miércoles 25 de marzo de 2026

Repechaje 2026

Villalón: “No sé qué le pasó al profesor que hizo cambios absurdos”

El zaguero central, nacido en Chile, fue uno de los seis jugadores naturalizados que integraron la Selección boliviana en los partidos de la repesca frente a Hungría en 1977.
La Verde en un partido amistoso frente a Bangú en el Siles. Villalón aparece en la fila de los parados (segundo desde la derecha). Foto: Colección Julio Mamani
La Verde en un partido amistoso frente a Bangú en el Siles. Villalón aparece en la fila de los parados (segundo desde la derecha). Foto: Colección Julio Mamani
miércoles 25 de marzo de 2026

Este jueves, Bolivia enfrentará a Surinam e iniciará en Monterrey, México, el camino en busca de clasificarse al Mundial 2026, 49 años después de aquel fallido intento frente a Hungría rumbo a Argentina 1978.

Esa selección, que era dirigida por el técnico alemán Edward Virba, tuvo la particularidad de que estaba integrada por seis jugadores naturalizados, algo que, por lo menos en los últimos años, no ha sucedido.

Uno de esos futbolistas era Víctor Eduardo Villalón, quien nació en Chile, pero después de unos años en el país decidió naturalizarse boliviano. Radica en Cochabamba, como casi siempre pasó en los más de 50 años que vive en Bolivia.

¿Qué recuerda de lo que sucedió hace 49 años? ¿Cómo se dio su convocatoria?

Después de que se jugaron las eliminatorias (1977), el nuevo técnico optó por citar a varios jugadores nacionalizados para el repechaje. Yo en ese año estaba en Bata, andaba en un nivel muy bueno y, gracias al profesor Virba, fui convocado a la selección, que para mí fue un orgullo. Como dicen, nadie es profeta en su tierra.

Al nacionalizarme, nunca pensé en llegar a la selección, algo que quizás en Chile no hubiera tenido la oportunidad.

¿Cuándo llegó a Bolivia?

El 6 de marzo de 1974, para jugar en Wilstermann. Antes, entre 1972 y 1973, había venido al país para jugar varios partidos amistosos con Antofagasta Portuario, que era un club de la primera división de Chile.

¿Cómo fue el proceso previo al viaje a Hungría?, porque en esa repesca empezaron jugando en Budapest.

Primero trabajamos en La Paz, creo que en Mallasa; jugamos algún partido de preparación y de ahí nos fuimos a Europa. De La Paz viajamos a Lima, Bogotá, Frankfurt y de Frankfurt nos fuimos a una ciudad que se llamaba Duisburgo.

Fuimos a un hotel que tenía todo y que estaba dentro de un bosque. Había cuatro canchas iluminadas, entrenábamos en tres turnos. Fuimos justo en la época de lluvia, había mucha neblina y la verdad no veíamos a dos metros.

¿Cómo fue el partido en Budapest?

Nos encontramos con una selección que, después de eliminarnos, hizo una buena campaña en el Mundial. Había un flaco, un mediocampista: Nylasi, gran jugador; además, tenían un número nueve, Torocksic, que nos costó harto poder pararlo. En realidad, era un equipazo.

Se perdió por un categórico 6 a 0. ¿Qué pasó?

Recuerdo que la cancha estaba regada y había mucha humedad; esos fueron algunos de los problemas por los que pasamos. Además, el profesor se equivocó al conformar el equipo, porque nosotros jugamos tres partidos amistosos con clubes de segunda división de Alemania: perdimos uno y ganamos dos.

Jugamos esos partidos con un equipo y el día de enfrentar a Hungría el técnico hizo varios cambios.

¿Tanto influyó?

Hizo cambios desde el arco. El que andaba muy bien era Luchito Galarza y en ese partido lo puso a su hermano, Arturo.

En los entrenamientos y en los partidos amistosos yo hacía pareja con (Horacio) Awad, un jugador argentino,  que también era nacionalizado. A veces lo incluía a Erwin Espinoza de Oriente, pero el día del partido lo cambió todo y me lo pone a Rene Domingo Taritolay, que era número ocho.

Dejó afuera a varios buenos jugadores que andaban muy bien. No sé qué le pasó al profesor que hizo cambios absurdos.

 

Víctor Eduardo Villalón por dos. El central agarra un cuadro en la que aparece con la camiseta de Wilstermann. Foto: archivo VEV

 

Aunque son los jugadores los que entran a la cancha, ¿el técnico tuvo responsabilidad en esa derrota?

Buena parte es su responsabilidad, porque se equivocó en formar el equipo, porque, como le digo, jugamos tres partidos amistosos y el equipo anduvo bien, pero después llega el día del partido y cambia casi todo.  Todos nos miramos sorprendidos en el momento que dio la alineación.

Se dio el lujo de dejar a varios buenos jugadores afuera y, consecuencia de eso, también se dio el resultado.

¿Con esa goleada, Bolivia se quedó prácticamente sin chances de clasificarse?

No puedes darle tanta ventaja a una selección europea, porque llegado el momento esos equipos son fulminantes, no te perdonan nada.

En el partido en La Paz, aunque había pocas chances, la gente llenó el estadio Siles.

Seguro que querían que ganáramos, ¿pero sabes por qué se llenó? No porque digamos que había aspiraciones de que Bolivia podía clasificarse al Mundial, sino porque era la oportunidad de ver a una selección europea, algo que pocas veces se ha visto en el país, porque después de Hungría no vino ningún otro equipo europeo.

Como pocas veces pasó en ese equipo, había muchos naturalizados.

Había muy buenos jugadores nacionalizados, que andaban muy bien, y por eso el profesor Virba nos llamó a todos nosotros, porque éramos buenos jugadores. En el torneo local estábamos en un nivel muy alto y no porque teníamos padrinos.

Hablemos de lo que será la repesca de este año. ¿Cree que Bolivia tiene posibilidades de clasificarse?

Como bolivianos, todos queremos que nuestra selección se clasifique, pero, y lo tengo que decir, noto un ánimo muy desmedido de mucha gente. Hay que tener cuidado con Surinam; futbolísticamente no aparece en el ranking, pero tiene jugadores de muy buen nivel, casi todos juegan en ligas europeas y definitivamente no son poca cosa.

¿Se viene complicada la cosa para nuestra selección?

Como le digo, son jugadores de muy buen nivel; en algún caso no han sido tomados en cuenta para la selección de los Países Bajos y ahora van a jugar en Surinam. Entonces, no va a ser nada fácil.

Si pasamos esta llave, después nos tocaría Irak, otra muy buena selección. Son equipos físicamente muy fuertes y seguramente en ese aspecto nos sacan ventaja, porque hoy en día en el fútbol prima la preparación física.

Antes un jugador podía estar muy mal físicamente, pero lo suplía con la técnica que tenía; ahora no sucede eso.

Bolivia me ha dado todo, soy un agradecido con este país. Soy un boliviano más, más boliviano que el mote, pero la mano se viene complicada y me hago cargo de lo que digo.