martes 21 de julio de 2026

Lazo

La oficina del Departamento de Estado de EEUU encargada de asuntos internacionales de narcóticos retorna a Bolivia

El secretario adjunto de ese despacho, Cartwright Weiland, indicó que buscan evitar que las organizaciones terroristas extranjeras y otros criminales, que causan un grave daño a la sociedad, “encuentren refugio” en Bolivia.
Cartwright Weiland, secretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y de Aplicación de La Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Cartwright Weiland, secretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y de Aplicación de La Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos (INL) retorna a Bolivia, en el marco de la Carta de Acuerdo que suscribieron ambos países para fortalecer la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales.

Cartwright Weiland, secretario adjunto de ese despacho, indicó que la INL tiene una larga trayectoria en este hemisferio y que, en el caso de Bolivia, tuvo un “programa sólido” a partir de la década de 1980, pero debió retirarse del país durante el gobierno del expresidente Evo Morales.

“En ese entonces nuestras secciones en el exterior se llamaban Secciones de Asuntos Narcóticos o NAS, por su sigla en inglés, pero INL se retiró de Bolivia durante la presidencia de Evo Morales, quien básicamente nos echó porque no quería que nadie descubriese su conducta criminal”, expresó.

El secretario adjunto indicó que en los comicios de 2025 el electorado boliviano eligió presidente a Rodrigo Paz, cuyo gobierno demostró estar comprometido con la lucha contra la amenaza de la criminalidad. “INL está por fin de vuelta y listo para ayudar. Estamos aquí para apoyar al presidente Paz”, manifestó.

El 17 de junio, ambos países firmaron una Carta de Acuerdo, en virtud de la cual EEUU contribuirá con $us 20 millones en asistencia para seguridad, capacitación y equipamiento. Esa cooperación estará liderada de manera conjunta por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de Estados Unidos y el Gobierno boliviano.

Cartwright Weiland explicó que la INL es la dependencia del Gobierno de Estados Unidos que proporciona equipos, capacitación y asistencia técnica a las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley en todo el mundo y que, al hacerlo, contribuye a combatir el narcotráfico y otras formas de delincuencia organizada.

“Muchas veces los criminales ni siquiera saben que estamos ahí, pero estamos contribuyendo a que sean identificados, capturados, procesados y encarcelados; y al hacerlo no solo protegemos a la gente de Bolivia, sino también a los estadounidenses, porque las drogas y el crimen, especialmente en el hemisferio occidental, no conocen fronteras”, aseguró en una entrevista difundida por la Embajada de EEUU en Bolivia.

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El secretario adjunto indicó que la INL trabaja “de cerca” con sus colegas de la DEA (la agencia antidroga de EEUU), pero aclaró que no son agentes del orden. Subrayó que son diplomáticos que buscan proteger “a los estadounidenses de las drogas y el crimen” y que apoyan el trabajo de sus socios “encargados de hacer cumplir la ley en el extranjero”.

Cartwright Weiland sostuvo que, en el caso de Bolivia, buscan evitar que las organizaciones terroristas extranjeras y otros criminales, que causan un grave daño a la sociedad, “encuentren refugio” en el país.

“Este año ya hemos empezado rigurosos procesos de selección y programas de capacitación de élite. La Policía Boliviana nos ha demostrado que está lista para revertir años de trabajo de Evo Morales, dirigidos a socavar sus esfuerzos contra el crimen”, aseguró.

También se refirió al viaje que realiza a Bolivia, durante el cual —indicó— aprovecha para “trabajar con el gabinete del presidente Paz” y con los “altos mandos de la Policía Boliviana con el fin de establecer un camino para un mejor futuro” para Bolivia y Estados Unidos.