jueves 20 de agosto de 2026

Tenis

El Abierto de Estados Unidos pagará 5,5 millones de dólares a sus campeones, récord histórico

El subcampeón percibirá $us 2,8 millones, mientras que todos los participantes de primera ronda recibirán 140.000 dólares, un monto que nunca se pagó en un "Grand Slam".
El español Carlos Alcaraz, campeón del Abierto de Estados Unidos 2025. Crédito: EFE
El español Carlos Alcaraz, campeón del Abierto de Estados Unidos 2025. Crédito: EFE

Miami, Estados Unidos / EFE

El Abierto de Estados Unidos de tenis pagará 5,5 millones de dólares a los ganadores de los cuadros masculino y femenino, el mayor premio en la historia de los 'Grand Slams', según anunció este jueves la organización.

Las cifras que se embolsarán los vencedores superarán los 5 millones de dólares que ganaron hace un año Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka por alzar al cielo el trofeo en Nueva York.

El torneo aumentó un 20 % sus premios con respecto al año pasado, elevando la bolsa total hasta los 108 millones de dólares, lo que supone la cifra más alta en la historia del tenis.

Los 5,5 millones de dólares que se llevarán los vencedores de los cuadros individuales son la cantidad más elevada para un 'Grand Slam', aunque es superada por los 6 millones que el 'Six Kings Slam' de Arabia Saudí entrega a su ganador.

El subcampeón del Abierto de Estados Unidos percibirá 2,8 millones de dólares, mientras que todos los participantes de primera ronda recibirán 140.000 dólares, un récord en un 'Grand Slam'.

En la categoría de dobles, el premio para la pareja ganadora ascenderá a 1 millón de dólares.

El cuarto y último 'Grand Slam' del año se disputará del 30 de agosto al 13 de septiembre en Nueva York.

Tanto Alcaraz como su gran rival y número 1 del mundo, Jannik Sinner, son actualmente duda para el torneo debido a los problemas físicos que arrastran.

El español no disputa un partido oficial desde el pasado abril en Barcelona, cuando tuvo que retirarse del torneo por una lesión en la muñeca. Sinner, por su parte, padece problemas en su rodilla que le han impedido jugar desde la final de Wimbledon.