jueves 6 de agosto de 2026

Situación

Analistas ven un discurso presidencial falto de empatía y Doria Medina le advierte que no tiene margen de error

El presidente Rodrigo Paz ofreció este jueves su primer mensaje a los bolivianos en ocasión del aniversario patrio
El presidente Rodrigo Paz, junto a su esposa María Elena Urquidi, en Sucre. Foto tomada de la cuenta en RRSS del presidente Rodrigo Paz
El presidente Rodrigo Paz, junto a su esposa María Elena Urquidi, en Sucre. Foto tomada de la cuenta en RRSS del presidente Rodrigo Paz

El discurso del presidente Rodrigo Paz repasó los primeros meses de gestión y planteó el desafío de construir un nuevo Estado con mayor poder para las regiones. Dos analistas coincidieron en que al mensaje presidencial le faltó empatía ante la incertidumbre que atraviesa la población y que desaprovechó la ocasión para explicar en detalle las próximas reformas estatales.

Desde la oposición, el líder de la alianza Unidad, Samuel Doria Medina, también se pronunció sobre la alocución y consideró que, dado su bajo nivel de aprobación ciudadana, el mandatario “no tiene margen para equivocarse”, por lo que debe acelerar las reformas destinadas a transformar el Estado heredado del masismo.

La Casa de la Libertad fue el epicentro de los actos por los 201 años de la independencia nacional, escenario donde se pronunciaron dos discursos contrapuestos sobre la situación del país: el del vicepresidente Edmand Lara y el del presidente Paz. Mientras Lara cuestionó el incumplimiento de los compromisos asumidos con la ciudadanía, Paz aseguró que se registran avances, aunque con dificultades derivadas de los 19 años de gestión del MAS.

Las reacciones al mensaje presidencial fueron diversas, aunque coincidieron en señalar la falta de explicaciones detalladas sobre lo que implicarán las reformas previas a la construcción del nuevo Estado. El analista y político Óscar Ortiz consideró que el mandatario desaprovechó la oportunidad de precisar a la ciudadanía los costos sociales y el alcance de las medidas futuras.

“El presidente, como sucede con frecuencia en este tipo de intervenciones, abundó en detalles de acciones menores y perdió la oportunidad de ofrecer una visión integral a la población sobre la necesidad de concretar las reformas que Bolivia requiere para estabilizar su economía, institucionalizar el Estado e impulsar un desarrollo sostenible”, afirmó el analista.

Asimismo, Ortiz sostuvo que el discurso no fue empático “con los problemas, preocupaciones e incertidumbres de la gente respecto a la economía” ni precisó los mecanismos para evitar que vuelva a ocurrir un bloqueo de caminos como el que afectó a gran parte del país durante 53 días, con mayor severidad en La Paz y El Alto.

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Durante su intervención, Paz remarcó que su administración inició una etapa de recuperación económica basada en medidas orientadas a estabilizar las finanzas públicas, atraer inversiones y restablecer la confianza tanto del sector privado como de los organismos internacionales.

"No será fácil, pero este Gobierno no le tiene miedo a las decisiones difíciles; ya tomamos la determinación y ya comenzamos", enfatizó el jefe de Estado al referirse a las acciones trazadas para sentar las bases del nuevo modelo estatal con un mayor poder regional, como acordó el miércoles con los nueve gobernadores.

Por su parte, el analista Armando Ortuño consideró que el mandatario debió abordar de forma directa los problemas que preocupan de forma inmediata a la ciudadanía, entre ellos el desabastecimiento de combustibles y los efectos de la nueva política cambiaria, la cual deja la cotización diaria a las fluctuaciones del mercado.

“Faltó empatizar con el país; era necesario explicar la situación y transmitir que se comprende la angustia y preocupación de la gente por no haber recobrado aún la certidumbre. Esa omisión es el aspecto más débil del discurso”, señaló Ortuño.

Paz se aproxima a cumplir nueve meses de gestión, periodo en el que enfrentó problemas derivados del suministro de combustible de baja calidad y un bloqueo de caminos de 53 días que exigía su dimisión. Su llegada a la presidencia puso fin a un ciclo de 19 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), periodo que derivó en la severa crisis económica que enfrenta la actual administración.

Finalmente, Doria Medina instó al Ejecutivo a acelerar la transformación institucional y advirtió que no existen segundas oportunidades, considerando que las últimas encuestas sitúan el respaldo a la gestión presidencial en un 32%, un descenso sistemático desde que asumió el poder.

“Ojalá que el Gobierno, en el escenario histórico de Sucre, haya asumido el llamado patriótico de transformar el país de una vez. Sería positivo para la gestión y para la ciudadanía en general. De lo contrario, resultaría muy grave incumplir lo prometido en la fecha más significativa para los bolivianos. Tal como reflejan los estudios de opinión, ya no hay margen de error”, concluyó.