miércoles 29 de julio de 2026

Gabinete ministerial

La “gasolina basura”, el conflicto con la COB y la ruptura con la Alianza Unidad provocaron el alejamiento de cinco ministros de Paz en ocho meses de gestión

Mauricio Medinaceli fue destituido del cargo de Hidrocarburos; Edgar Morales puso a disposición su cargo en Trabajo cuando iniciaba el conflicto con la COB; Beatriz García, de Educación, y Marcelo Salinas, de la cartera de Defensa, decidieron alejarse del gabinete del presidente Rodrigo Paz; mientras que Cinthya Yáñez alegó razones de salud para alejarse antes de la ruptura de la Alianza Unidad.
El presidente Rodrigo Paz toma juramento a su gabinete de ministros el 9 de noviembre de 2025. Foto: APG
El presidente Rodrigo Paz toma juramento a su gabinete de ministros el 9 de noviembre de 2025. Foto: APG
miércoles 29 de julio de 2026

La crisis de la distribución de la gasolina de mala calidad, el conflicto social protagonizado por la Central Obrera Boliviana (COB), que se extendió por más de 50 días en el país, y la ruptura con la Alianza Unidad provocaron la salida de cinco ministros del gabinete del presidente Rodrigo Paz, en los primeros siete meses de gestión.

De los cinco alejamientos que se registraron en apenas cinco meses de los cinco años establecidos por la Constitución Política del Estado, solo uno de los ministros fue destituido: el de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, debido a los cuestionamientos por la distribución de la gasolina de mala calidad y la firma de contratos y adendas con las empresas Vitol y Trafigura.

Mientras que el titular de Trabajo, Edgar Morales, puso a disposición su cargo después de su fracaso en sentar a la COB ante una mesa de diálogo junto con los empresarios privados, para tratar el pliego petitorio de la presente gestión, y de enfrentarse a la cúpula sindical y revelar los salarios de los principales dirigentes y el manejo de sumas millonarias provenientes de los aportes de sus afiliados.

Pero la convulsión social también provocó la renuncia de los ministros de Defensa, Marcelo Salinas, y de Educación, Beatriz García, quienes, según versiones extraoficiales, no estaban de acuerdo con que se dicte un estado de excepción en medio de una profunda crisis social, desabastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno, que se extendió por más de 50 días.

Y, de por medio, los cuestionamientos a la gestión gubernamental por parte del jefe nacional de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, el alejamiento de la ministra de Turismo y Cultura, Cinthya Yáñez, que concluyeron con la ruptura con el Gobierno por motivos de ética ante los hechos de corrupción denunciados y que no tuvieron una respuesta de parte del primer mandatario.

Medinaceli, quien fue invitado de forma personal por el primer mandatario, tuvo que enfrentar la crisis provocada por la falta de combustible, que se arrastraba desde la gestión del expresidente Luis Arce.

En ese camino, tropezó con las denuncias de choferes del transporte sindicalizado sobre la distribución de la gasolina de mala calidad, que finalmente provocó su destitución, aunque la autoridad aclaró que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene la autonomía y la atribución exclusiva para ejecutar la parte operativa, firmar contratos e importar combustibles, mientras que el ministerio solo define la política energética, en los actos de interpelación realizados en la Asamblea Legislativa.

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La primera renuncia se dio después de que el ministro de Trabajo, Edgar Morales, fracasó en su convocatoria a la COB a un diálogo tripartito sobre el pliego petitorio de la presente gestión. Para el 29 de abril, los dirigentes no se hicieron presentes y la autoridad tuvo que suspender la reunión. Morales es un político y militar boliviano de origen aymara y líder de la agrupación política Democracia Directa.

La invitación al sector privado provocó la molestia de los dirigentes y fue el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, quien desconoció a la autoridad y pidió su renuncia. En respuesta, la autoridad acusó a la organización sindical de pretender formar un partido político.

Entretanto, el cabildo convocado por la COB en la ciudad de El Alto, el 1 de mayo, decidió no asistir al diálogo convocado por el Gobierno, definió la línea que se iba a seguir en el futuro cercano y convocó al paro indefinido y al bloqueo de carreteras a partir del 2 de ese mes.

La medida de presión fue acatada, sobre todo por los campesinos afiliados a la Federación Departamental de Campesinos de La Paz Túpac Katari, que en las dos primeras semanas de ejecutarse la medida de presión provocó problemas a las poblaciones de La Paz y El Alto, y después se extendió a otras regiones del país.

El 4 de mayo, Morales hizo una segunda convocatoria al diálogo, que tampoco prosperó, y al día siguiente reveló que el principal dirigente de la COB recibía un sueldo mensual de Bs 27.000, hecho que provocó la molestia del máximo representante sindical, que demandaba un incremento salarial del 20% para los trabajadores.

Paulatinamente, la protesta creció y el 21 de mayo Morales puso a disposición su cargo, argumentando que tomó esa decisión para pacificar al país, en una coyuntura en la que el corte de vías afectaba a las carreteras La Paz-Oruro, Copacabana-Desaguadero y a los Yungas.

El presidente no le ratificó su confianza a Morales, quien, después de su alejamiento del cargo, hizo algunas observaciones sobre el rol de los operadores políticos y asesores que acompañaban la gestión. Calificó de “malísimos” y de desconocer la realidad del país a quienes, debido a ello, hacían “meter la pata” a Paz. Morales fue sustituido por el abogado y analista político Williams Bascopé.

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La tercera renuncia se dio el 2 de junio. Los ministros de Educación, Beatriz García, y de Defensa, Marcelo Salinas, decidieron alejarse del gabinete en medio de la convulsión social y la sanción de la Ley que regula los Estados de Excepción, cuatro días antes de haberse sancionado la norma en la Asamblea Legislativa y dos días antes de que fuera promulgada por el presidente.

García, economista y profesora de profesión, tuvo que enfrentar un conflicto con el magisterio urbano y rural, con cuyos dirigentes sostuvo reuniones sobre el pliego sectorial, en medio de una disputa interna de dos facciones del magisterio rural que se enfrentaron y provocaron violencia en la sede de Gobierno.

El 22 de abril informó que se realizaría una reunión con los dirigentes del magisterio urbano, en el marco del tratamiento de las demandas del sector, en medio del inicio de las protestas callejeras en la ciudad que exigían un incremento salarial y mejoras a la infraestructura educativa, además del rechazo a la descentralización de la educación.

Mientras que el 9 de mayo convocó a las federaciones departamentales y regionales de la Confederación de Maestros de Educación Rural de Bolivia a retomar el diálogo, en un intento por atender las demandas del sector y avanzar en acuerdos conjuntos.

A través de una carta, García reiteró la disposición del Gobierno de mantener el diálogo permanente. La reunión se realizó en Cochabamba el 12 de ese mes, ante la decisión del sector de declarar un paro de actividades el lunes 11 de mayo.

Dos días después de esa convocatoria, el 14 de mayo, La Paz fue escenario de actos de vandalismo y destrozos en las instalaciones del Ministerio de Educación. El reporte policial dijo que los movilizados rompieron rejas perimetrales y parte de un muro de la infraestructura del Ministerio de Educación, además de vidrios con piedras y escombros, y provocaron daños a los contenedores de basura y jardineras que se encuentran en ese sector de la ciudad.

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Después de la renuncia de García, fue posesionado Erick Sanjinés como nuevo ministro de Educación, en el marco de los ajustes anunciados en el gabinete de Gobierno para fortalecer la gestión pública frente a los desafíos que atraviesa el país, según la versión gubernamental.

Salinas, abogado de profesión, tuvo una gestión poco visible. El 5 de abril confirmó la anulación del convenio de cooperación militar con ese país, firmado en 2023 por la administración del expresidente Luis Arce. “Hace aproximadamente cuatro meses, ese convenio de cooperación militar ha sido denunciado, de tal manera que ya no existe ese contrato”, dijo.

El convenio fue firmado el 20 de julio de 2023 en Teherán por el entonces ministro de Defensa, Edmundo Novillo, y su par iraní de ese momento, el general de brigada Mohamad Reza Qarai Ashtiani. El documento estableció un marco de cooperación en seguridad y defensa que incluía asistencia para la vigilancia fronteriza, la lucha contra el narcotráfico y el contrabando, y el posible suministro de drones militares iraníes.

La Embajada de la República Islámica de Irán, a través de un comunicado de prensa, informó hoy que no hubo un acuerdo de cooperación militar vinculante entre ese país y Bolivia que fuera objeto de anulación, como informó la entonces autoridad.

De acuerdo con un boletín de prensa del Ministerio de Defensa, desde su designación ejecutó una reingeniería de personal que redujo costos y ahorró Bs 11 millones, cerró la escuela antiimperialista y, en su lugar, fundó la Unidad Militar de Ecología y Emergencias (UME). Además, hizo una reestructuración del Viceministerio de Defensa Civil para mejorar la respuesta ante desastres naturales.

El 8 de julio, después de haberse superado la crisis social, la ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía de Bolivia, Cinthya Yáñez, presentó su carta de renuncia irrevocable alegando razones estrictamente personales y de salud.

En la carta entregada en la Ventanilla Única de la Casa Grande del Pueblo, sostiene que se retira con la satisfacción de haber servido a Bolivia y que fue el mayor honor que la vida le pudo conceder.

Este alejamiento de manera sorpresiva ocurrió en medio de serios cuestionamientos a la gestión de Gobierno por parte del entonces aliado y jefe de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, quien posteriormente manifestó que la exautoridad cumplió una tarea en la cartera de Estado, optó por alejarse y anunció que seguiría trabajando con ella.

El 9 de junio, en medio de la convulsión social, Yáñez presentó el “Plan de acción de emergencia para los sectores de turismo, culturas, folclore y gastronomía” frente a los bloqueos de carreteras que se registraban en varios departamentos del país.

El mismo contempla tres etapas complementarias: la primera, de acción inmediata; la segunda, de medidas complementarias; y la tercera, de reconstrucción y fortalecimiento de esos sectores. Después de su renuncia, el canciller, Fernando Aramayo, fue designado como ministro interino de Turismo el 22 de julio.