sábado 18 de julio de 2026

Deceso

El periodismo deportivo boliviano está de luto: se fue Don Tito de la Viña

Uno de los comunicadores más importantes que tuvo el país falleció en las últimas horas. Se dedicó a esta profesión por más de 70 años, tiempo en el que hizo varias coberturas, entre ellos diversas copas del mundo
Don Tito de la Viña, en una de sus anteriores entrevistas. Foto: Heremoteca de la Vicepresidencia.
Don Tito de la Viña, en una de sus anteriores entrevistas. Foto: Heremoteca de la Vicepresidencia.

Sports 360 / La Paz

Tito de la Viña, todo un referente del periodismo deportivo nacional, falleció en las últimas horas y deja en luto a todo el país por su impecable trayectoria que estuvo muy ligada al fútbol y a las diferentes disciplinas de Bolivia.

A la edad de 96 años, de los cuales más de 70 años estuvo ligado al periodismo, falleció y se va uno de los últimos comunicadores de antaño del país.

A principios de la década de los 50 comenzó su actividad en el periodismo y lo hizo hasta la actualidad, aunque en menor medida con columnas de opinión en algunos medios.

También se lo recuerda por fundar diferentes programas como "Cabalgata Deportiva", "La Voz del Deporte", "Carburando", "La verdad desde la cancha".

Según detalló la Agencia de Noticias Fides (ANF) en una nota publicada el 29 de noviembre de 2008”, “desde 1960 a 1983 fue jefe de deportes del matutino Presencia, de 1992 al 2000 fue comentaristas y columnista en el periódico HOY y trabajo en programas de televisión como Más Deporte y Polémica en el Deporte".

También recalca que “durante varios años como su principal ejecutivo y fue desde allí donde impulsó a las nuevas generaciones de periodistas deportivos a seguir su trayectoria y ejemplo”.

Don Tito, con uno de los premios que recibió. Foto: Heremoteca de la Vicepresidencia.

 

En una entrevista con el periódico El Diario del 10 de mayo de 2015, Don Tito, como era llamado y conocido en el último tiempo, declaró lo siguiente:

“El periodismo me ha dado todo, alegrías, tristezas, pero más satisfacciones. A través de estos años, encontré el contacto con otras generaciones; son tres generaciones las que estoy enlazando y en plena actividad con la radio, de manera que eso me enorgullece y satisface, he conocido mucha gente amiga, he viajado por el mundo, he conocido prácticamente toda Sudamérica, Europa y estuve en varios campeonatos, copas libertadores y copas el mundo. Tengo en mi récord siete copas del mundo cubiertas directamente por radio y periódico y seis indirectamente cubiertas por televisión, en total son 13 copas del mundo”.

Por su dilatada trayectoria, en diciembre de 2008 fua galardonado con el Premio Nacional de Periodismo.

Este premio se le dio por “su práctica ética del periodismo deportivo a lo largo de los últimos 50 años, por su aporte a la formación de periodistas deportivos del país y por el reconocimiento logrado a nivel nacional e internacional en el ámbito deportivo”, detalló la ANF.

También ofreció una entrevista a Erbol hace aproximadamente una década y dio varios detalles de su carrera como periodista deportivo.

Con una gran sonrriza, como siempre se caracterizaba. Foto: Heremoteca de la Vicepresidencia.

 

Don Tito, ¿cuántos goles gritó en toda su trayectoria de periodista deportivo?

Aproximadamente más de 20 mil goles.

¿Tantos?

Calculé 200 partidos por año más o menos.

¿Cuántos años en la actividad del periodismo deportivo?

Son 62 años en radio.

¿Y relatando?

Dos años menos. Yo empecé el 51 y el 53 ya estaba relatando, de manera que a poco del comienzo.

¿Y el mejor gol que haya gritado?

Son varios.

¿Puede citar algunos?

Por ejemplo, los goles de las finales de los mundiales, por ejemplo el cotejo entre Alemania y España, en Italia o sino la final Argentina-Holanda en Argentina.

Usted tiene una memoria sorprendente...

Lo que pasa es que uno guarda en la retina goles históricos.

¿Sólo mundiales?

También los goles de Copas Libertadores, goles de Copas América. He transmitido muchos partidos.

¿Cuál es el gol que grito con más entusiasmo?

Yo diría que el gol más lindo fue el de (Marco Antonio) Etcheverry que le hizo a Brasil (en las eliminatorias de Estados Unidos 1994). Fue importante por la característica que tuvo y la recepción de la gente.

¿Usted presiente los goles o activa su entusiasmo cuando el balón ya ingresa al arco contrario?

Se presiente, hay jugadas clarísimas que no necesitan elementos condicionantes.

¿Es por la experiencia o la vivencia?

Había un estilo de relato que se adelantaba al gol que lo cantaba (el desaparecido relator argentino) José María Muñoz y yo lo cantaba con ese mismo estilo.

¿Es decir usted se anticipa a la acción que ejecutará el delantero?

Así es. Yo empiezo a gritar gol, gol, gol, gol...

¿Tendría que suceder algo extraordinario para que ese grito se calle porque no se produjo el gol?

Así es.

¿Hubo goles extraordinarios?

Claro que sí, el gol de Maradona en 1986 en México. El argentino se llevó el balón desde media cancha, eludió a seis ingleses, quedó en el camino y frente al arquero lo único que le quedaba era marcar el gol. Tenía todo el arco a su disposición.

¿Un gol insólito que recuerde?

Un gol que se metió el arquero de Oriente Petrolero en 1977, él se metió el gol. Antes se llamaban de película esos goles y ahora se denominan bloopers. Hay goles tontos, zonzos, goles que tienen al arquero o al defensor como culpable.

¿De qué jugador le gustaba gritar los goles?

Del maestro Victor Agustión Ugarte, era un genio. Era para Bolivia lo que Maradona para Argentina. A este tipo la pelota lo subía de taquito, lo bajaba y cuando el rival estaba anulado. Marcaba los goles maravillosos, espectaculares.