martes 1 de septiembre de 2026

Foro BCP

Expertos advierten que Bolivia debe prepararse para un “El Niño” severo, con sequías extremas y temperaturas récord

Los especialistas que participaron este martes en un foro organizado por el BCP advirtieron sobre efectos en la producción, recursos hídricos y economía, y plantearon reforzar la prevención ante el periodo 2026-2027.
martes 01 de septiembre de 2026
 

Bolivia debe anticipar medidas de prevención para enfrentar los posibles efectos de un fenómeno de El Niño severo, caracterizado por condiciones de sequía extrema y temperaturas por encima de los registros habituales, advirtieron expertos nacionales e internacionales durante el Foro BCP “Bolivia frente al Niño: Perspectivas climáticas, impactos y estrategias de prevención para 2026–2027”.


El encuentro, organizado este martes en La Paz, puso énfasis en los riesgos que el fenómeno climático puede generar sobre la producción agropecuaria, disponibilidad de agua, ecosistemas y actividad económica, por lo que los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la planificación y capacidad de respuesta del país.


De acuerdo con los datos expuestos durante el foro, Bolivia atraviesa el año más cálido registrado hasta ahora, incluso por encima de 2023. Las temperaturas se mantienen muy por encima de los promedios desde junio, mientras la evolución de El Niño contribuye a prolongar el calentamiento del océano y la atmósfera a escala global y genera alteraciones climáticas en distintas regiones.


El escenario previsto para Bolivia contempla una sequía severa principalmente en las regiones andina y amazónica. El déficit de precipitaciones ya alcanza entre 10% y 20% en distintos puntos, mientras se registran periodos secos de entre ocho y 15 días, considerados críticos para la agricultura y los ecosistemas.
La situación también se refleja en las condiciones del suelo y la vegetación. La humedad del suelo se encuentra alrededor del percentil 30 y el índice de vegetación (NDVI) registra valores entre 10% y 25% por debajo del promedio, según los datos presentados en el encuentro.


A esto se suma la situación de los embalses, cuyos niveles se ubican entre 60% y 70% y muestran una tendencia descendente, aproximándose a niveles que podrían activar alertas ante una eventual profundización de la escasez de agua.


Nuevo escenario climático


Patricio Valderrama, geólogo, investigador y doctor en Ciencias de la Tierra especializado en prevención y gestión del riesgo de desastres naturales, explicó que los pronósticos climáticos están incorporando una nueva escala para representar episodios de calor más intenso.


El especialista anticipó que las condiciones térmicas podrían alcanzar niveles sin precedentes, particularmente entre septiembre y mayo, y sostuvo que la comunidad científica tuvo que actualizar sus referencias climáticas debido a los cambios registrados en las temperaturas.


En esa línea, la expresión de que “el cero ya no es cero” refleja que los promedios históricos utilizados como referencia han cambiado de manera significativa frente al nuevo escenario climático.


Por su parte, Kevin Campos, director general ejecutivo del SENAMHI, presentó las características y evolución prevista del fenómeno de El Niño y explicó que sus efectos no serán iguales en todo el territorio nacional, con impactos diferenciados en el altiplano, los valles y el oriente.


Riesgo para la economía


El impacto económico también fue parte del análisis. El economista y exministro de Desarrollo Sostenible Ramiro Cavero evaluó la capacidad de Bolivia para afrontar un escenario climático adverso y los posibles efectos sobre la producción, las inversiones y las finanzas públicas.


Desde el ámbito de la cooperación internacional, Leopoldo Avellán, representante del BID en Bolivia, abordó los mecanismos y acciones que pueden contribuir a fortalecer la prevención y la resiliencia del país frente a eventos climáticos extremos.


Christian Hausherr, gerente general del Banco de Crédito BCP, remarcó que el objetivo del foro no es generar alarma, sino promover información y preparación anticipada.


“No se trata de generar alarma, sino de estar informados y preparados. Anticiparnos nos permite tomar mejores decisiones y reducir los impactos sobre las personas, las empresas y la producción”.


El foro reunió a representantes del sector público, organismos internacionales, universidades, productores, organizaciones sociales, indígenas y campesinas, además de instituciones empresariales.