lunes 23 de febrero de 2026

Polémica

El regalo de Catar de un avión de $us 400 MM a Trump causa revuelo

El interés por el avión se hizo público en su viaje a Oriente Medio. Esos presentes están prohibidos por la Constitución, pero el Congreso puede aprobarlo.
El lujoso avión Boeing 747-800, en una terminal aérea de Catar. Fotos: Enfoque Noticias
El lujoso avión Boeing 747-800, en una terminal aérea de Catar. Fotos: Enfoque Noticias

La familia real de Catar  ha regalado al presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, un avión Boeing 747-800, valorado en 400 millones de dólares, un hecho que ha causado polémica, puesto que  la Constitución de ese país prohíbe a los funcionarios públicos recibir obsequios de gobiernos extranjeros, aunque existen algunos vacíos.

El avión, descrito como un “palacio en el cielo”, sería un obsequio destinado, según pedía Trump desde su primer mandato, a sustituir los dos Boeing 747-200B actuales, que entraron en servicio en 1990. 

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El aparato fue construido originalmente para la familia real catarí y según el mandatario, es mucho más moderno que los aviones presidenciales actuales.

Este obsequio se concreta en la primera gira del segundo mandato de Trump por Oriente Medio. El mandatario calificó la acción “como un gran gesto” y ante los cuestionamientos de periodistas de EEUU, dijo que “sería estúpido” no aceptarlo.

Desde que regresó al poder, Trump se ha quejado en varias ocasiones de los elevados costos de mantenimiento de estas aeronaves.  A principios de año, el millonario, descontento con los retrasos sufridos por Boeing, dijo que se examinan “alternativas” para el futuro avión presidencial.

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En 2018, el gigante aeroespacial estadounidense Boeing firmó un contrato para suministrar dos aviones 747-8 antes de finales de 2024 por 3.900 millones de dólares, equipados para transportar a los presidentes estadounidenses.

Pero los cambios en el proyecto, en particular solicitados por Trump durante su primer mandato, la quiebra de un subcontratista y la pandemia de Covid-19, con los problemas de suministro que trajo consigo, han retrasado el calendario.

Un aspecto del interior de la aeronave, un “palacio en el cielo”.

En declaraciones a la prensa estadounidense, el republicano expresó: “Lo que en verdad sucede con el avión es que estamos muy decepcionados de que Boeing esté tardando tanto en construir un nuevo Air Force One. El que tenemos tiene 40 años y, si lo comparas con el nuevo avión, de la misma categoría, ni siquiera está en el mismo rango”.

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“Si podemos conseguir un 747 como una contribución a nuestro Departamento de Defensa, para usarlo un par de años, es un gesto muy bonito. Damos cosas gratis, aceptemos una también”, añadió.

Los detractores del republicano señalan que aceptarlo sería “antiético” y hasta lo califican como tráfico de influencias. La Constitución de EEUU prohíbe que los altos cargos reciban obsequios, pero pueden hacerlo si el Congreso lo autoriza.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró esta semana que el Gobierno catarí “ofreció amablemente donar un avión al Departamento de Defensa”, y que “los detalles legales aún se están resolviendo, pero, por supuesto, cualquier donación a este Gobierno siempre se realiza en pleno cumplimiento de la ley”.

Sin embargo, existe una salida legal si la aeronave se ofrece como regalo para el Departamento de Defensa como una entidad y no para Trump, como una persona individual.

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Un funcionario de la Casa Blanca aseguró que, aunque Catar ofreció formalmente el avión, al Departamento de Defensa, Trump no tiene previsto aceptarlo oficialmente durante su visita al mundo árabe.

Por su parte, el primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulramán, restó importancia a la polémica y declaró que no sabe por qué se ha convertido en una noticia tan importante.

“Se trata de una transacción entre gobiernos. No tiene nada que ver con lo personal, ni del lado estadounidense ni del lado catarí, sino con el Ministerio de Defensa y el Departamento de Defensa”, declaró el jeque, citado por la agencia EFE.

También negó que Catar utilice el regalo como una forma de influir en Trump; afirmó que más bien trata de ayudar a resolver los problemas de su aliado estadounidense.

“Catar siempre ha sido un socio fiable para Estados Unidos, siempre ha dado un paso adelante para ayudar y apoyar a Estados Unidos, porque creemos que esta amistad tiene que ser mutuamente beneficiosa para ambos países, no puede ser una relación unidireccional”, indicó  Mohamed.

Una vez que termine el mandato de Trump y cuando esté listo un nuevo conjunto de aviones Air Force One, el avión de lujo podría ir a la biblioteca presidencial de Trump.

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Sobre el tema, Jessica Tillipman, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad George Washington, declaró a CNN que “esta combinación de sus intereses financieros personales y su presidencia ha generado algunos problemas”.

“Hay una razón por la que los presidentes anteriores han cedido esos intereses o los han depositado en un fideicomiso ciego: genera la preocupación de que un presidente pueda estar actuando para su propio beneficio en detrimento del interés público”, apuntó.

Más allá de las cuestiones legales, están las obvias cuestiones éticas, dijo Tillipman. “Siempre que Trump interactúe con Catar durante su presidencia, este regalo será parte del debate público”.

“Sabemos que hay un regalo, pero hay un largo camino por recorrer en esta presidencia de Trump para ver si se puede tomar algún tipo de acto oficial”, expresó.

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El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, de Dakota del Sur, afirmó que en este caso “habrá mucho escrutinio”. “Hay montones y montones de cuestiones en torno a eso, que creo que atraerán preguntas muy serias”, advirtió en declaraciones a la prensa.

En tanto, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, prometió bloquear a todos los nominados de Trump al Departamento de Justicia hasta que el Departamento de Estado informe lo que sabe sobre la oferta catarí.

“El fiscal general debe testificar ante la Cámara de Representantes y el Senado para explicar por qué regalarle a Donald Trump un jet privado no viola la cláusula de emolumentos, que requiere la aprobación del Congreso”, declaró.

Schumer dijo que si el Gobierno estadounidense debe asumir esos costos, “¿por qué se les pide a los contribuyentes estadounidenses que gasten cientos de millones de dólares o más en un avión que solo se usará durante uno o dos años?”.

 

Acondicionar el avión costaría millones de dólares

Convertir el jet de lujo regalado por Catar al presidente de EEUU, Donald Trump, en un reemplazo para el Air Force One podría costar potencialmente cientos de millones de dólares, y podría tomar hasta dos años instalar el equipo de seguridad necesario, comunicaciones y capacidades defensivas para que pueda ser utilizado de manera segura por el comandante en jefe, dijeron funcionarios actuales y anteriores a CNN.

El senador republicano Ted Cruz dijo este martes que el avión “plantea problemas significativos de espionaje y vigilancia”. Por otro lado, el senador demócrata Jack Reed, miembro de alto rango del Comité de Servicios Armados del Senado, dijo que aceptarlo supondría “enormes riesgos de contrainteligencia al otorgar a una nación extranjera acceso potencial a sistemas y comunicaciones sensibles”.

Incluso si se usa temporalmente, como Trump ha dicho que lo haría, las agencias estadounidenses necesitarían asegurarse de que no haya vulnerabilidades de seguridad desmontando la aeronave hasta su estructura y reconstruyéndola con el equipo de comunicaciones y seguridad necesario.

Otra vista del lujoso avión de los jeques cataríes. Foto: @AtaRDecer_do

“Habría que revisar el avión por completo: desmontarlo, comprobar si tiene errores, reforzarlo para asegurarse de que nadie pueda secuestrar los componentes electrónicos… La capacidad del Presidente para comandar y controlar a sus fuerzas armadas en los peores momentos, eso requiere mucho esfuerzo”, declaró a CNN un alto agente militar retirado familiarizado con el Air Force One.

Ese proceso podría tomar desde varios meses hasta dos años, dijo a CNN el agente militar retirado de alto rango. Otro funcionario familiarizado con la situación expresó preocupaciones de que la Casa Blanca no está completamente consciente de cuánto trabajo tendría que hacerse en el jet, lo que involucrará a múltiples agencias de inteligencia.

Actualizar el jet catarí probablemente no excedería lo que ya se ha gastado en el programa de actualización del Air Force One, que ha estado retrasado por mucho tiempo.

¿Se puede confiar en el avión?

Además de las cuestiones éticas y legales que esto plantea, es difícil creer que el Servicio Secreto alguna vez confiaría en un avión utilizado por un Gobierno extranjero, según Garrett Graff, historiador presidencial y autor del boletín Doomsday Scenario.

Graff escribió un libro que documenta cómo el presidente George W. Bush pasó ocho horas en el Air Force One, el único avión permitido en el espacio aéreo estadounidense cuando la nación estaba bajo ataque.

Existen múltiples capas de protección aérea alrededor del Presidente cuando vuela. Muchos de los detalles son clasificados, pero Graff escribió sobre cuán impenetrable se supone que es el área alrededor del Presidente.

“La idea de poner en el centro de todos esos anillos de protección y comunicaciones seguras un avión que ha estado bajo el control de un Gobierno extranjero durante más de una década es inadmisible, tanto desde una perspectiva de contrainteligencia como desde una perspectiva de seguridad física”, escribió Graff en su boletín.

“Desde el punto de vista de escuchas, seguimiento, ciberseguridad o sabotaje, habría que desmantelar el avión, pero incluso así, no pondría a un Presidente estadounidense en ese avión”, escribió. (CNN).