lunes 18 de mayo de 2026

Violencia

La Paz sufrió más de cinco horas de violencia, vandalismo y saqueos por parte de manifestantes que exigen la renuncia del presidente

Cientos de manifestantes cercaron el centro de la ciudad de La Paz, desatando el pánico en la población. Intentaron ingresar a la Plaza Murillo a punta de cachorros de dinamita, apedrearon vehículos y destrozaron los vidrios de Mi Teleférico, saquearon tiendas y oficinas y golpearon a transeúntes que se encontraban a su paso.
La  ciudad de La Paz vivió más cinco horas de extrema violencia de sectores movilizados generaron violencia contra la población, saqueos y vandalismo. Foto: APG
La ciudad de La Paz vivió más cinco horas de extrema violencia de sectores movilizados generaron violencia contra la población, saqueos y vandalismo. Foto: APG

Cientos de campesinos, mineros, fabriles y otros sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), a los que se sumó la marcha por la vida de personas afines al expresidente Evo Morales, marcharon hacia el centro de la ciudad de La Paz y desataron este lunes violencia extrema contra la población, vandalismo contra dependencias estatales y saqueos en negocios que se hallaban a su paso.

A las 07:00, la marcha partió de Senkata por la avenida 6 de Marzo, mientras la Plaza Murillo amanecía reforzada con control militar, después de la violencia desatada el pasado jueves por cooperativistas mineros, quienes intentaron ingresar con dinamita a ese lugar, donde se encuentra el Palacio de Gobierno.

Mientras otras columnas partieron de la zona Sur y del cruce de Villas, donde agredieron a vecinos que cuestionaron su presencia en esas zonas, provocando la reacción violenta de los manifestantes alrededor de las 12:00. Estos hechos se registraron entre las 13:30 y las 17:00, generando temor entre la población paceña y extendiéndose a varias zonas de la ciudad.

Muchos de los movilizados, en su recorrido, avanzaron haciendo explotar cachorros de dinamita y petardos, lanzando piedras con hondas y portando palos con los que amedrentaban a la población.

En la marcha que salió de El Alto, algunos de los dirigentes que encabezaban la protesta justificaron la misma debido a la existencia de varios heridos como resultado del desbloqueo de carreteras, por un operativo conjunto realizado la madrugada del viernes por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. También, algunos aseguraron que el presidente Rodrigo Paz no cumplió con sus promesas y que solo causó perjuicios al vender combustible de mala calidad y a un precio más elevado.

Alrededor de las 11:30, la movilización intentó ingresar a la Plaza Murillo por varias calles aledañas y fue repelida por efectivos policiales con gases lacrimógenos. En respuesta, los manifestantes lanzaron piedras, mientras amenazaban a los uniformados con palos. En esos momentos se registró un herido que llevaba casco de minero y tenía el rostro ensangrentado.

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A las 13:00, los enfrentamientos se agudizaron y, en medio del choque entre los sectores movilizados y la Policía, se denunciaron agresiones a periodistas que realizaban la cobertura de los hechos alrededor de la Plaza Murillo, donde los manifestantes intentaban ingresar una y otra vez.

En esos momentos de tensión, una periodista perdió el conocimiento al tratar de escapar del lugar donde se registraban gases y explosiones de cachorros de dinamita; también se reportó que otra periodista sufrió un desmayo, además de que un camarógrafo de Gigavisión resultó herido por fragmentos de dinamita lanzados por mineros y otros sectores.

Un video difundido por varios medios mostró una violenta agresión de un poncho rojo contra un pasajero que se encontraba dentro de un minibús, a quien agredió a puñetes, ante la sorpresa de los presentes.

Los grupos de manifestantes se encontraban en inmediaciones de las calles Mercado, Colón, avenida Camacho, calle Ayacucho, calle Potosí, Comercio, Sucre y otras alrededor del kilómetro cero, donde se concentraron hechos de violencia contra tiendas, dependencias estatales y ciudadanos.

Según el reporte de medios de comunicación, algunos manifestantes recolectaron cartuchos de gas lacrimógeno lanzados por la Policía para utilizarlos y provocar daños a equipos de comunicación, con el fin de obstaculizar la cobertura periodística.

En medio de los enfrentamientos, un grupo de manifestantes logró rebasar la seguridad del Tribunal Departamental de Justicia, ubicado en la calle Potosí. Al ingresar a las instalaciones, saquearon el lugar, lanzaron sillas, estanterías y documentos desde las ventanas hacia la calle, que quedaron esparcidos por todo el lugar.

La Fiscalía Departamental y cuatro estaciones de Mi Teleférico también reportaron daños en su infraestructura y fueron obligadas a suspender el servicio debido a amenazas. Además, denunciaron la destrucción del ornato público. Se informó que otro grupo de marchistas lanzó objetos contundentes contra las ventanas de la Línea Naranja del Teleférico, ubicada en la Plaza Villarroel.

A su paso, y en el intento de ingresar a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para liberar a los detenidos, los grupos organizados se toparon con un vehículo y una motocicleta de la Policía, que fueron quemados, los cuales se encontraban estacionados en la parte posterior de esa oficina policial.

Mientras tanto, varios manifestantes rodearon las oficinas de la FELCC para intentar ingresar. Según imágenes difundidas por periodistas de Red Uno, en el lugar se encontraban efectivos policiales y reporteros resguardándose a la espera de que la violencia cesara para poder salir.

Además de esos hechos, se reportaron agresiones físicas y verbales a la población civil, y El Deber informó que los manifestantes lanzaban petardos a los edificios por donde pasaban.

El edificio Ugarte, ubicado entre la avenida Camacho y la calle Mercado, donde se encuentran varias oficinas de empresas financieras, también fue saqueado. Las puertas fueron arrancadas mientras se oían gritos de “ahora sí guerra civil” por parte de los grupos que intentaban ingresar a tiendas en la calle Mercado. También se reportaron robos en tiendas y ópticas de esas calles.

La empresa estatal Mi Teleférico denunció que un grupo de movilizados ingresó por la fuerza a la estación El Prado, perteneciente a la Línea Celeste, en la ciudad de La Paz. En videos difundidos en redes sociales se observa que cercaron a un policía y lo golpearon en el suelo, en medio de gritos de ciudadanos contra ese acto de violencia.

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Debido a la violencia desatada, las líneas Celeste, Azul, Naranja y Roja del teleférico fueron afectadas. La empresa informó que la Línea Naranja sufrió una nueva agresión directa por manifestantes que apedrearon la estación, provocando la rotura de múltiples vidrios y pánico entre los usuarios.

La Línea Celeste tuvo que suspender el servicio durante la tarde “debido al recrudecimiento de la violencia y agresiones de manifestantes en los alrededores de sus estaciones”, mientras que las líneas Azul y Roja se vieron obligadas a paralizar tramos o la totalidad de sus servicios este lunes por razones de seguridad.

La Paz sufrió hoy por segunda vez consecutiva la violencia de sectores movilizados. El pasado jueves, maestros rurales destruyeron parte de la estructura del Ministerio de Educación, contenedores de basura y jardineras aledañas a esa dependencia estatal; mientras que cooperativistas mineros intentaron ingresar a la Plaza Murillo, provocando destrozos y miedo en la población.