domingo 5 de abril de 2026

La Tribuna

Una medida singular para acabar con la indisciplina

Álvaro Peña, el nuevo director técnico de Oriente Petrolero, ya empezó su trabajo y con su plan de acabar con las conductas inapropiadas de sus jugadores. La primera, empezar los entrenamientos a las seis de la mañana.

Álvaro Peña, el flamante entrenador de Oriente Petrolero, apenas tomó el mando del plantel —sábado 16 de agosto— anticipó que cortaría de raíz los actos de indisciplina.

Solo unos días antes de ser contactado por la dirigencia orientista para hacerse cargo de la plantilla en lugar de Gualberto Mojica, se produjo una conducta inapropiada que involucró a Henry Vaca y Ricardo Centurión.

En las redes sociales —el martes 12 de agosto— circuló un video en el que claramente se veía a los dos futbolistas con “unas copas de más”, situación que fue denunciada por los mismos hinchas de la institución.

El secretario general de la entidad cruceña, Gustavo Gutiérrez, minimizó el hecho y, contrariamente a lo que se pensaba, justificó la actitud de los involucrados al asegurar que los futbolistas viven muy presionados y su escapada fue para “desestresarse”.

Pese a que en principio le restó importancia a la situación, después hizo conocer que en la interna de la institución se iba a evaluar la conducta de los dos futbolistas y no descartó sanciones.

La actitud de Peña, incluso antes de que se oficialice su llegada, fue diferente a la de Gutiérrez y anticipó que no iba a permitir que se produzcan más de ese tipo de situaciones.

El momento de su presentación aseguró que: “No voy a tolerar indisciplina, yo fui jugador profesional y vengo dirigiendo 21 años, voy a tener que lidiar con los casos de indisciplina”.

Pero como la falta se cometió antes de su llegada, hizo un borrón y cuenta nueva y lo que pasó ya es historia —dijo—; aunque lanzó una reflexión directa a los infractores: “No quiero que nadie me robe la plata por la que vamos a trabajar”.

Después del discurso empezó con su labor con el plantel. Una de las medidas que ya puso en práctica para acabar con la indisciplina fue empezar con el trabajo nada más y nada menos que a las seis de la mañana.

Por ahora se desconoce si la disposición será efectiva o no, pero lo que queda claro es que se trata de una norma, por lo menos en nuestro fútbol, que no deja de ser singular.

El tiempo será el mejor juez del trabajo de Peña. Por ahora, el DT —además de lidiar con la conducta de algunos futbolistas— se alista para el debut del viernes frente a Always Ready en El Alto.