domingo 5 de abril de 2026

TERCERA ENTREGA

Uranium y el contrato de $us 975,8 millones con el que Rosatom saltó de lo nuclear al litio

Las relaciones entre la empresa rusa y el Gobierno boliviano no son nuevas. La estatal llegó a Bolivia en 2015, cuando se firmó el acuerdo para el desarrollo pacífico de la energía atómica.
Planta de salmuera de YLB en Uyuni.   Foto: YLB
Planta de salmuera de YLB en Uyuni. Foto: YLB
miércoles 05 de marzo de 2025

El 11 de septiembre de 2024, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la empresa rusa Uranium One Group firmaron un contrato por 975,8 millones de dólares, para la implementación de una planta de Extracción Directa de Litio (EDL). Con este millonario acuerdo, el ente matriz de Uranium, Rosatom, amplió sus operaciones en Bolivia, pasando de implementar  la tecnología nuclear a la producción de carbonato de litio.

Varias son las observaciones al contrato firmado. Especialistas, cívicos y legisladores apuntan a cláusulas poco claras, regalías bajas,  daños ambientales no cuantificados. Sin embargo, las autoridades señalan que los beneficios son muchos y que aún faltan los estudios a diseño final que den la factibilidad.

“Se ha politizado este tema. Este proyecto utilizará solo el 0,30% de las reservas que tenemos. Es un contrato con bastantes beneficios. Se van a tomar todas las previsiones técnicas, ambientales y el desarrollo de estudios para ver si hay la factibilidad para pasar a las otras etapas. Bolivia no corre ningún riesgo”, explicó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo Baldiviezo.

“No hay una verdadera inversión, lo que hay es un crédito al Estado boliviano y con eso se construye la planta. El Estado tiene que devolver esos recursos. La operación se encarga a la misma empresa y también se le paga. El riesgo para la empresa rusa es prácticamente nulo, solo hay riesgo para YLB”, señaló el analista en minería de la fundación Jubileo, Héctor Córdova.

En lo que todos coinciden es en que el tiempo para entrar a la carrera por el litio se acaba y no hay tiempo para perder. El problema está en conseguir las mejores condiciones para verdaderos beneficios.

Una sociedad accidental

La cláusula quinta indica que el objeto del contrato es “constituir una Asociación Accidental” de manera libre y voluntaria entre ambas partes, “con la finalidad de desarrollar, construir, implementar y emplazar la Planta de acuerdo a las fases y etapas de escalonamiento (...) para  la producción de carbonato de litio grado batería”.

Esta conformación es parte de la primera observación. Debido a que el plan estratégico para la extracción del litio contemplaba que YLB sea, de forma exclusiva, la encargada de procesar, desde la extracción hasta la industrialización, este tipo de sociedades no eran legales.

“El marco legal vigente no autoriza a YLB ese tipo de asociaciones. Para darle validez se acudió a un artículo de la Ley Financial de 2024, una ley que no fue aprobada en la Asamblea Legislativa, sino que se promulgó de manera automática, como lo que pasó con la de 2025”, explicó Córdova.

El Presidente, Luis Arce, en la planta de carbonato de LItio de YLB.   Foto: YLB

 

La inversión es de 975,8 millones de dólares, divididos en tres fases. La primera fase consta de una planta con capacidad de hasta 1.000 toneladas de carbonato de litio al año. La segunda consiste en una primera ampliación de un módulo semi-industrial con una capacidad de producción de  hasta 8.000 toneladas anuales. Para concluir el proyecto, en una tercera fase, se procederá con una segunda ampliación con capacidad de 5.000 toneladas al año.

“Con la tercera fase se llegará a 14.000 toneladas anuales. Pero, para ello hay un proceso exigido por la empresa rusa: la exploración del salar para determinar si hay suficiente litio, con la calidad que ellos requieren, para su tecnología. La tercera fase está condicionada a esto. Lo que está más o menos seguro es la producción de 1.000 toneladas y después 8.000 más, lo que suma  9.000 toneladas por año”, dijo Córdova.

Solo si llega hasta esta tercera fase, hasta 2028, se “invertiría” lo acordado. La modalidad de esta inversión es la que genera interrogantes. Y es que en el contrato se menciona que tras la transferencia de la planta al Gobierno, este deberá reembolsar la inversión.

“La idea es que Uranium One Group se encargue de construir la planta, transfiera su titularidad a favor de YLB y emita ‘la factura correspondiente’”, señala el analista Juan Carlos Solón.

Uno de los operarios en la planta de salmueras en Uyuni.    Foto: YLB

 

Según lo estipulado en el contrato, se realizarán dos transferencias de titularidad en favor de YLB: una al término de la fase II (etapa semi-industrial), cuando YLB reciba una planta con una capacidad de producción de 9.000 toneladas anuales de carbonato de litio. De acuerdo con la cláusula ocho, esto se producirá al cabo de los primeros 18 meses del contrato.

“Tras esta primera transferencia, la empresa rusa dispondrá de 12 meses adicionales para concluir la ‘segunda ampliación’, correspondiente a la fase III (también llamada segunda ampliación), y realizar la segunda transferencia que incrementaría la capacidad de producción de la planta a 14.000 toneladas anuales”, explicó Solón.

Es en este punto que la asociación accidental se disolverá. Pero eso no quiere decir que la relación con la rusa termine. Al contrario esta se extenderá. Y es que además de este primer acuerdo, se firmarán otros tres: de operación y mantenimiento, de comercialización y de conciliación. El primero será por 20 años.

Dueños de todo, pero con prioridad para Rusia

“Bolivia no corre ningún riesgo, no realiza las inversiones hasta que estas plantas cumplan todas las especificaciones y garantizan la sostenibilidad del proyecto, y obviamente hay una redistribución bastante óptima para el país garantizando la soberanía y, sobre todo, garantizando quién va a realizar la comercialización de esto, que es YLB”, dijo Gallardo. Añadió que el Estado seguirá siendo el propietario del recurso.

En el punto cuatro de la cláusula 15 se señala que Uranium no adquiere derecho de propiedad alguno sobre el aporte de YLB, el suelo, el subsuelo, ni sobre los recursos naturales, derechos de agua, etc. Asimismo, explica que YLB definirá el destino del producto resultante y tendrá la exclusividad en la comercialización del 100% del mismo. Pero, si bien es dueño total se dispone que se debe tener a Uranium como cliente preferente para la compra.

“En el anexo IV, se establece que YLB le venderá a Uranium un volumen acordado de producto de litio durante cada año calendario. El precio se fijará en dólares estadounidenses, basado en los indicadores de precios de Shanghai Metals Market (SMM)”, observa Solón.

La promesa del litio “verde”

“Uranium One es la única empresa que ha demostrado abierta y transparentemente su tecnología; realizó varias etapas de pruebas de muestras de salmuera que contienen litio de los salares de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes en la base técnica de Rusia y una presentación pública de los resultados de la investigación en la feria de la ciudad de Potosí, con una demostración de la instalación de laboratorio móvil”, señala un boletín de prensa de la estatal YLB.

La demostración se hizo en noviembre de 2023, en la Feria Internacional de Potosí Bolivia - Feipobol.  Mediante un sistema a escala, personal de la estatal rusa mostró el proceso químico de separación del litio de otros iones. Estuvieron presentes el gobernador de Potosí, Marco Antonio Copa; el rector de la Universidad Autónoma Tomás Frías, Pedro Guido López; el gerente general de Lithium One Bolivia, Jorge Alberto Roca; y representantes de las comunidades cercanas al Salar de Pastos Grandes.

La tecnología rusa de extracción directa de litio EDL se basa en el uso del sorbente AXIONITTM Li-sorb, que permite, según su portal, una extracción más eficiente de litio de la salmuera natural. Múltiples pruebas de la tecnología en salmueras de los salares de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes (Bolivia) mostraron que el “AXIONITTM Li-sorb” funciona de manera estable en una amplia gama de concentraciones de litio e impurezas, mostrando una tasa de recuperación de litio de al menos el 95%.

Uranium muestra el proceso en Potosí.     Foto: YLB

 

De acuerdo con su portal, la principal característica de esta tecnología es la ausencia de la necesidad de utilizar ácidos en el proceso. Esto hace que haya un enfoque ambiental para generar un “litio verde”.

Se añade que, además, habrá un máximo reciclaje de los flujos de agua, en el que se supone que “el uso de fuentes subterráneas de agua de salar dulce compensará las pérdidas, sin perjuicio del balance hídrico general”.

Dólares al cambio de Rusia

De acuerdo con el Anexo Económico, la estimación preliminar de los gastos de capital, que deben ser devueltos por el Estado boliviano, es  de 975.852.100 dólares estadounidenses, impuestos incluidos. Esto incluye: trabajos preliminares, exploración geológica, diseño, equipamiento, trabajos de construcción e instalación, materiales, activos inmateriales, capital circulante y otros gastos necesarios para la construcción de la planta.

El contrato establece que la licencia ambiental será contada como un gasto recuperable.

Se añade que esto puede ser ajustado en la finalización de cada fase y en función a cambios de factores económicos y políticos externos. Se aclara que además de los costos de capital se toman como recuperables los impuestos y los aranceles asumidos por Uranium en la construcción. En caso de ser necesario incrementar los costos para la etapa acordada, Uranium deberá presentar un estudio de factibilidad de los costos.

Además, se establece que el pago debe ser realizado en dólares. En caso de que sea en otra moneda, el cambio se hará acorde a la cotización oficial del dólar, de la fecha, en el Banco Central de la Federación de Rusia.

 

Rosatom y la energía atómica a Bolivia

La presencia de Rosatom en Bolivia no es reciente, viene de años atrás, de los gobiernos de Evo Morales. El primer acuerdo firmado data del 8 de octubre de 2015, cuando Rosatom y el Ministerio de Hidrocarburos y Energía firmaron un Memorándum de Entendimiento para la cooperación en el uso pacífico de la energía atómica.

El memorándum preveía una amplia cooperación en el uso de radioisótopos y tecnologías de radiación y su aplicación en industria, medicina, agricultura y otros ámbitos; entrenamiento y formación educativa del personal en el uso pacífico de la energía nuclear; asistencia en la creación y desarrollo de la infraestructura del programa nuclear de Bolivia; desarrollo de programas en el campo de la aceptación pública de la energía nuclear, incluso mediante la provisión de un centro de información pública.

En marzo de 2016, la Federación de Rusia y el Estado Plurinacional de Bolivia firmaron un acuerdo intergubernamental para la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) en El Alto. La infraestructura estaba diseñada para el uso en ciencia, medicina, industria y agricultura, con reactor de investigación, ciclotrón, planta de irradiación gamma y un complejo de laboratorios.

Desde entonces, los acuerdos fueron sumándose en diferentes ámbitos, incluida la educación superior.

Centro Multiproposito de Irradiación.   Foto: ABEN

 

El CIDTN empezó a construirse en 2018 y la inversión prevista para todo el proyecto y su componentes es de 318 millones de dólares. Desde sus cimientos hasta su operación, se constituye en la instalación nuclear a mayor altitud del mundo por su ubicación geográfica a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar y el más alto a nivel científico y tecnológico nuclear de la región.

En 2023, el Complejo Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica llevó a cabo la primera producción y distribución del radiofármaco Fluorodesoxiglucosa (FDG) para ser enviada a los Centros de Medicina Nuclear y Radioterapia de El Alto y Santa Cruz para la atención en el diagnóstico PET de enfermos de cáncer en dichos centros.

Uranium, la sucursal en Bolivia

La empresa rusa Uranium One Group forma parte de la Corporación Estatal de Energía Atómica Rosatom, que se encarga de ejecutar proyectos -fuera de Rusia- para extraer uranio y metales no ferrosos y raros. Con operaciones en 55 países del mundo, Rosatom cuenta con más de 450 empresas en el ámbito de la energía, la ciencia, la ingeniería, la construcción, la minería, las tecnologías químicas, la digitalización, la impresión 3D y la industria del litio.

De acuerdo con su portal, la corporación tiene más de 80 años de experiencia en el procesamiento de litio y es uno de los mayores productores. Trabajó en la extracción y el tratamiento primario de litio, la producción de hidróxido de litio, la producción de litio metálico y la producción del isótopo litio-7.

En la actualidad, participa en la creación de una cadena tecnológica completa en Rusia, que va desde la extracción del litio hasta la elaboración de baterías y vehículos eléctricos. Uranium replicará esta tecnología en Bolivia.

Firma del contrato entre YLB y Uranium.   Foto: Uranium One Group

 

De acuerdo con documentación publicada en la Gaceta Electrónica del Servicio Plurinacional de Registro de Comercio, el 4 de julio de 2024, se protocolizó la minuta de apertura de sucursal, de la sociedad constituida en el extranjero, que legalizó en el país a “Uranium One Group, Joint.Stock Company Sucursal Bolivia”. La solicitante, que en ese momento figuraba como representante legal, fue Dayana  Arancibia.

Esta sociedad fue constituida en Rusia, bajo las leyes de ese país, bajo el Número Principal de Registro Estatal OGNR 1067760346103. Para operar en Bolivia, el 28 de mayo decidió abrir una sucursal.

La dirección legal está en la zona Sur de La Paz y las actividades a las que se pueden dedicar son varias. “Para lograr sus objetivos y satisfacer sus propias necesidades, la Sucursal puede realizar cualquier tipo de actividad  no prohibida por la ley”.

Autoridades que participaron de la firma.    Foto: Presidencia 

 

Entre las muchas actividades detalladas en el documento están: la protección de información de secreto comercial, los trabajos geofísicos relacionados a la extracción y la exploración de minerales, la instalación de depósitos de sustancias nucleares o materiales radiactivos, el diseño de instalaciones nucleares, las actividades de lucha contra el terrorismo, la seguridad industrial, entre muchas otras.

El capital asignado, para la sucursal en Bolivia, al momento de la apertura, fue de 450.000 bolivianos. Pero, el valor de su apertura en Rusia, es mucho mayor. El documento señala que el capital de la sociedad es de 3.857.560.000 rublos, lo que equivale a más de 44, 4 millones de dólares.