miércoles 12 de agosto de 2026

Innovación

Liga española integrará un sensor en los balones que servirá de apoyo al arbitraje

La nueva herramienta, que fue presentada este miércoles, requerirá un importante despliegue logístico y tecnológico en los estadios.
Luis Mosquera (centro), Football Data & Technology Expert de Kinexon, y otras autoridades durante la presentación del balón. Foto: EFE
Luis Mosquera (centro), Football Data & Technology Expert de Kinexon, y otras autoridades durante la presentación del balón. Foto: EFE
miércoles 12 de agosto de 2026

Madrid / EFE

LaLiga presentó este miércoles el 'balón conectado', una nueva iniciativa que incorpora un sensor dentro de la pelota y que entrará en funcionamiento esta temporada en Primera División, convirtiendo a la española en la primera liga doméstica del mundo en implementar esta tecnología, desarrollada por la empresa Kinexon.

La nueva herramienta, que cumplirá una función de apoyo al arbitraje, requerirá un importante despliegue logístico y tecnológico en los estadios, así como una estricta coordinación entre LaLiga, la RFEF y clubes para garantizar la perfecta sincronización de los sistemas y el correcto desempeño de la herramienta, informó LaLiga en un desayuno informativo.

El balón que se utilizará en la Primera División a partir del próximo viernes —y en Segunda a partir de la próxima campaña— llevará incorporado un sensor de 25 gramos que integra un acelerómetro y un giroscopio para medir tanto la fuerza como la velocidad que actúa sobre la pelota.

La información recogida por los instrumentos de medición será enviada a doce antenas instaladas en los veinte estadios de LaLiga EA Sports, tres en cada fondo y tres en cada grada lateral, que aseguran la cobertura y recibirán los datos para triangular en todo momento la posición de la pelota en el terreno de juego.

El balón transmite a una velocidad de 560 señales por segundo de manera constante a las diferentes antenas, mientras que a nivel de posicionamiento lo hace a un ritmo de 100 señales por segundo, según explicó Luis Mosquera, Football Data y Technology Expert de Kinexon.

Las antenas, sincronizadas entre sí, conectarán con los servidores instalados en los estadios y ofrecerán una información que servirá, por ejemplo, para realizar funciones de apoyo al arbitraje, facilitando el trabajo del árbitro de VAR, que recibirá la señal del impacto y de la triangulación.

"Todo ese flujo de datos e imágenes de cámaras se sincroniza con esos protocolos de tiempo de precisión, con la información del balón, y esa información llega a la sala VAR para tomar las decisiones oportunas", señaló Mosquera.

 

El nuevo “balón conectado” de LaLiga EA Sports. Foto: EFE

 

Formación para los árbitros

Eduardo Prieto, responsable de VAR del CTA-RFEF, aclaró que los árbitros de VAR han recibido un plan de formación de chequeo de señales de sistemas para poder saber qué señales están recibiendo y afrontar dos grandes retos: "asegurar la permanente recepción de la señal y chequear la correcta sincronización de los sistemas y hacer una interpretación de los datos recibidos para aplicar las señales a los eventos del juego".

A partir de ahora, cada balón deberá ser cargado y contará con una estación inalámbrica que completará la carga en 90 minutos para una autonomía de 5 horas. Para ello, se instalarán armarios que contienen 20 estaciones que servirán, además, para el almacenamiento de las pelotas y para verificar, como indica el protocolo de uso, que estén en condiciones óptimas.

En el caso particular del Rayo Vallecano, al que la Comunidad de Madrid le retiró de forma temporal la concesión para el uso del Estadio de Vallecas debido a problemas de higiene y seguridad y que podría comenzar la temporada jugando en Butarque (Leganés) o en El Plantío (Burgos), LaLiga confirmó que trabaja "en todos los escenarios posibles" para asegurar que "en el estadio en el que se juegue la tecnología estará disponible".

Por su parte, Ricardo Resta, director de Football Intelligence de LaLiga, avanzó que la organización ha realizado pruebas tanto con los dispositivos tecnológicos de los estadios como con los propios balones, con los que realizaron "test a ciegas" con algunos clubes.

"Actualmente es la tecnología más fiable, más robusta, más fiable que existe", aseguró antes de desvelar que se han llegado a hacer "pruebas de interferencias de radiofrecuencia con la colaboración de la policía".

 

Protocolo de custodia

La nueva tecnología implica también el desarrollo de un nuevo protocolo de uso, que se pondrá en marcha 4 horas antes de cada partido para comprobar que los balones están cargados. Luego, al finalizar el calentamiento, los balones tradicionales serán retirados y entrarán en escena los 14 “balones conectados” con los que contará cada encuentro.

Esos balones descansarán sobre sus soportes, otra de las novedades, que estarán distribuidos en doce puntos del perímetro del terreno de juego. Los recogepelotas no desaparecerán, pero ahora su responsabilidad será tener controlados los balones que salgan para retornarlos lo más rápido posible a su posición sobre el soporte.

En el descanso, se volverán a controlar cada uno de los balones y, al terminar el partido, se guardarán en sus respectivos armarios.

Con esta nueva línea de trabajo vinculada a la innovación, LaLiga pretende dar un paso más para hacer del fútbol un deporte "más comprensible y cercano" al aficionado, que "recibirá mucha más información, emoción y conocimiento sobre el evento que se está produciendo".