadoras. Lo necesario es que tengan un ancho de banda y aplicaciones de ofimática”, manifestó el oficial de Inclusión de la Fundación Internet Bolivia, Wilfredo Jordán.

Indicó que estos recursos y equipos deben ser aprovechados, puesto que implican una oportunidad  para acceder no solo al conocimiento sino a los vastos recursos que hay en el ciberespacio. Y es que muchas de las actividades que realizamos están en línea.

“Con el avance de la tecnología, el avance de la inteligencia artificial y las eventualidades como las clases virtuales, es necesario que los estudiantes cuenten con un dispositivo  que les permita realizar tareas, tener clases de forma remota y ampliar sus conocimientos. Lo que sí es que se debe tener ciertas consideraciones con las características, para al comprar hacer un equilibro de costo-beneficio”, manifestó el presidente del Colegio de Ingenieros en Tecnologías de la Información - Oruro, Daniel Blanco.

¿Qué equipos son útiles?

El retorno a clases está a la vuelta de la esquina  y las compras de útiles escolares, uniformes y otros accesorios ya han comenzado. Desde la pandemia, entre las cosas necesarias para el estudio están los equipos tecnológicos, que a diferencia de los demás insumos, requieren mayor conocimiento para realizar una buena inversión y sacarles el mayor provecho.

“Para empezar, podemos dividir estos equipos electrónicos en dos tipos: los móviles y los estacionales. En los dispositivos móviles tenemos las laptops, las tabletas y los teléfonos inteligentes; mientras que en los estacionales tenemos a las computadoras de escritorio. Elegir entre estas dependerá mucho de cómo se está planeando el uso de este dispositivo”, explicó Blanco.

Desde la pandemia los dispositivos se han anclado en la educación.   Foto: APG

 

En este caso buscamos equipos para el estudio. Si bien todos son una herramienta útil para la educación, también se debe tener en cuenta el ciclo que cursa el estudiante, la capacidad económica al momento de la compra y los años que podrán ser usados.

Blanco señala que para los estudiantes se suele recomendar un dispositivo estacionario en casa, ya que no requieren utilizarlos obligadamente en varios lugares y tienen un mayor rendimiento. Empero, estos  equipos suelen tener un costo más elevado.

“Por otro lado, los dispositivos móviles, como tabletas y laptops, son más versátiles y económicos al momento de adquirirlos”, añadió.

Para Jordán, dependiendo del nivel en el que se encuentre el o los estudiantes se pueden aprovechar distintos equipos. Sin embargo, coincide en que los ordenadores de escritorio son una buena opción para el hogar, aun si hay muchos hijos en edad escolar.

“Diría que en las unidades educativas se debería probar el trabajar con celulares inteligentes y en las que tienen laboratorios de computación aprovechar al máximo estos equipos. Pero en el domicilio, cuando se quiere aprovechar estos recursos, lo más recomendable es una computadora, porque nos da acceso a una amplia gama de posibilidades que probablemente no tenga el celular”, explicó.

Pero eso no quiere decir que los otros dispositivos no sean útiles para determinadas circunstancias. Por ejemplo, si es para cosas prácticas de la escuela en los primeros cursos de primaria, seguro será suficiente un teléfono inteligente. Mientras que para un estudiante de secundaria, en la medida de las posibilidades, será más útil una tableta, una computadora de escritorio o una laptop.

¿Qué características buscar?

En el mercado hay una gran variedad de dispositivos; su precio va subiendo acorde con la gama, la potencia, la capacidad y las características que tengan para rendir en diferentes situaciones. Esto hace que de acuerdo con el escenario en el que se desempeñarán sean más o menos aprovechables o necesarios.

Hay una gama de aplicaciones educativas gratuitas.    Foto: Fundación Internet Bolivia

 

“Yo diría que hay dos cosas básicas para estos equipos: que tengan un ancho de banda,  es decir la capacidad de conectarse a internet, y que puedan soportar las aplicaciones básicas de ofimática. Con esas dos opciones, un estudiante -tanto de primaria como de secundaria- tiene todas las posibilidades para aprovechar el ciberespacio. En un siguiente nivel ya podemos hablar de recursos de hardware, como tarjetas de video y otros, pero que no es necesario para un estudiante, desde mi punto de vista”, indicó Jordán.

Explicó que mucho de lo que hacemos en el mundo digital ya se encuentra en línea, así que es suficiente con tener una buena conexión a internet, desde la computadora, la tableta o un teléfono inteligente.

Blanco señala que tampoco es necesario tener equipos de última tecnología, pero que sí hay parámetros mínimos que se deben buscar al momento de hacer una compra. Esto ayudará a que haya un buen rendimiento.

“Al momento de comprar, más que en las marcas uno debe fijarse en las características del equipo, como la memoria RAM, el procesador o el almacenamiento”, aconsejó.

Indicó que en el caso de los ordenadores de escritorio o de una laptop, mínimamente, se recomienda un procesador Core i3. Dijo que comprar algo más abajo de eso implica hacer una inversión que no responderá en el tiempo.

“Esto pasa porque los equipos se van actualizando y van pidiendo más hardware. Este procesador responderá en el tiempo, por lo menos durará unos cinco a ocho años y hasta 10 si es que se lo cuida bien, lo que abarca casi todo el ciclo escolar”, sostuvo.
Al momento de preguntar por la memoria RAM, el mínimo debe ser de 8 Gigas.

Los costos son variables, debido a la fluctuación del tipo de cambio del dólar en el país. Si bien esto elevó los precios, también hay una competencia de los comerciantes por vender los equipos.

Son herramientas que abren las puertas a uchas oportunidades.  Foto: Fundación Internet Bolivia

 

Aunque el precio puede tener una gran variación de tienda a tienda, un equipo de estas características podría encontrarse desde los 4.500 bolivianos para las laptops y desde unos 7.000 para los equipos estacionarios. Los equipos de segunda mano también son una buena opción para comprar equipos más actuales a menor precio.

En el caso de las tabletas, las que tienen un sistema Android pueden ser la opción más recomendable. En este tipo de dispositivos hay una gran variedad de ofertas y las características no son tan variables como en las computadoras.

“Aquí sí pensaría en optar por una marca conocida y garantizada. Es decir, no una tableta china; así vamos a poder garantizar que el equipo tenga durabilidad en el material con el que fue construido”, apuntó.

En este caso se puede conseguir tabletas útiles para los estudiantes desde los 1.000 a 1.500 bolivianos.

Los equipos y la seguridad

Aunque estos equipos ya son parte de nuestro cotidiano vivir, aún hay mucho que aprender de ellos. Así como pueden ser una gran oportunidad, también pueden convertirse en un riesgo. Por ello es necesario que la familia hable de este tema y tenga un protocolo de uso y de seguridad.

“En la familia, madres y padres deben estar  muy conscientes del uso que hacen los hijos de estos dispositivos y de las aplicaciones que pueden aprovecharse. También es necesario entrar en un acuerdo,  fruto del espacio de diálogo, entre padres e hijos, para definir la forma en que se utilizarán estos dispositivos, la activación de los mecanismos de seguridad  o el control del tiempo en pantalla”, sostuvo Jordán.

Un protocolo básico puede estar compuesto de tres puntos. El primero es el de la seguridad de los equipos. Acá es necesario  activar los que vienen con el equipo y tomar conciencia de mecanismos como las contraseñas seguras o las verificaciones de dos pasos.

Un segundo elemento tiene que ver con las aplicaciones de bienestar. Este es un tema que también puede encontrarse en los dispositivos. Tiene que ver con el tiempo que se pasa frente a la pantalla, cuáles son las aplicaciones que menos se deben utilizar, qué tiempo es bueno manipular el celular, etc. Esto depende mucho del proceso de diálogo entre padres e hijos.

El tercer punto tiene que ver con la orientación en herramientas que pueden ser útiles para los estudiantes.

Jordán señaló que para aprovechar estos equipos, algo que debe ser tomado en cuenta tanto en la familia como en las escuelas es que la formación en el uso de estos equipos no debe ser solo práctica. Sostuvo que debe haber un enfoque crítico.

“Los niños y niñas tienen muchas habilidades en el uso de estos equipos. Pero les falta la parte más crítica y reflexiva sobre el uso de las tecnologías. El abordaje no debe ser solo desde la habilidad; así, vamos a tener seres humanos más integrales que puedan contribuir a la sociedad”, finalizó.

Acceso a internet, computadoras y celulares 

De acuerdo con datos de la Encuesta de Hogares, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hasta 2023, el 75,6% de los bolivianos tenían acceso a internet. Sin embargo, de acuerdo con los datos solo el 33,16% contaba con una computadora.

Si bien la cifra es superior a las registradas en 2013, lo que muestra un avance, aún es evidencia de que el acceso a internet es por un teléfono inteligente y no por equipos informáticos de escritorio, ideales para trabajos más avanzados.

El acceso es aún menor si se ve el porcentaje del área rural, lo que representa una desventaja. Hasta 2023, en el campo, el acceso a internet era del 49,9% y a las computadoras, el 10,11%.

Si bien en él área urbana las cifras eran mucho mayores tampoco llegaban a más del 50%. El año que mayor acceso hubo fue   2020, el año de la pandemia, cuando el 47,94% de la población accedía a un ordenador de escritorio. En esa gestión, después de años en los que el acceso iba en descenso, hubo un repunte debido al trabajo en casa.

En el caso de los teléfonos celulares, el acceso es mucho mayor. De acuerdo con la encuesta, en 2023 el porcentaje de personas mayores de cinco años que tuvieron acceso a celulares (en los últimos tres meses antes de la encuesta) alcanzaba el 81,03%.

En 2013, el alcance era de 69,57%. Al igual que en las computadoras, fue el año de la pandemia cuando hubo un gran incremento, con el 79,62% de personas mayores de cinco años que utilizaban este dispositivo.

En el área rural, mientras que en 2013 el 51,48% de las personas mayores de cinco años utilizaban el celular, solo el 10,91% accedía a internet. Para 2023 este panorama cambió a 67,37% que utilizaban teléfonos celulares y un 47,74%, internet

De idiomas a números, app y plataformas para estudiar

Más allá del simple avance tecnológico, los celulares, tabletas y computadoras ayudan al estudiante a acceder a varias herramientas para mejorar su educación. Entre estas hay aplicaciones y plataformas que no solo son para clases virtuales, sino que pueden apoyar el estudio o ampliarlo.

Muchas de estas tienen una versión gratuita que puede ser muy bien utilizada. Esto hace que sean básicas para el inicio a clases.

1. ZOOM. Es una plataforma para transmisiones en vivo (tipo videollamada) que permite hasta 100 participantes, por lo que es ideal para trabajos grupales o clases virtuales. En su versión gratuita se puede usar en sesiones de hasta 40 minutos. Se puede programar clases, habilitar una pizarra virtual, crear salas de reunión, etc. Se requiere tener una cuenta para usarla.

2. MOODLE. Disponible en Play Store, es un aula virtual. Mediante ella los usuarios pueden acceder al material del curso incluso si no están conectados a internet. Permite subir imágenes, audios y videos desde el celular, la tablet o la PC. Ofrece además un espacio para que tanto estudiantes como docentes puedan compartir, mutuamente, sus archivos. Los profesores pueden visualizar los trabajos, calificarlos y devolver las notas.

3. DUOLINGO. Los idiomas son una habilidad muy valorada, por lo que vale la pena que los estudiantes aprendan otros diferentes de su lengua materna. En esta área, Duolingo ocupa el primer lugar entre las aplicaciones gratuitas de aprendizaje. Ofrece 95 cursos de idiomas diferentes en 23 idiomas.

4. GRAMMARLY. La escritura correcta es parte de una buena educación y para ello esta aplicación es ideal, pues se trata de un asistente de escritura online gratuito. Va más allá de una revisión ortográfica básica, puede ayudar a encontrar el tono perfecto para cualquier texto. La aplicación Keyboard de Grammarly funciona como tu asistente personal para corregir cada correo electrónico, texto y publicación social antes de enviarlos.

5. REALCALC. Cada vez es más práctico poder realizar varias tareas con un solo dispositivo. En ese sentido, RealCalc es una aplicación para teléfono que tiene el mismo aspecto y funcionamiento que la auténtica calculadora científica. Se puede hacer capturas de pantalla de los cálculos para consultarlos luego.

6. PHOTOMATH. Con esta aplicación se puede tener la resolución de ecuaciones matemáticas. El estudiante puede tomar una foto de una ecuación y la aplicación muestra  paso a paso cómo resolverla. Se puede ver dónde estuvo el error o qué otra fórmula podría haberse utilizado para resolver la ecuación.