martes 24 de febrero de 2026

1.697 estudiantes fueron consultados

Estudio de la UMSA: los comentarios de índole sexual son la forma más recurrente de acoso

Además de visibilizar la prevalencia del problema, la investigación identifica graves barreras para la denuncia, tales como el miedo a represalia y la desconfianza en las instancias institucionales.
La presentación del estudio en el paraninfo de la UMSA. Foto: UMSA
La presentación del estudio en el paraninfo de la UMSA. Foto: UMSA

Un estudio realizado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) sobre el acoso sexual en esa casa de estudios reveló que los comentarios de índole sexual son la forma más recurrente de agresión, con un 24%.

Le siguen las insinuaciones ambiguas o indirectas (12%), extorsiones u ofrecimientos indebidos (3%); conductas digitales como llamadas o correos (2%), amenazas (2) y proposiciones sexuales explícitas (1%).

El estudio se basó en una metodología de investigación denominada de Acción Participativa Feminista, que combinó encuestas digitales a 1.697 estudiantes, entrevistas a víctimas y grupos focales en las 13 facultades de la UMSA.

De ese total, 423 reportaron haber sido víctimas de hostigamiento y/o acoso sexual en el ámbito universitario, lo que representa el 25% de la población estudiada; de ellos, 75,4% son mujeres, 23,4% son hombres, y 1,18% son personas no binarias.

Con relación a los agresores, de acuerdo con el estudio, en el 42,32% de los casos son los compañeros de clase y en el 36%, personas con autoridad académica, es decir, docentes, ayudantes académicos, superiores jerárquicos y tutores de tesis.

En tanto, el 20% de los consultados prefirió no identificar al agresor, lo cual revela barreras emocionales, miedo o desconfianza en los mecanismos de denuncia.

Además, de visibilizar la prevalencia del problema, el estudio identifica graves barreras para la denuncia, tales como el miedo a represalias, la desconfianza en las instancias institucionales, la normalización cultural de la violencia y los procesos administrativos largos y revictimizantes.

Frente a este panorama, la investigación propone una intervención integral, que incluye la creación de la Unidad de Atención y Prevención de Violencias Universitarias (UAPVU), el diseño e implementación de un protocolo integral de prevención, atención y sanción del hostigamiento y acoso sexuales, el establecimiento de campañas de sensibilización permanentes y programas de formación obligatoria para autoridades, docentes, administrativos y estudiantes en temas de género y derechos humanos.

El estudio fue elaborado en coordinación con la Coordinadora de la Mujer y contó con el financiamiento de la Asociación Sueca para la Educación Sexual (RFSU).

Temas de esta nota